Mostrando entradas con la etiqueta ballenas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ballenas. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de marzo de 2011

Lima: Espectacular exhibición paleontológica "El mundo perdido de Sacaco y Ocucaje"


Mandíbula de tiburón Isurus hastalis de diez millones de años, hallada
en Ocucaje - Ica. Foto: MHN

A la riqueza cultural, climática y de biodiversidad que tiene el Perú se ha sumado, desde hace varios años, una poco conocida en los medios no académicos: nuestra riqueza en fósiles marinos. De hecho, los desiertos de Ocucaje en Ica y de Sacaco en Arequipa son considerados por la comunidad científica internacional como entre los más ricos del mundo en este tipo de fósiles.

Y es que hace millones de años, durante las eras conocidas como Mioceno y Plioceno, un mar poco profundo cubría estas regiones, haciendo de la costa peruana un lugar de bahías, playas y muchas islas.

En ese escenario se podían ver animales extraordinarios como el piquero-tucán o el delfín-morsa. A medida que morían, sus cuerpos caían al fondo se enterraban naturalmente entre los sedimentos, donde se volvieron fósiles muy bien conservados, que hoy se pueden recuperar entre las arenas de nuestra costa.

Son tesoros de información sobre cómo fue nuestro pasado remoto, muchísimo antes de que los seres humanos apareciéramos sobre el planeta.

Esqueleto de ballena Balaenoptera de 4 millones de años hallado en Sacaco -
Arequipa. Foto: MHN

Una parte de estos fósiles están siendo mostrados en el Museo de Historia Natural en el marco de la exhibición: "El Mundo Perdido de Sacaco y Ocucaje". Se han elegido a los más representativos y mejor conservados que se tienen hasta la fecha, descubiertos en los últimos quince años en la zona de Pisco (llamada 'formación de Pisco').

Las autoridades del Museo de Historia Natural esperan que esta exhibición ayude a despertar conciencia entre las autoridades y entre los ciudadanos en general sobre la necesidad de proteger, desarrollar y rescatar la riqueza paleontológica que tenemos en estas zonas del Perú.

Y es que tal plan no existe a nivel estatal ni gubernamental. La exhibición muestra fósiles de focas, ballenas, delfines, aves marinas, cocodrilos, tortugas, tiburones y hasta un perezoso que vivía en el mar. Todos ellos pertenecen a la colección del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural, de San Marcos y ya se pueden visitar en la avenida Arenales 1256, Lince.

Información del Museo de Historia Natural. Resumen de Sophimanía

jueves, 1 de julio de 2010

En Ica - Perú descubren restos fósiles de feroz y gigantesco cachalote


Ilustración: AFP

Se confirma una vez más que la costa peruana es una de las principales y más ricas fuentes de fósiles marinos de todo el planeta, especialmente los referidos a los mamíferos acuáticos.

Según una investigación publicada esta semana, un equipo multinacional de paleontólogos ha descubierto en nuestras costas los restos de lo que han bautizado -en honor al autor de Moby Dick- como 'Leviathan Melvillei', un cachalote gigantesco que vivió hace unos doce millones de años.

Es "el mayor cachalote fósil conocido" y tiene unos "dientes colosales", de hasta 36 centímetros de largo, "10 centímetros más que los dientes más grandes de los cachalotes actuales", explicó a la agencia AFP Olivier Lambert (Museo Nacional de Historia Natural, París), principal autor del estudio, publicado en la revista científica Nature.

Gracias a una mandíbula tan potente, con dientes largos y de hasta 12 centímetros de diámetro, hubiera podido impedir los intentos de huida de las ballenas barbadas, sus supuestas presas.

Los restos fósiles de Leviatán fueron descubiertas en excavaciones organizadas, en noviembre de 2008, en el desierto costero de la región de Ica (sur de Perú) por un equipo de paleontólogos de los museos de historia natural de Rotterdam (Holanda), París, Pisa (Italia), Lima y Bruselas.

Hasta ese momento, de este tipo de cachalote se habían hallado "dientes aislados, muy grandes", sobre todo en Chile, "no muy lejos de los emplazamientos donde excavábamos" con la esperanza de encontrar un cráneo, señala Olivier Lambert. Su equipo pudo descubrir una "mandíbula inferior, buena parte del cráneo y dientes", pero, lamenta, nada del esqueleto aparte del cráneo.

Por lo tanto, la talla de Leviatán es una estimación: con un cráneo de tres metros de longitud, la largura total del cuerpo es de 13,5 a 17,5 metros, "más o menos la talla del gran cachalote actual", según Lambert. Sus presas potenciales, las ballenas barbadas, habrían sido "bastante pequeñas", de 7 a 8 metros.

Este superpredador del medio marino hace 12 ó 13 millones de años tenía un competidor: "un tiburón gigantesco, mucho mayor que el actual tiburón blanco, que debía alcanzar tallas de 12 a 15 metros", explica el científico.

Leviatán y otros grandes cachalotes que utilizaban sus dientes para atrapar sus presas desaparecieron hace millones de años. En cambio, los cachalotes cazadores de calamares -que aspiran las presas enteras- han sobrevivido hasta ahora, con el gran cachalote ('Physeter').

Información de AFP. Resumen de Sophimanía

martes, 11 de mayo de 2010

Estudio: Calamar gigante no es un "monstruo"


Foto: Fish.govt.nz

Todos hemos visto en las películas de ciencia ficción algún calamar gigante atacando ferozmente un submarino o un grupo de buzos o de marineros. Tal es el comportamiento que naturalmente asociamos a los afilados ganchos que tiene en sus aterradores tentáculos.

Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que el calamar gigante está lejos de comportarse como temible leyenda que hemos construido a su alrededor. Este gigante -que habita en el mar ártico, entre los 914 y los 1,830 metros de profundidad- también tendría un rol distinto en el ecosistema.

Estos hallazgos vienen de un estudio hecho por el biólogo marino Rui Rosa, de la Universidad de Lisboa, en Portugal, y por Brad Seibel, de la Universidad de Rhode Island, en EEUU.

Ambos científicos se interesaron por la relación entre metabolismo (cómo las células de un cuerpo convierten alimento en energía) y el tamaño corporal de pequeños calamares, para escalar esa información al metabolismo del calamar gigante (mesonychoteuthis hamiltoni).

Dedujeron que estos gigantes tienen un metabolismo muy lento, lo que desestima la hipótesis de que puedan ser agresivos predadores, ya que este tipo de comportamiento requiere metabolismos más rápidos.

Su enorme tamaño, así como la presencia de sus imponentes tentáculos con púas filosas se debería en parte a una táctica de amedrentamiento (así como el pez globo se infla para parecer más grande). Para Rosa el calamar gigante es más una criatura sedentaria y pacífica.

Al ser un animal de metabolismo lento, tampoco es buena fuente de nutrientes para las ballenas, por lo que se pone en duda que sean parte indispensable de sus dietas (otra creencia popular). Así, aunque se sabe poco de estas notables criaturas, lo poco que se sabe a ciencia cierta desvirtúa las ideas que tradicionalmente se tienen sobre ellas.

El proceso de investigar la fauna marina es difícil, especialmente si la especie que queremos estudiar vive en las profundidades del ártico, como es el caso de los calamares gigantes. "Es un cliché -dice Rosa- pero es cierto: 'sabemos más de la Luna que de las profundidades de nuestro propio planeta'".

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

jueves, 25 de junio de 2009

Los animales salvajes también mueren de cáncer

Los delfines sudamericanos también se cuentan entre sus víctimas. Imagen: Greenpeace

En humanos, el cáncer explica cerca del 10% de todas las muertes. Si crees que esa cifra es privativa de nosotros, te equivocas: los animales salvajes mueren de cáncer en un porcentaje casi igual, amenazando incluso a algunas especies en peligro de extinción.

"El cáncer es una de las preocupaciones principales en la salud por seres humanos -remarca la doctora Denise McAloose, patóloga de la sociedad de la conservación de la fauna- recién ahora entendemos que esa enfermedad también afecta y mata a los animales salvajes en una tarifa bastante parecida".

McAloose y sus colegas reunieron la información sobre el cáncer en la fauna y concluyeron que es una amenaza para la supervivencia de algunas especies en peligro de extinción. El equipo pidió mayor protección a la fauna en un informe publicado hace poco en una revista científica.

El diablo de tasmania -el marsupial carnívoro más grande del mundo- es uno de los afectados por el cáncer que produce tumores en el rostro. Algunas especies de ballenas también son afectadas por el cáncer intestinal, como las que viven cerca del río San Lorenzo, en Canadá. Pero en este caso los humanos tenemos mucho que ver, ya que esas aguas están contaminadas por desechos como hidrocarburos policíclicos, que se sabe son cancerígenos.

Los virus son otros culpables. En algunos animales, los virus pueden inducir cánceres que interfieren con la reproducción. Los tumores genitales en leones de mar, en California, son mucho más frecuentes que las documentados anteriormente. Los delfines de las costas sudamericanas también están demostrando índices más altos de tumores genitales.

Otros cánceres inducidos por virus pueden afectar el sentido de la vista o su capacidad para encontrar alimento. Las tortugas de mar sufren de fibropapillomatosis, un cáncer que hace crecer tumores en la piel y en los órganos internos. Un virus puede ser la causa.

La supervisión de la salud de la fauna puede ayudar a entender mejor las causas del cáncer en general y ayudarnos a combatir esta enfermedad, tanto en animales salvajes como en humanos dijo McAloose.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros