Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Por qué algunos dolores son placenteros?


Imagen: reliefpluscream.com

Cuando una zona corporal recibe algún daño, los nociceptores –receptores del dolor– viajan por la médula espinal y comunican la información al cerebro. Este ordena inmediatamente la producción de un neurotransmisor, la endorfina. Esta es un opiáceo con acción analgésica. En determinadas circunstancias que requieren un sobreesfuerzo, como una relación sexual, la producción de este neuropéptido aumenta y así el dolor se puede convertir en placer con más facilidad.

Legendaria y bellísima Betty Page, una de las primeras modelos
estadounidenses en popularizar la relación dolor - placer. Hoy
todo un ícono 'pin-up'. Foto: Theselvedgeyard.files

Hay algo paradójico en esta conversión. Muchos biólogos creen que el origen de las endorfinas hay que buscarlo en la necesidad de hacer más soportable la muerte a manos de un depredador.

De hecho, se encuentra una mayor cantidad de estas sustancias del placer en los animales que son presas potenciales de carnívoros. Su secreción les ayudaría a tener una muerte más feliz. Según esta teoría, la vieja unión entre el sexo y la muerte volvería a hacerse presente cuando unimos el placer y el dolor.

Información de Muy Interesante. Resumen de Sophimanía

jueves, 24 de marzo de 2011

Hallazgo: orientación sexual en ratones depende de la serotonina


Imagen: Betazeta.com

Los ratones macho privados de serotonina pierden por completo su predilección por las hembras. Siguen apareándose como cualquier ratón -a la mínima ocasión-, pero con machos y hembras por igual. La serotonina, un neurotransmisor clave en la depresión y su tratamiento, también afecta al comportamiento sexual de los humanos. Yan Liu y sus colegas del Instituto Nacional de Ciencias Biológicas, en Pekín, presentan los resultados en Nature.

El experimento de los científicos chinos no se puede hacer con personas. Las neuronas que usan serotonina como neurotransmisor -para mandar señales a otras neuronas- deben fabricarla ellas mismas a partir del triptófano, un aminoácido común en la dieta. Ello requiere una enzima llamada Tph2 (por triptófano hidroxilasa). Liu y sus colegas han construido ratones sin el gen que fabrica esa enzima, y que por tanto tienen inutilizados los circuitos cerebrales que usan serotonina.

Los machos modificados genéticamente pierden la orientación sexual. El cambio de comportamiento es bastante específico, y no se debe a una anomalía general del sentido del olfato, ni de la detección de feromonas, pues estos procesos parecen inalterados en los ratones sin serotonina. Por otro lado, basta inyectar a estos ratones un compuesto que restaura la síntesis de serotonina para que recobren su orientación en poco más de media hora.

"Una cuestión inevitable suscitada por nuestros hallazgos", dicen los científicos, "es si la serotonina tiene un papel en la preferencia sexual de otros mamíferos". Citan estudios anteriores que han investigado los efectos sobre el comportamiento sexual humano del Prozac, o fluoxetina, un antidepresivo de la familia de la serotonina (técnicamente, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o SSRI por sus siglas inglesas).

El Prozac se mostraba en esos estudios capaz de inhibir los comportamientos sexuales compulsivos, pero solo en los hombres homosexuales, no en los heterosexuales. Este dato se queda lejos de demostrar que la serotonina está implicada en la orientación sexual en las personas, pero sí apunta a ciertos efectos dependientes de la orientación sexual del individuo.

La homosexualidad es común en la naturaleza. Se ha descrito en especies de mamíferos que abarcan desde los toros de la raza Hereford hasta los macacos rhesus, pasando por las ovejas.

Hay indicios de que la homosexualidad puede tener una base genética en los humanos. Los gemelos, que comparten todos sus genes, concuerdan en su orientación sexual en el 50% de los casos, mientras que los mellizos, que solo comparten la mitad de los genes, concuerdan solo en el 22% de los casos.

Información de El País.com. Resumen y edición de Sophimanía

jueves, 10 de junio de 2010

Gorilas hembras se abrazan efusivamente al conocerse


Fotos: Dailymail

Ocurrió en el zoológico de Melbourne, Australia, cuando la gorilas Johari (de diez años) conoció a Mbeli, una gorila de seis, recién llevada al parque.

Los gorilas, como otros simios, practican ciertas "normas de etiqueta" o "ritos" (girar sobre sí mismos, golpearse el pecho, etc) en diversas circunstancias de sus vidas, ritos que reafirman los lazos sociales o establecen jerarquías.

Foto: Dailymail

Pero ha llamado la atención los curiosos saludos entre Mbeli y Johari, que fueron más allá del abrazo "convencional" que damos los humanos hacia formas más "creativas", como lo hacen ver estas fotos. Luego de los efusivos abrazos, Mbeli pudo integrarse fácilmente con el resto del grupo.

El estudio de los simios demuestra, cada vez más, que muchos de los sentimientos, costumbres y comportamientos que los humanos sentimos como propios, pueden ser en realidad expresiones heredadas de etapas evolutivas muy anteriores.

Pablo Vásquez para Sophimanía con información de Dailymail

lunes, 12 de abril de 2010

Estudio: Palmazos crean niños más agresivos, no más disciplinados

Bajo ningún motivo el palmazo es admitido. Foto: Paxarcana.files

Según la creencia popular, "disciplinar a sus hijos" es una de las tareas fundamentales de todo padre, incluso cuando detrás de "disciplinar" se esconden formas de castigo corporal.

La Acamedia Estadounidense de Pediatría no avala ninguna forma de castigo corporal, por ninguna razón, y la señala como la peor y menos efectiva táctica a largo plazo de inducción de comportamientos.

Frente a niños que se portan mal ellos promueven tácticas como obligarlos a tomar una pausa en la que ellos puedan reflexionar en su comportamiento y las consecuencias que puede tener obra de una u otra manera.

Sin embargo es verdad que -en determinadas circunstancias como una rabieta- un palmazo parece ser la forma más eficiente de conseguir resultados a corto plazo. Pero no lo es. Nuevas investigaciones dan fuertes evidencias de lo negativo de los palmazos, bajo la circunstancia que sea.

Mejor táctica: obligarlos a tomar una pausa para que
reflexionen. Foto: Healthcareadvices

En un estudio reciente sobre castigos físicos se investigó casi 2,500 jóvenes. Los que habían recibido más palmazos a los tres años, resultaron ser más agresivos y violentos a los cinco. Los que recibieron más castigos físicos al año de vida, tuvieron peor desempeño intelectual a los tres.

La doctora Jayne Singer, del hospital de Boston, quien no estuvo relacionada al estudio, dijo que está emocionada pues por fin tiene datos concretos para recomendar a los padres que no usen castigo corporal, bajo ninguna circunstancia.

El estudio dirigido por Catherine Taylor es el primero en relacionar castigo corporal con comportamiento agresivo posterior. Pero el castigo corporal no es el único factor que contribuye a formar niños violentos, también lo hace las peleas entre los padres, la depresión de la madre o el uso de alcohol y drogas, etc.

Según el estudio, si un niño recibe castigo corporal más de dos veces al mes, tiene el 50% de probabilidades de ser más agresivo a los cinco años que un niño que no ha sido castigado de esa manera. Los niños agresivos desafían la autoridad de los padres, demandan la satisfacción inmediata de sus deseos y cuando no lo consiguen hacen rabietas y hasta pegan a otros niños.

Una de las razones por las que el castigo corporal no es efectivo es porque el niño no necesariamente entiende qué estuvo mal de su comportamiento inicial. Incluso si deja de comportarse de determinada forma, no significa que haya entendido en qué radica el problema.

Las pausas obligatorias luego de una mal comportamiento, aunque tomen más tiempo y sean más demandantes para los padres, son más efectivas para que el niño reflexione sobre lo que hizo y entienda qué estuvo mal y no lo repita.

Información de Time. Versión, edición y traducción de Sophimanía

viernes, 18 de diciembre de 2009

Maternidad propicia crecimiento de nuevas neuronas


Rata de un día. Ante ella, ratas hembras adultas sin carrochos generan
actitudes maternales. Foto: Acrorats

Ser madre parece que dispara el desarrollo de "células maternales", al menos en ratas, de acuerdo a un nuevo estudio. Las "neuronas maternales" parece que ayudan a las madres a reconocer a sus pequeños, entre otras funciones todavía no del todo claras.

Durante el estudio, ratas vírgenes que fueron expuestas a ratas bebés comenzaron a tener comportamientos maternales como cuidarlas, agruparlas y llevarlas a lugares seguros. Luego los científicos descubrieron que estas ratas vírgenes habían tenido desarrollo de neuronas maternales (no tanto como las madres biológicas, pero si más que ratas vírgenes nunca expuestas a carrochos de su especie).

Otros estudios ya habían establecido que animales expuestos a crías de otros desarrollan espontáneamente comportamientos maternales. Esto se ha visto en ratones, hamsters, monos y humanos.

También se había visto el crecimiento de neuronas maternales en hembras preñadas, pero esta es la primera vez que se comprueba esto en hembras vírgenes expuestas a crías. El estudio se centra en una área del cerebro llamada "región subventricular", donde se producen neuronas capaces de identificar aromas y reconocer a los más jóvenes.

Los científicos todavía no saben cómo funciona el mecanismo que dispara este crecimiento. Una posibilidad es que esté involucrada la hormona llamada prolactina.

Los hallazgos despiertan muchas interrogantes que deberán ser tomadas en cuenta en próximas investigaciones ha dicho Robert Bridges, científico de la Universidad Cummings de medicina veterinaria.

Debido a las analogías que existen entre el cerebro humano y el de las ratas, los investigadores no descartan que un fenómeno similar pueda ocurrir en las personas.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los perros tienen sentido de la justicia


"¡No es justo!" es una frase que muchos padres escuchan de sus hijos cuando los pequeños sienten que no han obtenido la recompensa que merecen o que sus hermanos tienen algún trato preferencial.

Bueno, pues los perros pueden reaccionar de la misma manera. Si dos perros que hacen un truco no reciben ninguna recompensa, no ocurre nada. Pero si solo se recompensa a uno de ellos, por ejemplo con una galleta, y al otro no, entonces el que no recibe premio protesta, ya sea ladrando o negándose a realizar nuevamente el truco o alejándose para mirarlo a usted con rencor.

Los perros, como las personas y los monos, parecen tener un sentido instintivo de la justicia.



"Los perros reaccionan a la injusticia" dice Friederike Range de la Universidad de Viena, en Austria. "Para evitar las tensiones, es mejor tratar a nuestras mascotas de manera equitativa".

Similares respuestas han sido observadas en monos, aunque los simios tienen comportamientos más complejos. Por ejemplo, un mono puede diferenciar entre una "buena recompensa" y una "mala", y puede incluso a negarse a recibir una mala cuando ha visto que un compañero suyo ha recibido otra mejor. Los perros no diferencian entre buenas o malas recompensas, sino entre presencia o ausencia de ellas. Y nunca las rechazan, por "malas" que sean.

A Range no le sorprende el sentido de justicia de los perros ya que los canes siguen siendo lobos, y los lobos viven en manadas donde las relaciones sociales son muy importantes. Y donde hay relaciones sociales importantes, la justicia tiene un valor evolutivo ya que permite la convivencia pafícica.

Pero no todos están seguros de esto. El investigador Clive Wynne, de la Universidad de La Florida, tiene dudas sobre lo que realmente pueden probar estos experimentos. "Los perros son muy sensibles a las expectativas de las personas, y se esfuerzan en cumplirlas" ha declarado.

Información de AP. Edición y traducción de Sophimanía

sábado, 8 de noviembre de 2008

Estudio: Matones sienten placer viendo a otros sufrir


Abuso y placer por el dolor ajeno. Foto: internet

Exámenes cerebrales en adolescentes con historial de comportamiento agresivo matonesco contra otras personas sugieren que sentirían placer en ver a otros sufrir.

Aunque esto no parezca una novedad para quienes hayan sido víctimas de matonería, no es lo que los científicos esperaban, dijo Benjamin Lahey, de la Universidad de Chicago, quien trabajó en el estudio.

Imágenes de Resonancia Magnética funcional rastrean zonas
cerebrales durante actos de abuso y matonería. Foto:Reuters

"La razón de nuestra sorpresa es que ha prevalicido siempre la creencia de que estos chicos son frios y no emocionales en su agresión," apunta Lahey cuyo estudio aparece en el Journal Biological Psychology. "Más bien parecería que les importa sobre manera".

Los investigadores compararon a 8 chicos de entre 16 y 18 años con desórdenes de conducta, con otro grupo que no mostraba usualmente signos de agresión.


Los abusadores no serían fríos. Más bien
sentirían placer viendo el dolor ajeno. Foto: internet

Los del grupo con antecedentes agresivos, iban desde los que buscan peleas, pasando por robar y hasta usar un arma y confrontar a su víctima.
Se mostraron videos de ambos grupos mientras infligían dolor en alguna persona y se monitoreó su actividad cerebral con un tipo de imagen llamado Imagen de Resonancia Magnética funcional o fMRI.

En los chicos agresivos, las zonas del cerebro relacionadas con sentirse recompensado--la amígdala y el estriado ventral-- se volvieron muy activos cuando observaban a otros a quienes se les infligía dolor, sufriendo.
Mientras que la parte del cerebro vinculada al auto control-- la corteza prefrontal medio y la articulación temporoparietal -- como sí se veía en le grupo de mayor autocontrol.
"Es muy posible que sus cerebros se enciendan de esa manera porque experimentan el dolor de otros como algo excitante, divertido y hasta placentero," dijo Lahey.

Por internet y celulares: la nueva forma
de teen bullying, Foto: bbc.co

"Necesitamos hacer más pruebas con esta hipotesis pero parece ser que es así," dijo.
Las diferencias entre ambos grupos son claras y contundentes, pero advirtió que el estudio es pequeño y que hace falta confirmarlo con uno más grande.

Artículo original (en inglés) de Reuters y Yahoo News / Traducido por Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros