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martes, 30 de agosto de 2011

Qué provoca que el bostezo sea contagioso y otros "por qués" cotidianos


Imagen: Nevalo.files

Hasta ahora, sólo se ha visto a humanos, chimpancés y perros bostezar por contagio. Es decir, que bostezan después de que otro lo hizo. Ese contagio no es una imitación o una copia sino una respuesta automática que ocurre cuando uno ve, oye o incluso piensa en que alguien más está bostezando.

Entre las teorías para explicarlo hay una que dice que sirve para mantener a las personas en un mismo estado y listas para trabajar juntas. Así que si uno tiene sueño, los otros se empezarán a sentir somnolientos también, y así se van coordinando sus rutinas.

Otros piensan que el bostezo contagioso sirve para mantener al grupo alerta. Un bostezo puede darse como respuesta a la ansiedad, por lo que otra teoría es que el contagio sirve como advertencia para otros de que hay peligro.

Esas teorías están parcialmente sustentadas por la evidencia de que existe una conexión entre la empatía y el bostezo contagioso, pero realmente no hay una explicación aceptada de manera unánime.

¿Por qué los ojos son de colores?

La función del iris es limitar la cantidad de luz que pasa a través de la lente de la retina. Para que sea opaco, está cubierto de un pigmento, melanina, en diferentes cantidades en cada uno de nosotros.

La melanina hace que los ojos sean de color marrón oscuro. Hace 10,000 años los ojos de todos el mundo eran de ese color. Pero entonces una mutación cambió la pigmentación de la parte anterior del iris.

Eso permitió que la luz llegara a las fibras de las células de estroma que están por debajo, y cuando éstas reflejan la luz es de color azul. Los ojos verdes, grises y oliva son tonos intermedios, resultado de la cantidad y distribución de la melanina en el iris.

¿Por qué se arrugan los dedos cuando están mucho tiempo en el agua?

La capa exterior de nuestra piel, llamada epidermis, contiene aceites naturales que normalmente repelen el agua. Después de un prolongado remojo, especialmente con la ayuda de jabón o burbujas, el aceite cede y la epidermis absorbe un poco de agua. Se expande y se arruga en los lugares en la que no está pegada a la capa interior de la piel.

¿Por qué alivia rascarse?

La piquiña usualmente es el resultado de una estimulación débil o variable en la piel, como un insecto caminando sobre el brazo. El rascarse el lugar que le pica, evita que la médula espinal le envíe mensajes desde ese lugar al cerebro. Así, el lugar deja de picar.

¿Por qué al reírnos nos sentimos mejor?

Es posible que la razón por la que nos reímos sea para sentirnos mejor. Es altamente contagioso (aún más que bostezar) y ayuda a que la gente se una. La función social de la risa es obviamente importante para especies como la nuestra, y por ello la disfrutamos. Los mecanismos de ese placer incluyen efectos en el sistema inmunológico, mejoramiento en el funcionamiento de los vasos sanguíneos y el corazón, aumento de los niveles de endorfinas en el cerebro, lo cual alivia el dolor, reducción de las hormonas de estrés y relajamiento de músculos.

¿Por qué a veces no nos podemos quedar quietos?

Moverse nerviosamente es una respuesta a la ansiedad o al aburrimiento. El movimiento ansioso ocurre cuando el cuerpo tiene los niveles de hormonas de estrés elevados, pues está preparando a los músculos para moverse de repente.

Si no hay ningún desencadenante que requiera de acción, toda esa energía no tiene a dónde ir, así que mover la pierna o morderse las uñas es una manera de aliviar parcialmente el problema.

Un estudio de la Universidad de Herfordshire de 2005 encontró que el movimiento nervioso mejoraba los resultados en las pruebas de memoria y eso puede ser porque reduce el nivel de cortisol, una hormona de estrés que interfiere con el aprendizaje.

El movimiento nervioso por aburrimiento, como jugar con un bolígrafo o tamborilear con los dedos, le da al cerebro algo en qué enfocarse. Eso calma y reduce la intensidad de otros movimientos menos dirigidos.

Información de la BBC. Resumen de Sophimanía

lunes, 29 de agosto de 2011

Receta para un corazón saludable: pedalear, reír y comer chocolate


Imagen: Internet

Comer chocolate negro, ver películas cómicas, evitar trabajos estresantes y pedalear fuerte al andar en bicicleta son opciones que ayudan a mantener el corazón sano, según estudios difundidos en París en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.

Las bondades del ejercicio para evitar problemas cardiovasculares ya han sido documentadas, pero ahora una investigación demostró que lo que importa es la intensidad de ese ejercicio, concretamente al andar en bicicleta.

El trabajo dirigido por el cardiólogo danés Peter Schnohr indicó que los hombres que pedalean a un ritmo acelerado sobreviven 5,3 años más que los que lo hacen a un ritmo mucho más lento. Lograr una "intensidad media" fue suficiente para ganar un extra de 2,9 años.

Para las mujeres, la diferencia fue menos llamativa, pero aún significativa: 2,9 y 2,2 años más, respectivamente, en comparación con quienes pedalaean lento. "Una gran parte de la actividad física diaria durante el tiempo libre debe ser vigorosa, basada en la propia percepción de intensidad que tenga el individuo", dijo Schnohr en un comunicado.

En investigaciones por más de una década, Michael Miller, de la Universidad de Maryland (este de EEUU), ya había probado que los hombres y las mujeres con enfermedades cardiacas eran un 40% menos propensos a ver los eventos típicos de la vida desde una perspectiva humorística.

En el nuevo estudio, Miller convocó a voluntarios a ver la película de Steven Spielberg “Saving Private Ryan”, sobre la Segunda Guerra Mundial. Durante las escenas de batalla, el revestimiento de los vasos sanguíneos de estos sujetos desarrolló una respuesta potencialmente insalubre llamada vasoconstricción, que redujo su flujo sanguíneo. Sin embargo, cuando los mismos sujetos vieron más tarde una comedia divertida el revestimiento de sus vasos sanguíneos se extendió.

En total, se registró "un 30% a 50% de diferencia en el diámetro de los vasos sanguíneos entre las fases de risa y de estrés mental", dijo Miller.

Las condiciones de trabajo estresantes, tanto físicas como mentales, también se han asociado con problemas de salud cardiovascular. Pero una nueva investigación divulgada el lunes halló que la combinación de presión intensa para conseguir resultados, junto con condiciones que dificultan el cumplimiento de esas demandas, conduce a enfermedades cardiacas, e incluso a una mortalidad temprana.

Investigadores finlandeses, liderados por Tea Lallukka, de la Universidad de Helsinki, concluyeron que "la tensión laboral y las horas extraordinarias de trabajo se asocian con comportamientos poco saludables, aumento de peso y obesidad", según un comunicado de prensa.

Quizás el camino menos doloroso para una mejor salud cardiovascular es el más natural de todos para muchas personas: comer chocolate.

Investigaciones anteriores ya habían establecido una relación entre los productos a base de cacao y la reducción de la presión arterial o la mejora en el flujo sanguíneo, a menudo atribuido a los antioxidantes, pero la magnitud del impacto seguía siendo poco clara.

Oscar Franco y sus colegas de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, revisaron media docena de estudios que abarcan 100,000 pacientes, con y sin enfermedad cardíaca, comparando a quienes consumieron más y menos chocolate en cada uno.

Así hallaron que el mayor nivel de ingesta de chocolate se asoció con una reducción del 37% de las enfermedades cardiovasculares, y una caída del 20% de los accidentes cerebrovasculares, en comparación con quienes consumían menos o nada de chocolate.

No se informó una reducción significativa en la incidencia de ataques al corazón. Estos resultados, sin embargo, deben tenerse en cuenta con una advertencia importante: las moléculas saludables se encuentran en el cacao amargo, no en el azúcar y la grasa con la que éstas se combinan habitualmente.

"El chocolate disponible en el mercado es muy calórico y comer demasiado puede llevar a un aumento de peso, riesgo de diabetes y enfermedades cardiacas", indicó el estudio.

Información de BioBio. Resumen de Sophimanía

lunes, 3 de enero de 2011

Estudio inglés: a mayor cintura, mayor riesgo de cáncer


Imagen: Muyinteresante.es

Las mujeres que tienen una cintura grande tienen un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, advierte un estudio del Fondo Mundial para la Investigación de Cáncer (WCRF).

En concreto, según los autores, las mujeres cuya cintura excede los 80 centímetros de circunferencia tienen más riesgo de sufrir cáncer intestinal y cáncer de mama, entre otros.

El estudio, llevado a cabo en Inglaterra, detectó que casi la mitad de las mujeres del país (44%) tienen cinturas que superan esta media. Sin embargo, "sólo" un tercio de los hombres británicos cuentan con cinturas más anchas de lo recomendado.

Estudios previos habían revelado que el exceso de grasa abdominal incrementa el riesgo de cáncer intestinal, de páncreas, de mama (postmenopáusico) y de endometrio. Además, la grasa abdominal es un indicador sobre el desarrollo de enfermedad coronaria y está asociada con la resistencia a la insulina y al desarrollo de diabetes tipo 2.

El riesgo, creen los expertos, está vinculado a la forma en la que la grasa se almacena, que no es cerca de la superficie de la piel sino en la profundidad de la cavidad abdominal.

Información de MuyInteresante.com. Resumen de Sophimanía

lunes, 27 de septiembre de 2010

Seis mitos sobre la comida

Foto: Food.blogia.com

Mito 1: Comer huevos hace mal al corazón.
Es cierto que los huevos contribuyen al colesterol, el que a su vez favorece la obesidad y el deterioro del sistema circulatorio, incluyendo el corazón. Pero ponerle a los huevos la etiqueta de "malo para el corazón" es conectar los puntos equivocados. Al menos esa es la opinión de los expertos, quienes explican que estudios epidemiológicos han demostrado que gente saludable come huevos sin mayores problemas.

Según explica Penny Kris-Etherton, doctor en nutrición de la Universidad de Pennsilvania, la mayor parte del colesterol que ingerimos -por ejemplo al comer un huevo- no tiene un gran impacto en el colesterol que tenemos en sangre, ya que el cuerpo compensa la diferencia.

Las que sí tienen un gran impacto en nuestro colesterol en sangre son las grasas "trans" y las saturadas, poco abundantes en los huevos.

Mito 2: El jarabe de maíz de alta fructosa es peor que el azúcar blanca refinada
Es un mito urbano. La composición de la alta fructosa presente en el jarabe de maíz es casi idéntica a la que hay en el azúcar. Entonces, el jarabe de maíz no es "peor", pero podemos decir que es "igual de malo" que el azúcar. El consejo es consumir la menor cantidad de azúcar -en cualquiera de sus formas.

Mito 3: La comida cruda tiene enzimas esenciales para la digestión
Las enzimas que se destruyen al cocinar los alimentos no son esenciales para la salud humana. Pueden ser esenciales para la planta, pero no para nosotros. Además, nuestro cuerpo fabrica las enzimas que necesita, y las fabrica durante toda la vida, mientras las necesitemos. No es verdad que nuestras enzimas "se acaben".

Mito 4: Tu cuerpo no puede usar las proteínas de los granos, a menos que los comas con arroz.
Las proteínas que necesitan nuestros cuerpos para construir "todo" (desde músculo hasta hormonas) son el resultado de la combinación de 20 aminoácidos. Nuestro cuerpo produce sólo once de ellos. Para los nueve restantes necesitamos comer.

La carne y los huevos por ejemplo nos proveen de esos nueve aminoácidos. Los vegetales, por el contrario, fallan en proveer al menos uno de ellos, por lo que es bueno incluir arroz y granos en la dieta. Pero eso no significa que tengamos que 'mezclar' el arroz o los granos. Solo comerlos en algún momento. Después de todo, los alimentos van a la misma "cesta".

Mito 5: El microondas destruye los nutrientes.
Cuando cocinas, ya sea en un microondas o en una hornilla o una parrilla, es el calor y el tiempo lo que cocen los alimentos, no "el método" que uses. Mientras más tiempo el alimento esté expuesto al calor, tendrá menos agua. Y el agua es esencial para la existencia de algunos nutrientes como la vitamina C y la B (tiamina).

Pero no tiene nada que ver con los "rayos" del microndas. Es efecto universal del calor, sea del microondas o del fuego.

Mito 6: La radiación del microondas crea peligrosos compuestos en tu comida
La palabra "radiación" nos puede sonar siniestra, pero no es otra cosa que una forma simple de referirse a la energía que viaja y se esparce en ondas u olas. La luz, vital para nosotros, es radiación visible. Por supuesto hay otras formas de radiación que no vemos y que pueden ser peligrosas.

En el caso del microondas, lo que la radiación produce es calor, y es el calor lo que cocina los alimentos, no "la radiación". Así, la forma en que cocina el microondas no es distinta de las otras formas de cocinar.

Una cosa distinta es el contenedor de los alimentos. Algunos plásticos, por ejemplo, pueden liberar ciertos componentes que se transfieren a la comida. Pero para evitar eso hay que usar recipientes especiales para el microondas.

Información de MSN. Versión, edición y traducción de Sophimanía

martes, 27 de abril de 2010

Estudio: Malos hábitos de vida te hacen parecer 12 años más viejo

















La fuente de la "eterna" juventud. Foto: drug-free-natural-health.com

Combinar cuatro malos hábitos: fumar, tomar en exceso, vida sedentaria y mala comida, te pueden envejecer unos doce años. Así lo revela un reciente estudio. Los hallazgos se han conseguido luego de monitorear a cinco mil ingleses adultos por veinte años y son otra evidencia más de que hay que adoptar hábitos de vida saludables.

En el grupo habían 314 personas con malos hábitos. De ellos, 91 murieron durante el estudio (29%). El grupo que tenía hábitos saludables era de 387 personas. De ellas solo murieron 32 (el 8%).

Los hábitos considerados de riesgo eran: fumar tabaco, tomár más de tres tragos por día (en hombres) y más de dos (en mujeres), tener menos de dos horas de actividad física por semana y comer frutas y vegetales menos de tres veces al día. Estos hábitos juntos aumentaron el riesgo de muerte y hacía que las personas se vieran unos doce años más viejas que las personas del grupo con hábitos saludables, pero de la misma edad.

El grupo de buenos hábitos no fumaba tabaco en ninguna situación (había algunos que dejaron de fumar hacía tiempo), abstemios, mujeres que tomaban menos de dos tragos al día y hombres que bebían menos de tres, hacían al menos dos horas de ejercicio a la semana y comían frutas y verduras al menos tres veces al día.

Elisabeth Kvaavik, de la Universidad de Oslo y directora del estudio dice: "No tienes que irte a los extremos, los comportamientos saludables que hemos estudiado los puede hacer cualquiera". Por ejemplo, una zanahoria, una manzana y un vaso de jugo de naranja pueden ser suficientes para una cuota diariam mínima de vegetales.

La mayor causa de muerte en los grupos fue ataques al corazón y cáncer, ambos relacionados a los estilos de vida poco saludables. Por supuesto, llevar hábitos de vida sanos no garantiza la salud y la longevidad, pero está demostrado que quien sí los lleva a cabo tiene más probabilidades de vivir más y mejor.

Información de AP. Versión, edición y traducción de Sophimanía

viernes, 27 de febrero de 2009

¿La mejor dieta? ¡Comer menos!


"Fat Brad", una realidad que afrontan dos tercios de los norteamericanos
adultos. Fuente: Internet

Hay miles de dietas distintas. Y si usted tiene sobrepeso seguramente ha probado decenas de ellas, probablemente con pocos resultados. Si es así le interesará saber del estudio hecho por el doctor Frank Sacks, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, quien lo resume de esta manera: "El tipo de dieta que elijamos no es tan importante. Lo importante es comer menos".

El estudio monitoreó 811 obesos agrupados al azar para seguir cuatro dietas distintas (dieta baja de grasas, dieta alta de grasas, dieta alta en proteínas y dieta balanceada) complementadas con 90 minutos de ejercicios a la semana. Después de seis semanas, todos los participantes, sin importar qué dieta hicieron, perdieron en promedio seis kilos, un siete por ciento de su peso original.

Luego de dos años aumentaron en promedio casi dos kilos. Solo el quince por ciento de los participantes se mantuvo con el peso perdido. Todos, sin embargo, redujeron sus posibilidades de enfermar de diabetes y su colesterol "malo" (HDL) bajó mientra que el "buen" colesterol (LDL) aumentó, todo ello redundando en un corazón más saludable.

La doctora Catherine Loria, coautora del estudio, dijo: "La gente debe elegir alimentos saludables, pero el estudio también demuestra que hay mucha flexibilidad a la hora de armar una dieta".

Pero si elegir qué comer ya es difícil, lo es más comer menos. Al comienzo el plan era que los participantes en el experimento comieran 750 calorías menos al día, pero fue una meta imposible de alcanzar. El promedio de reducción de calorías aceptable fue de 225 calorías menos al día, la tercera parte de la meta inicial. Los médicos ahora opinan que reducir 750 calorías de la noche a la mañana es demasiado arduo y apuestan por una reducción gradual.

Otros investigadores dicen que comer menos es un trabajo demasiado difícil para que sea encarado por una sola persona, que lo mejor es compartirlo socialmente. Martjin Katan, profesor de nutrición de la Universidad de Amsterdam recordó que en Francia fue testigo de cómo un pueblo se preocupó por el peso de sus habitantes.

Construyeron rutas para salir a correr y caminar, canchas para hacer deporte al aire libre, impartieron clases de cocina saludable e incluso hicieron intervenciones en familias en riesgo de caer en obesidad severa. Comparado con ciudades cercanas, en ese pueblo francés la obesidad en niños se redujo 8.8 por ciento. "Combatir y prevenir la obesidad requiere un nuevo enfoque más social e incluso más ambiental" dijo Katan.

El estudio hecho en Estados Unidos avala ese planteamiento pues los participantes en el experimento tenían asesoramiento y eran parte de un grupo. Esos factores ayudaron a que la baja de peso haya tenido más éxito que los intentos individuales. Ser parte de un grupo con las mismas metas ayuda a mantener la motivación y la concentración.

Los especialistas también aconsejan plantearse metas realistas. Una persona de 115 kilos difícilmente podrá convertirse en un supermodelo en el transcurso de una vida. Y no lo necesita. Una reducción de peso de un 10 por ciento lo puede ayudar mucho a bajar el colesterol y el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y diabetes.

Muchos doctores especialistas en dietas no aspiran a que sus pacientes sean delgados sino saludables. Y el "secreto" básico para bajar de peso sigue siendo el mismo: comer menos calorías de las que necesitamos.

Información de Time. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros