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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Estudio: humanos nos cruzamos con especies más primitivas


Charlton Heston seducido por la inteligencia y valentía de Zira. Imagen: Imprint

La genética está revolucionando la historia de la Humanidad: ahora ha revelado que todos los humanos modernos se cruzaron con especies más primitivas que dejaron su rastro en el ADN, una teoría que hasta hace no mucho era desechada por gran parte de los investigadores. En mayo de 2010 se descubría que los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales al salir de África, ahora un nuevo estudio ha descubierto que los que se quedaron en este continente también tuvieron descendencia con homínidos arcaicos, de quienes se desconoce la identidad.

Un grupo de biólogos norteamericanos, liderados por Michael F. Hammer, de la Universidad de Arizona, ha llegado a esta conclusión después de comparar varias regiones del ADN de indígenas del centro de África: en algunas de las poblaciones cerca del 2% de su material genético provendría de un ancestro con el que se reprodujeron sus antepasados hace unos 35,000 años. No se sabe la especie, pero sí que su rama evolutiva se había separado de la nuestra hace unos 700,000 años.

Los científicos se centraron en 61 regiones del ADN no codificado (lo que no son genes) de 16 individuos mandingas, 16 pigmeos baka de Camerún y nueve san (bosquimanos) sudafricanos, si bien también utilizaron muestras de otras étnias, como los dogón (Malí), los xhosa (Sudáfrica) o los mbuti (de República Democrática del Congo).

Partían de una pregunta sin respuesta: si los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales hace 60,000 años, dejándoles hasta un 4% de su ADN, y también hubo cruce con los denisovanos ¿no habría sucedido lo mismo en África? A fin de cuentas, se dijeron, allí podían haber convivido con muchas más especies primitivas durante decenas de miles de años.

"El registro fósil indica que hay una gran variedad de homínidos de transición, con características modernas y arcaicas en un área que va de Marruecos a Sudáfrica", recuerdan en un artículo que publican hoy en 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS).

Pero la respuesta no la encontraron en las bases de datos que existen sobre la genética de los pueblos africanos: por un lado, porque no habían tenido en cuenta las mutaciones causadas por la selección natural; y por otro, porque no había información sobre cazadores-recolectores, que son la mayor reserva de diversidad genética del planeta.

Una dificultad añadida es que en África es muy complicado, si no imposible, recuperar ADN de homínidos extintos, como ocurrió con los neandertales, debido a sus condiciones climáticas, muy cálidas.

Fue al analizar algunas secuencias genéticas del cromosoma 4 cuando descubrieron que la única explicación plausible para estos polimorfismos era que procedieran de un homínido arcaico. Además, mientras los pigmeos tienen el porcentaje más alto (un 3,6%) de una de las mutaciones, en otras les superan los bosquimanos (con un 11,9%) y los mbuti (un 14,8%). Precisamente, estos últimos son los que han vivido más aislados durante miles de años en las selvas congoleñas. "Toda esta información sugiere que África central fue el hogar de un homínido arcaico que se hibridó con los humanos modernos que vivían allí", aseguran los autores.

Los biólogos no ponen nombre a la especie. Tan sólo apuntan que se separó de la rama humana en el Pleistoceno Medio y se mantuvo aislada cientos de miles de años. "Hace 700,000 años en África vivía el 'Homo erectus', que ya tenía un cerebro grande; hace 200,000, ya había individuos con una morfología moderna. Y hay restos de homínidos con rasgos primitivos hasta hace 35,000 años. La eviencia que presentamos aquí sugiere que una especie que llevaba mucho tiempo separada cambió genes con otra que evolucionaba hacia una apariencia moderna o ya la tenía. Y ese fenómeno ocurrió en África central", asegura el equipo de Hammer, que defiende que la hibridación "ha jugado un papel clave en el origen de algunos de nuestros rasgos humanos únicos".

El biólogo Carles Lalueza-Fox (CSIC), que participó en el proyecto del genoma del neandertal, reconoce que "si los sapiens pudieron cruzarse fuera de África, también lo podían hacer dentro" y apunta que "el panorama de la emergencia de nuestra especie es definitivamente más complejo de lo que hubiéramos pensado hace un par de años".

Los autores no entran en determinar qué función tiene ese ADN que han conservado algunos africanos hasta nuestros días. En el caso de los neandertales, se sabe que dejaron genes que mejoraron el sistema inmune de los sapiens. En éste, los científicos ya están buscando para qué les ha servido.

Información de ElMundo.es. Resumen de Sophimanía

lunes, 31 de enero de 2011

Video: Madre chimpancé guarda luto ante cachorro muerto


Un video grabado en una reserva para animales en Zambia por los doctores Katherine Cronin, Edwin Van Leeuwen y Mark Bodamer de la Universidad Gonzaga (Washington, EEUU), registra, por primera vez, la reacción de una madre chimpancé al descubrir el cuerpo sin vida de uno de sus hijos.

Sus reacciones y acciones nos resultan a los humanos totalmente comprensibles y conmovedoras. Un testimonio más de la enorme cercanía entre humanos y chimpancés, espece que comparte más del 96% de sus genomas.

Información de Telegraph.co.uk. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Hallan nuevas especies: Cuna de la humanidad pudo ser Asia (no Africa)


Formación de Dur At-Talah, en Libia (Africa), donde se hallaron los fósiles
desconocidos. Foto: Sindya Bhanoo

El ancestro de los humanos y otros primates como monos y simios pudo haberse originado en Asia y no en Africa, como antes se creía. Así lo revela un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revisa Nature.

El debate está lejos de terminar, pero el reciente descubrimiento en Libia (Africa) de fósiles de antropoides (primates sin cola) de dos especies desconocidas y uno de especie conocida dan nuevas luces sobre el posible origen de la humanidad.

Los fósiles tienen unos 38 millones de años de antiguedad. Se trata de pequeños antropoides, parecidos a los de ahora, pero más chicos, con un peso de entre cien gramos y medio kilo.

"Al menos uno de estos antropoides parece estar claramente relacionado a las formas asiáticas más antiguas, halladas en Birmania" dijo Jean-Jacques Jaeger, paleontólogo francés de la Universidad Poitiers, autor del estudio. "Esto indica que había migración desde el Asia hacia el Africa", lo que sugiere la idea de que sus orígenes fueron en Asia.

Por supuesto hay otra posibilidad: que se originaron en Africa y luego migraron a Asia y que luego regresaron al Africa, y que tienen parientes africanos más antiguos que todavía están por descubrir. Pero el registro fósil existente todavía no permite inclinarse de forma definitiva por ninguna de las dos posibilidades. Hay que seguir excavando.

"Tenemos mucho trabajo pendiente, necesitamos más información sobre las capas más antiguas de Africa, para eso estamos ahora en Libia" dijo Jaeger. Si se llega a confirmar que los antropoides se originaron en Asia y luego migraron al Africa, ese movimiento sería clave para explicar su posterior proliferación y desarrollo.

Si no hubieran salido de Asia, continente con condiciones de vida más difíciles que Africa, quizás se hubieran extinguido sin dejar descendencia, lo que habría impedido la aparición de los humanos.

Información del NYTimes. Versión, edición y traducción de Sophimanía

martes, 22 de junio de 2010

Craig Venter: "La evolución de la vida ya no es un fenómeno natural"


Foto: Thewere42

Craig Venter, el competidor privado en la carrera del genoma humano que concluyó hace 10 años, ha vuelto a saltar a los titulares por otro hito tecnológico: la construcción de la primera "célula sintética" , una bacteria con un genoma sintetizado en el tubo de ensayo de la primera a la última letra. Ayer presentó en Valencia su nueva expedición para catalogar la variedad microbiana del Mediterráneo.

¿Espera encontrar formas de vida adaptadas a la contaminación del Mediterráneo?

Respuesta. Desde luego que sí. Algunos microorganismos mueren por la contaminación, y otros se adaptan a ella, así ocurre en todas partes. Los microbios españoles pueden muy bien ser distintos de los microbios griegos. El Mediterráneo se distingue del resto de los mares en que ha sido explotado por la humanidad durante mucho más tiempo, y también en que sus aguas tardan mucho más en renovarse, por no ser un mar enteramente abierto.

Hace unos años le pregunté cuántos genes había en el planeta Tierra y...

R. ¿Y qué le respondí?

Que era una cuestión muy profunda.

R. Pues sigue siéndolo. Antes de estos estudios de secuenciación en masa se conocían alrededor de un millón de genes. Ahora conocemos 40 millones, pero el ritmo de descubrimiento no muestra signos de saturación: el número de genes distintos sigue creciendo linealmente con la cantidad de muestras analizadas, y por tanto seguimos sin saber cuántos genes puede haber en total en el planeta. En cada centímetro cúbico de mar hay un millón de bacterias y 10 millones de virus, y la variedad es enorme. La mayor parte de esta diversidad consiste en adaptaciones únicas al medio ambiente local: a la intensidad de la luz solar, la temperatura o la contaminación en el entorno local.

Uno de los bioéticos más respetados del mundo, Arthur Caplan, comparó su último trabajo [la célula sintética] con los avances de Copérnico y Galileo.

R. Bueno, ¿cómo podría yo discrepar de eso?

P. La pregunta de Schrödinger: ¿Qué es la vida? [así se titulaba un influyente libro que el físico Erwin Schrödinger publicó en los años cuarenta].

R. Estoy escribiendo una versión moderna del libro de Schrödinger, espero tenerla lista en un año.

¿Qué sostiene?

R. Creo que la construcción de una célula sintética que acabamos de publicar muestra que la vida está basada en la información. Esa célula se deriva enteramente de un genoma sintético, fabricado en el laboratorio a partir de meros compuestos químicos, y por tanto demuestra inequívocamente que el fundamento de la vida es la información genética.

P. ¿Podría transmitir esa información a otro planeta para generar vida allí? ¿O haría falta un starter que la hiciera arrancar?

R. La información no basta por sí sola para arrancar: hacen falta otros componentes para que la lean. La cuestión que aborda nuestro experimento es muy distinta del origen de la vida, no tiene nada que ver con la evolución real, con la forma en que la vida surgió realmente en el planeta Tierra. Nuestro trabajo no afecta a esa cuestión. Si uno está diseñando un nuevo coche de carreras, realmente no le importa para nada quién fabricó el primer motor de explosión ni quién inventó la rueda. Simplemente, usas todo ese conocimiento previo y construyes a partir de él. No estamos tratando de recapitular la evolución biológica, sino de utilizarla como punto de partida para hacer nuevos organismos.

P. ¿Hay un texto, una secuencia de ADN, que define la frontera entre la vida y la materia inerte?

R. Hay muchos, y algunos pueden consistir en una sola letra. Por ejemplo, nuestro primer intento de construir la célula sintética no funcionó, y pudimos comprobar después que la razón fue un solo error, una sola letra que faltaba en una secuencia de un millón de bases. En este caso, esa sola letra supone la diferencia entre lo vivo y lo inerte.

P. ¿Cuán lejos estamos de escribir un genoma original, en lugar de copiar uno de una bacteria real?

R. En realidad nadie lo está intentando siquiera. Los genes de los organismos naturales son tan diversos que todos los proyectos tecnológicos actuales se basan en modificar o recombinar genes ya existentes. No sabemos escribir un nuevo gen a partir de cero. En cierto sentido, sí podemos ahora escribir genomas desde cero, genomas que no existen en la naturaleza, pero lo hacemos ensamblando genes naturales en nuevas combinaciones, o genes naturales modificados artificialmente.

P. ¿Se puede aumentar la eficacia de un proceso natural con esas modificaciones? ¿Es eso una forma de evolución artificial?

R. Sí, estamos tomando el relevo a la biología: la evolución ya no es un fenómeno natural. Mediante el diseño de nuevos genes y organismos, podemos adelantarnos a la evolución en miles de millones de años. El árbol de la vida tiene a partir de ahora unas ramas enteramente nuevas. Ramas sintéticas. Son perfectamente distinguibles de las ramas naturales por las marcas de agua que introducimos en sus genomas.

P. ¿Qué son esas marcas? ¿Es cierto que han escrito ustedes sus direcciones de correo electrónico?

R. Se trata de un código dentro de otro código dentro de otro código. Tienes que descifrar el primer código para empezar a entender el siguiente y, en efecto, en un paso determinado te puede aparecer el correo electrónico de un científico al que tendrás que escribir para seguir adelante. También hemos escrito los nombres de 50 científicos implicados en el proyecto, y algunas citas eruditas.

¿Cuán lejos estamos de reconstruir un mamut, o un neandertal?

R. Creo que no estamos muy lejos de un objetivo previo, que es construir células eucariotas [el tipo de células de los que estamos hechos los animales y las plantas] con fines industriales.

Hemos publicado las críticas que le hizo el premio Nobel John Sulston...

R. ¡¿Por qué?! [risas]. Quiero decir, hay críticas inteligentes, pero las de John Sulston [contra los planes de Venter de patentar aspectos de la célula sintética] no tienen el menor sentido. Yo no estoy a favor de patentar seres vivos, ni genes naturales, pero si quieres desarrollar una bacteria que produzca biofuel a partir del CO2 atmosférico y la energía solar, necesitas proteger la tecnología con patentes que justifiquen las inversiones. Esto tiene muy poco de nuevo, realmente.

Información de ElPaís. Resumen de Sophimanía

jueves, 10 de junio de 2010

Gorilas hembras se abrazan efusivamente al conocerse


Fotos: Dailymail

Ocurrió en el zoológico de Melbourne, Australia, cuando la gorilas Johari (de diez años) conoció a Mbeli, una gorila de seis, recién llevada al parque.

Los gorilas, como otros simios, practican ciertas "normas de etiqueta" o "ritos" (girar sobre sí mismos, golpearse el pecho, etc) en diversas circunstancias de sus vidas, ritos que reafirman los lazos sociales o establecen jerarquías.

Foto: Dailymail

Pero ha llamado la atención los curiosos saludos entre Mbeli y Johari, que fueron más allá del abrazo "convencional" que damos los humanos hacia formas más "creativas", como lo hacen ver estas fotos. Luego de los efusivos abrazos, Mbeli pudo integrarse fácilmente con el resto del grupo.

El estudio de los simios demuestra, cada vez más, que muchos de los sentimientos, costumbres y comportamientos que los humanos sentimos como propios, pueden ser en realidad expresiones heredadas de etapas evolutivas muy anteriores.

Pablo Vásquez para Sophimanía con información de Dailymail

viernes, 7 de mayo de 2010

Los humanos somos (un poco) neandertales


Foto: squidoo.com

Los neandertales vivieron en Europa durante centenares de miles de años pero desaparecieron en mucho menos tiempo ante el avance de una nueva especie de homínido que salió de África, la única que existe ahora, la nuestra. Siempre nos hemos preguntado cómo se comportarían, qué capacidades tenían aquellos primos evolutivos, extinguidos antes de que se pintara la cueva de Altamira.

¿Eran capaces los neandertales de pensar simbólicamente, de fabricar adornos y amuletos, como piensan algunos expertos, o simplemente imitaban lo que veían en los invasores, como sugieren otros? Pero, sobre todo, nos preguntábamos si alguna vez los neandertales, que seguro que se aparearon con los recién llegados, con los que convivían a corta distancia en algunos lugares al menos, llegaron a tener descendencia no estéril. Hasta ahora, todo indicaba que no prolongaron su estirpe, pero la genética aporta ahora al conocimiento de los neandertales y de nosotros mismos un panorama distinto y más sugerente.

El Homo sapiens, la especie vencedora en la historia evolutiva de los humanos, se hibridó con los neandertales que encontró cuando empezó a salir de África hace unos 80.000 años, aunque lo hizo probablemente durante poco tiempo. Esto es lo que cree el equipo internacional que ha conseguido secuenciar el genoma completo del neandertal, un gran proyecto que empezó hace cuatro años y cuyos resultados publica hoy la revista Science.

Este logro no ha servido sólo para conocer cómo era la rama lateral de homínidos extinguida que habitó Europa hasta hace sólo 30.000 años, sino, sobre todo, para saber qué nos hace humanos. "Es genial saber que algunos de nosotros tenemos un poco de ADN del hombre de Neandertal, pero, para mí, la oportunidad de buscar evidencia de la selección positiva que ocurrió poco después de que las dos especies se separaran es probablemente el aspecto más fascinante de este proyecto", dice Svante Pääbo, el más reconocido experto en ADN fósil y director del trabajo.

Los investigadores, entre ellos varios españoles, compararon el genoma del neandertal con los de cinco humanos de los cinco continentes de la época actual. Los resultados revelan que 78 genes (83 según otro método), de los más de 23.000 existentes, son probablemente distintos funcionalmente en los humanos y los neandertales, y que entre un 1% y un 4% del material genético humano moderno procede de la especie extinguida, lo que indica que sí hubo mestizaje.

Foto: Los investigadores Marco de la Rasilla y Svante Pääbo (derecha)
en la cueva de El Sidrón

"Los neandertales son más parecidos a los humanos de otros continentes diferentes de África que a los africanos", explica Pääbo, del Instituto Max-Planck de Antropología Evolutiva (en Alemania). "Esto indica que la hibridación se produjo después de que el Homo sapiens empezara a salir de África, seguramente en Oriente Próximo y durante poco tiempo, antes de que evolucionaran las distintas ramas euroasiáticas".

Se basa en que los modelos de población indican que cuando una población colonizadora se topa con una población residente, aún una pequeña cantidad de hibridación puede quedar ampliamente reflejada en el genoma de las poblaciones colonizadoras si esa población se expande entonces de manera significativa. De este modo, el porcentaje relativamente bajo de ADN de neandertal en el genoma del humano moderno sugiere que el mestizaje fue bastante limitado.

Para el genoma completo, del que ahora se publica el primer borrador de un 60% del ADN, los científicos se han basado en tres pequeñas muestras, procedentes de tres huesos distintos, de entre 38.000 y 44.000 años de antigüedad, todos ellos del yacimiento de Vindija en Croacia.

El borrador se complementó con la secuenciación parcial de otros tres neandertales, procedentes de la cueva del Sidrón (Asturias) -cuyo equipo participa en el proyecto-, Mezmaiskaya (Rusia) y Feldhofer (Alemania). Ha constituido un gran desafío técnico, debido al considerable peligro de contaminación de las muestras con el ADN del humano moderno, que es muy parecido al del neandertal, y a la gran cantidad de ADN de las bacterias y hongos que colonizaron los huesos fósiles y que ha habido que separar. La tecnología la ha puesto la empresa estadounidense 454 Life Sciences, del grupo Roche.

"El flujo génico descubierto únicamente puede detectarse de neandertales a humanos modernos, por la dinámica expansiva de las poblaciones humanas modernas, pero no es descartable que fuera bidireccional. Por el contrario, no hay rastros de que hubiera flujo génico después, cuando nuestros antepasados entraron en Europa hace 40.000 años", explica Antonio Rosas, paleobiólogo del CSIC y miembro del equipo.

El genoma neandertal presenta, además, otras regiones cromosómicas que podrían derivar de cruzamientos con homínidos más arcaicos, como Homo erectus u Homo antecessor, la especie más antigua de Atapuerca.

El paleogenetista Carles Lalueza-Fox, también miembro del equipo junto a Marco de la Rasilla, Javier Fortea y Tomas Marques-Bonet, afirma: "Esta teoría es totalmente novedosa, y no se ajusta a ninguno de los dos modelos extremos tradicionalmente planteados y conocidos como hipótesis fuera de África e hipótesis multirregional. El primero postula una salida reciente fuera de África sin cruzamientos con otras especies humanas más arcaicas, mientras que el segundo postula una evolución local en cada continente a partir de una migración muy antigua, cercana a los dos millones de años. El nuevo modelo planteado por el genoma neandertal podría definirse como fuera de África con hibridación con neandertales en la salida".

Entre los genes diferentes entre ambas especies están unos pocos que se propagaron rápidamente en la nuestra (mediante la llamada selección positiva) después de que los humanos y neandertales se separaran de un ancestro común, hace medio millón de años. Incluyen genes relacionados con el metabolismo, el desarrollo cognitivo y el del cráneo, la clavícula y la caja torácica. Hay otros relacionados con el autismo, la esquizofrenia y con el síndrome de Down.

Los investigadores también usaron el genoma del neandertal para producir la primera versión de un catálogo de variaciones genéticas que existen en todos los humanos modernos pero que no se encuentran en los neandertales o en los simios. Aseguran que este catálogo será valioso para los científicos que estudian qué es lo que separa a los humanos de otros organismos.

"Estas variaciones indican que son buenas mutaciones, beneficiosas de alguna forma en la evolución. Esto ilumina nuestra historia evolutiva, al identificar regiones del ADN candidatas a explorar para comprender lo que cambió en los humanos modernos desde que se separaron evolutivamente y por qué", resume Richard E. Green, de la Universidad de California, primer firmante del artículo que publica Science.

Información de ElPaís. Resumen de Sophimanía

martes, 4 de mayo de 2010

Video: Chimpancés tienen conciencia de la muerte similar a la humana

Imagen: BBC Mundo

Investigadores de Escocia dicen que un inusual video de un chimpancé agonizando les ha brindado una mirada única de cómo uno de los animales más cercanos al ser humano enfrenta la muerte y el sufrimiento.

Las imágenes de video muestran las horas finales y el momento de la muerte de una chimpancé hembra adulta que vive en un pequeño grupo de un parque safari británico.

"Muchas personas piensan que la conciencia de la muerte es exclusivamente humana, pero nuestras observaciones nos hacen preguntarnos si la diferencia, en términos de conciencia de la muerte, entre humanos y no humanos es tan grande como creen las personas", dijo Jim Anderson, profesor del departamento de psicología de la Universidad de Stirling.

Video: BBC Mundo

Anderson dijo que ellos observaron un comportamiento claramente novedoso, porque ya habían presenciado muertes trágicas antes, "pero nunca una muerte tan pacífica como esta". En comparación al tipo de conmoción que sigue a una muerte repentina, los chimpancés del parque safari Blair Drummond, cercano a Stirling, estaban en su mayoría tranquilos.

Las imágenes muestran a miembros del grupo acicalando y acariciando a la hembra enferma, mientras aparentemente exploran sus señales de vida mientras agoniza y muere. Luego la dejan, pero su hija adulta vuelve y se queda acompañando el cuerpo de la madre toda la noche.

Cuando los guardias retiraron el cuerpo de la madre al otro día, los chimpancés continuaron tranquilos y calmados. Por varios días, ellos evitaron dormir en plataforma donde la chimpancé murió, aunque sea un agradable lugar para dormir, y se mantuvieron menos activos por algún tiempo después de la muerte.

"Yo estaba sorprendida de que ellos se reunieran en el momento de la muerte y después, tu sabes, tocaran el cuerpo, movieran sus hombros, movieran su cabeza como si estuviesen intentando despertarla", dijo la candidata a doctora Louise Lock, quien inicialmente puso las cámaras en el recinto para estudiar el comportamiento nocturno.

Las cámaras fueron encendidas por el personal del parque cuando ellos se dieron cuenta de que el estado de la chimpancé estaba empeorando. Alasdair Gillies, jefe de los cuidadores del parque safari, dijo que es una práctica normal examinar a los animales en cautiverio que están cerca de morir. "Ellos estuvieron juntos toda su vida", afirmó Gillies. "Creo que es completamente incorrecto separarlos. Por eso, la decisión fue solo dejarlos juntos", agregó.

Los chimpancés son considerados una especie en peligro de extinción, ya que se cree que sólo 150.000 viven en estado salvaje. Los investigadores que analizaron el material dijeron que es conmovedor y podría cambiar nuestra comprensión de cómo la especie mas cercana al hombre enfrenta la muerte. "Pienso que nosotros ahora lo sabemos", dijo Jim Anderson, "probablemente esos chimpancés tienen mas conocimiento de la muerte de lo que mucha gente piensa", agregó.

Información de Reuters. Resumen de Sophimanía

jueves, 29 de abril de 2010

Las ranas son muy parecidas a los humanos (genéticamente hablando)


No salta a primera vista como una rana, pero el parecido con nosotros está
ahí y -a decir de los biólogos- es sorprendente. Foto: Science

Algunas ranas africanas tienen más en común con nostros los humanos de lo que se puede pensar a primera vista. Esto se ha podido determinar gracias a un nuevo genoma de rana recientemente "mapeado" o secuenciado.

La rana en cuestión es una delgaducha llamada Xenopus tropicalis. Y como es la primera vez que se secuencia un genoma de anfibio, representa una gran oportunidad para su estudio y su relación con el llamado "árbol de la vida".

"Un montón de animales peludos han sido secuenciados, pero muy poco de los otros vertebrados" dice el coautor del estudio Richard Harland, un biólogo de Berkeley.

Actualmente la información genética de poco más de 175 organismos ha sido secuenciada totalmente, lo que constituye apenas una gota en todo el universo de la vida. De hecho, muchas criaturas tienen más similitudes genéticas entre ellas que lo que su apariencia deja intuir a simple vista.

Cuando los científicos compararon regiones específicas de genes de la rana con las mismas regiones en los pollos y en los humanos, hallaron fantásticas similitudes, lo que demuestra el alto grado de conservación de las estructuras cromosomáticas (los paquetes de ADN presentes en las células) a través del tiempo (millones de años).

"Cuando miras segmentos del genoma de la Xenopus, literalmente estás viendo estructuras que tienen unos 360 millones de años, que ya eran parte de los genomas de los antecesores de los pájaros, las ranas, los dinosaurios y los mamíferos alrededor de la Tierra" dice Uffe Hellsten, del Instituto del Genoma de Walnut Creek, California. Y sigue: "La 'arqueología cromosomática' nos ayuda a entender la historia de la evolución, mostrándonos cómo el material genético ha cambiado para formar parte de los mamíferos y anfibios actuales".

Al menos mil setecientos genes de la Xenopus son muy parecidos a los genes presentes en los humanos, asociados a enfermedades como cáncer, asma y problemas cardiacos. Así, en lugar de usar ratones, será más valioso y esclarecedor para los científicos usar estas ranas para investigar ciertas enfermedades, fármacos y tratamientos destinados a humanos.

No es la primera vez que el parecido entre humanos y ranas nos ha sido útil. A comienzos del siglo 20 los biólogos descubrieron que la ranas son muy sensitivas a la gonadotropina corionica, la hormona que producen las mujeres cuando están embarazadas.

Gracias a eso se hizo popular un económico test para determinar si una mujer estaba encinta: los médicos inyectaban una rana con orina de la mujer que quería salir de dudas. Si la mujer estaba embarazada, en unas ocho o diez horas la rana comenzaba a ovular.

La investigación se publicó en la revista Science.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 24 de marzo de 2010

Descubren la Mujer X ¿Un nuevo linaje humano?


Imagen: Internet

El dedo pequeño de una mano infantil, de un niño o niña que vivió hace 40,000 años en Siberia, ha revelado que los antepasados de los humanos salieron de África al menos una vez más de lo que se creía y que en una pequeña zona convivieron neandertales, humanos modernos y los nuevos homínidos ahora descubiertos, cuyo aspecto y otras características todavía no se conocen.

El análisis genético del dedo es la herramienta que ha permitido hacer este sorprendente descubrimiento, que sitúa definitivamente a la genética como auxiliar imprescindible de la paleontología.

"Una criatura que no conocemos llevó este linaje desde África y lo hizo hace menos de un millón de años", explica Svante Pääbo, el más prestigioso especialista en ADN antiguo y director del trabajo, que publica la revista Nature. Sin embargo, reconoce Pääbo: "No podemos decir realmente cómo era esta criatura, ni si se conoce ya por fósiles hallados en otros sitios, pero nos da una nueva imagen, mucho más compleja, de nuestro pasado".

La cueva donde se hizo el hallazgo. Foto: B. Viola

Prudente, Pääbo se niega a hablar de "nueva especie" y dice que en el laboratorio llaman al fósil Mujer X, simplemente, por la transmisión materna del ADN mitocondrial, que es lo que se ha estudiado, aunque no conocen su sexo.

"Hemos analizado el ADN mitocondrial del fragmento de dedo con las técnicas que desarrollamos para el ADN de neandertal", explica Johannes Krause, del laboratorio de Pääbo. La sorpresa fue que el análisis de esta máquina celular reveló grandes diferencias (hasta 400) con el ADN mitocondrial del hombre moderno y del neandertal.

La conclusión es que pertenece a otro linaje, hasta ahora no identificado, posterior a la primera salida del África de un homínido. "Los neandertales y los hombres modernos divergieron evolutivamente hace medio millón de años aproximadamente, y el ancestro común de los tres linajes, incluido el nuevo, data de un millón de años, así que estas criaturas están dos veces más distantes de nosotros que los neandertales", dice Pääbo.

El padre del descubrimiento: Svante Pääbo. Foto: El País

El primer grupo de homínidos que salió de África fue Homo erectus y después hubo al menos otras dos oleadas, la de los ancestros del neandertal, entre los que está en Homo antecessor de Atapuerca, hace entre 500.000 y 300.000 años, y el Homo sapiens, la especie actual, hace sólo 50.000 años. El problema es que únicamente se ha realizado análisis genético del neandertal, por lo que resulta imposible la comparación del nuevo homínido (si resulta serlo y no uno ya identificado por los fósiles) con los anteriores. Pääbo confía en que el ADN del núcleo del mismo fósil, que ya están estudiando, de muchos más datos

El yacimiento en el que se ha encontrado el hueso analizado es un abrigo -la cueva Denisova, en las montañas Altai del sur de Siberia- que ha estado habitado desde hace 100,000 años. El estudio de los estratos de la cueva y de otros yacimientos cercanos indica que el homínido de Denisova vivió cerca, en el espacio y en el tiempo, de los neandertales y los humanos modernos.

Enlaces relacionados

Información de ElPaís. Resumen de Sophimanía

lunes, 15 de marzo de 2010

Por primera vez: Científicos extraen ADN de cáscaras de huevos de aves extintas


La ficción comienza a convertirse en realidad. Foto: AFP

Por primera vez en el mundo, científicos australianos anunciaron que han logrado extraer ADN de cáscaras de huevos fosilizados de aves extintas, incluyendo gigantes como el moa y el "pájaro elefante".

El logro ha marcado un paso adelante en la elaboración del genoma de aves extintas por la acción de los humanos, pero los científicos advierten desde ya que esto no supone que las aves podrán volver a la vida como ocurrió en la popular película "Parque jurásico".

El equipo, liderado por Michael Bunce de la Universidad de Pert, al oeste de Australia, dijo que el aislamiento del ADN fue hecho en membranas interiores de cáscaras de huevos fosilizados hallados en Australia, Madagascar y Nueva Zelanda.

El material genético recuperado proviene de huevos de un ave llamada Moa (Dinornis), un primo volador del avestruz, que llegó a medir hasta cuatro metros de altura y que fue cazado hasta la extinción por los maoris de Nueva Zelanda a finales del siglo 18.

También hay ADN recuperado del ave llamada "pájaro elefante" (Aepyornis), que alcanzaba hasta tres metros de alto y que también fue extinguido por los colonizadores europeos que llegaron a Madagascar en el año 1700.

Así se veían cuando estaban vivos. Foto: Newzealandeducated.com

La muestra más antigua tiene unos 19 mil años y pertenece a un tipo de emu. Pero el equipo es todavía más entusiasta y cree que podrá recuperar el ADN de aves más antiguas como la Genyornis, de hace unos cincuenta mil años.

La técnica consiste en reducir las cáscaras fosilizadas a polvo y luego extraer el ADN usando químicos y amplificadores de secuencias. Así se obtiene lo que hoy se conoce como "una huella digital genética", pero todavía pequeña respecto del tamaño total que debía tener el genoma de estas aves.

"El primer paso ha sido probar que se puede -dice Bunce- ahora el siguiente paso obvio es mejorar el tamaño de las huellas de ADN rescatadas".

Este campo abre enormes posibilidades para la investigación de las criaturas extintas. Hasta ahora, el ADN recuperado de huesos y cabello de nuestros primos neardentales había logrado una huella genética significativa, pero la robustez y pureza del material genético hallado en las cáscaras de los huevos es todavía más asombrosa.

Sobre huevos fosilizados más antiguos las expectivas decrecen ya que se han terminado de convertir literalmente en piedra.

Sobre la posibilidad de traer de nuevo a la vida al dodo o al pájaro elefante Bunce dice que se puede reensamblar el genoma para tener una idea de cómo se veían, pero traerlos a la vida sigue siendo ciencia ficción. Y en la personal visión de este científico, algo que sería contrario a la ética.

Información de AFP. Versión, edición y traducción de Sophimanía

martes, 16 de febrero de 2010

¿Somos libres o determinados? Un experimento sobre evolución rápida sugiere una respuesta


Las bacterias se reproducen rápido y viven poco, una forma de vida que
ayuda a entender mejor cómo funciona la evolución. Foco: CMC

Si el Big bang se diera de nuevo... ¿Apareceríamos los seres humanos? Esta pregunta ha alimentado por décadas una discusión entre científicos partidarios del azar como principio que gobierna la evolución, y aquellos que defienden una secuencia determinista, donde la selección natural elige el mejor camino en cada encrucijada evolutiva. La respuesta, a la fecha, se inclina por: "No necesariamente".

Un experimento que ha vigilado estrechamente la evolución de una dinastía de bacterias durante 20 años, descubre datos reveladores que tal vez no cierren la discusión, pero sí aportan. En 1988, el microbiólogo de la Universidad de Michigan (EEUU) Richard Lenski aisló una sola bacteria de Escherichia coli, un microbio de la flora intestinal que se emplea como herramienta biotecnológica en todos los laboratorios del mundo.

El científico clonó 12 colonias a partir de esa única célula y las mantuvo reproduciéndose durante dos décadas, congelando muestras a intervalos regulares como fotos fijas del proceso. En total, las 44,000 generaciones de bacterias que se han sucedido desde entonces equivaldrían, en términos humanos, a más de diez mil años (un tiempo todavía corto en términos evolutivos).

El estudio menciona que la larga dinastía bacteriana sufrió miles de millones de mutaciones, pero se centra en la aparición de un único rasgo: la capacidad para alimentarse de un nutriente que la especie original es incapaz de aprovechar: el citrato.

Después de unas 31,500 generaciones, una de las 12 colonias comenzó a alimentarse de citrato. Una vez que la evolución había hecho su trabajo, el objetivo de Lenski era saber cómo y cuándo se había producido ese cambio, y qué posibilidades había de que se repitiera del mismo modo en otras colonias, lo que inclinaría la balanza hacia el azar o el determinismo.

Rastreando sus muestras y descongelando algunas para devolverlas a la vida, Lenski descubrió que la aparición de comedores de citrato era mucho más frecuente después de las primeras 20,000 generaciones. El patrón indicaba que esta habilidad surgía en dos pasos, que reflejaban dos mutaciones sucesivas pero, probablemente, independientes.

La interpretación de Lenski es que ninguno de los dos cambios por separado convertía a las bacterias en devoradoras de citrato, pero la primera mutación era un paso previo necesario para que una segunda dotara a los microbios de esta capacidad. El científico resume así su conclusión: "Es una demostración directa y empírica de la contingencia en la evolución".

Para que, como defiende Lenski, se pueda razonar que la evolución es una deriva azarosa, deberá antes demostrar que la primera mutación no confiere ninguna ventaja para el éxito de la bacteria ni propensión al segundo cambio; de este modo, dice Lenski, probaría que éste es independiente y aleatorio.

Información de Publico.es. Resumen de Sophimanía

viernes, 8 de enero de 2010

Nuevo fósil de "pez con patas" replantea fecha de cuándo dejamos el mar


Imagen: Dkimages.com

Huellas fósiles halladas en una mina polaca dan cuenta de una enigmática y antiquísima criatura que está obligando a los paleontólogos a reescribir el expediende de cómo la vida pasó del mar a la tierra.

Un punto clave en la teoría de la biología evolutiva es que los tetrapodos (criaturas vertebradas con cuatro patas) evolucionaron a partir de peces con cuatro aletas. El punto intermedio de ese proceso es llamado "elpistostegids", y sugiere la existencia de una criatura con cuerpo de tetrapodo pero aletas en vez de patas.

La vida habría ganado la tierra mucho antes de lo pensando hasta ahora. Dibujo: Tatic.guim.co.uk

El candidato más promisorio para encarnar a este "eslabón perdido" es el Tiktaalik, un pez grande de aguas poco profundas cuyos fósiles fueron hallados el 2006 a mil kilómetros del Polo Norte, en los sedimentos de un río canadiense.

El Tiktaalik vivió hace unos 375 millones de años. Pero aquí lo curioso: las huellas encontradas en Polonia pertenecen a una criatura más vieja: 395 millones de años. Y ya en ese momento las huellas muestran una distinción entre "manos" y "pies".

Según señala el investigador a cargo, Per Ahlberg, a la revista Nature: esto adelanta entre 10 y 18 millones de años la fecha aproximada en que algunos peces abandonaron el mar.

Las huellas sugieren que este animal medía unos dos metros y medio de largo. No hay señales de fricción corporal sobre el fango, lo que señalaría que esta criatura flotaba en mares poco profundos mientras sus patas se movían sobre el fango. La teoría anterior sugería que este proceso se llevó a cabo en deltas de ríos y lagos.

Información de AFP. Versión, edición y traducción de Sophimanía

martes, 10 de noviembre de 2009

Diez cosas que no sabes de tu propio cuerpo


Estamos tan acostumbrados a ser y mirar cuerpos que hemos desarrollado un sesgo a la hora
de evaluarnos. Una mirada "fuera de la caja" ayuda a entendernos mejor. Foto: Gaycondo


1) Tripa corrosiva. En el estómago llevamos ácido hidroclórico, un poderoso veneno que bien podría ser de uso restringido de no ser porque lo necesitamos para disolver los alimentos. En la industria es usado para tratar metales como el hierro y el acero. Pero no puede contra la mucosa de nuestro estómago.

2) Recuerda la postura. Los recuerdos están integrados al resto de nuestros sentidos (sonidos, olores, sabores), lo que incluye la posición de nuestros cuerpos al momento en que tuvimos la experiencia que hoy queremos recordar. Si el recuerdo nos evade, al menos asumamos la postura. Probablemente hará que recordemos.

3) Los huesos se rompen para balancear los minerales. Los huesos no solo nos sostienen, también ayudan a regular los niveles de calcio y fósforo de nuestro organismo. Cuando les falta (porque se orientan más a los músculos y nervios por ejemplo) se activan ciertas hormonas que microfracturan los huesos, a fin de que el cuerpo se preocupe por mandarles el calcio necesario.


4) La mayor parte de las calorías que comemos son para pensar. Nuestro cerebro pesa el dos por ciento de nuestro cuerpo, pero se lleva el 20 por ciento de los recursos energéticos (como EEUU en el mundo).

5) La inmensa mayoría de óvulos femeninos se destruirán con la menopausia. Al inicio de su vida sexual, una mujer tiene unos 34 mil óvulos en proceso de madurar. A lo largo de su vida expulsará unos 350 (uno por mes aproximadamente). El resto serán destruidos por el cuerpo al dejar de ovular.


El arte nos ayuda a tomar distancia de nuestras propias virtudes y defectos. Foto: Braistorming

6) Sabemos que los adolescentes están "locos", pero no lo están por "falta de madurez" ni por falta de "experiencia". Lo están porque sus cerebros no han terminado de afinar sus redes neuronales. Mientras este proceso termina, los adolescentes están sujetos cambios emocionales severos (de la euforia a la apatía) y su capacidad de tomar decisiones no es la mejor. Algo que no cambia con "sermones" ni "charlas".

7) No es solo por gravedad, los mocos salen de la nariz expulsados por unos pelitos llamados "cilios", los mismos que ayudan a la digestión de alimentos.

8) Nuestro cuerpo no es el "producto final y acabado" expresión un "diseño perfecto". No. Apenas es una solución precaria, aproximada y cambiante frente a un entorno dinámico. Algunas características están ahí no porque las necesitemos ahora, sino porque las heredamos de épocas en que sí eran necesarias. Por eso tenemos muelas del juicio. En su momento eran útiles para mascar carne. Al crecer nuestro cerebro y cambiar nuestra mandíbula, quedaron fuera de uso. Su utilidad actual es hacerle ganar dinero a los dentistas.

9) Algunos comportamientos son contagiosos: la risa, el bostezo, el vómito, etc. Todos ellos se fundan en la mímica social, un factor muy importante para aprender a vivir (y vivir) en sociedad. La mímica es involuntaria, pero sirve para crear mejores lazos sociales con el grupo.

10) Tu piel tiene cuatro colores. No importa tu fenotipo ni tu etnia, si miras con cuidado tu propio cuerpo descubrirás zonas con distinto color de piel: amarillo, negro, blanco y rojo.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

jueves, 12 de febrero de 2009

Hora de poner a Darwin en su lugar

Esta semana Charles Darwin habría cumplido doscientos años de edad. A pesar del tiempo transcurrido, sus ideas se siguen discutiendo con pasión.

La principal razón de la polémica: los grupos religiosos ultraconservadores que se niegan aceptar que los seres humanos evolucionamos de simios ancestrales.

También hay una cuestión de términos: se suele hablar de "evolución darwinista", lo que siendo un nombre justo, tiende a inducir a dos errores:

El primero es creer que la evolución se sigue pensando en los términos que Darwin la planteó en su célebre libro de 1859: "El origen de las especies".



Si bien su idea central (que el mecanismo evolutivo es la selección natural) sigue en pie, los investigadores posteriores a él han desarrollado muchos temas complementarios, incluyendo un ámbito con el que Darwin ni soñó: la genética.

El segundo error al que induce la expresión "evolución darwinista" es hacer pensar que existe alguna otra concepción de evolución vigente. Y no es así. En términos prácticos, decir "evolución darwinista" es lo mismo que decir "evolución".

Entre la comunidad científica hoy no se discute la solidez de la teoría de la evolución. Si bien todavía hay procesos que no han sido explicados del todo, hay una confluencia de pruebas e indicios de muy diversas áreas y fuentes que convergen en confirmar que, efectivamente, los seres humanos somos producto de una larga y casual evolución, y entre nuestros predecesores directos se encuentran simios y otros mamíferos menores.

Si algún tributo queremos rendirle al hombre que tuvo la inteligencia para concebirlo y el coraje para divulgarlo es, paradójicamente, dejar de hablar de "evolución darwinista" o "darwinismo" para hablar, simplemente, de evolución o de biología evolutiva. Algo en lo que Charles Darwin, sin duda, habría estado de acuerdo.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros