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viernes, 15 de julio de 2011

Animales salvajes consumen sustancias "psicoactivas"


Imagen: Theinductive.com

Está comprobado que los animales salvajes recurren, habitualmente, al consumo de hongos o plantas con propiedades psicoactivas. Lo anterior nos invita a preguntarnos sobre una cierta tendencia psicotrópica implícita en una buena parte de los organismos vivos en este planeta.

Curiosamente el consumo de drogas psicoactivas en la historia de la humanidad se asocia, por un lado, con un sentido de neuro-exploración y, por otro, con una búsqueda ritual, en algunos casos religiosa y en otros de espiritualidad autodidacta, de contactar los planos etéreos de la naturaleza de las cosas (o quizá mejor dicho, de las anti-cosas). Tomando en cuenta lo anterior resulta aún más sorprendente, y apasionante, el hecho de que los animales salvajes se vean naturalmente atraídos por estas sustancias.

Recientemente el neurocientífico David J. Linden publicó su libro The Compass of Pleasure: How Our Brains Make Fatty Foods, Orgasm, Exercise, Marijuana, Generosity, Vodka, Learning, and Gambling Feel So Good, en el que afirma que los animales salvajes «voluntaria y repetidamente consumen plantas y hongos psicoactivos». En la lista recopilada por Linden se incluyen aves, elefantes y monos, que gustosamente ingieren moras naturalmente fermentadas, así como gorilas, cerdos salvajes y puercoespines, que prefieren el singular viaje de la raíz de iboga, una planta altamente psicodélica que se encuentra en ciertas regiones de África.

A esto hay que sumarle otros casos como los famosos renos que consumen ávidamente los hongos alucinógenos amanita muscaria que tienen a su alcance (razón por la cual tal vez son capaces de trasladar a Santa Clos volando alrededor del mundo).

Pero más allá del hecho de que los animales salvajes consumen psicoactivos, conducta ya confirmada, parece que la verdadera interrogante está en saber si lo hacen por neuro-placer o por mera supervicencia. Y este precisamente es uno de los puntos que Linden considera en su libro: «¿Pero en realidad sabemos si estos animales gustan de los efectos psicoactivos de la droga o simplemente están dispuestos a sobrellevar los efectos colaterales de consumir una valiosa fuente alimenticia?».

Después de todo, la fruta fermentada es una sabrosa y nutritiva comida. Si bien es difícil distinguir los motivos de los animales, muchos casos sugieren que el efecto psicoactivo constituye la principal motivación para su consumo. A menudo consumen una pequeña porción de planta o de hongo, dejando ver el efecto nutricional es minúsculo contra el considerable efecto psicoactivo.

Información de Pijama Surf. Resumen de Sophimanía

lunes, 22 de marzo de 2010

Internet se convierte en amenaza para las especies en peligro


El coral rojo y rosado es usado para hacer joyería que se vende por Internet,
una práctica que lo está destruyendo. Foto: Internet

La Internet se está convirtiendo en una gran amenaza para las especies poco comunes ya que facilita y promueve la caza y el comercio de la vida salvaje. Leones bebés o licores hechos con huesos de tigre se comercian en la red ante la honda preocupación de conservacionistas y agentes de la ley.

CITES, por sus siglas en inglés, es la Convención Internacional contra el comercio de especies en peligro de extinción. Allí, delegados de 175 países advirtieron de la amenaza en que se está convirtiendo la internet y votaron para que sea totalmente prohibido el comercio de la salamandra kaiser.

Sin embargo, la propuesta de Estados Unidos y Suecia para regular el comercio del coral rojo y rosado (que se usa para hacer joyería que se vende mucho por Internet) no fue aceptada por preocupar las consecuencias que podría tener en las comunidades pobres.

Para Paul Todd, gerente de campaña de la IFAW (por sus siglas en inglés: Fundación Internacional por el Bienestar Animal), la Internet se ha convertido en el mayor desafío que afronta CITES. "La web es el factor dominante en el comercio ilegal de especies protegidas".

Según investigaciones hechas por la IFAW, el 2008 unas siete mil especies fueron subastadas en la Internet por unos 3.8 millones de dólares, mayormente en Estados Unidos, pero también en Europa, China, Rusia y Australia.

La mayor parte del tráfico está centrado en marfil, pero también se trata con aves y productos raros como licor de hueso de tigre y pieles de osos polares y leopardos. Otra investigación hecha en Ecuador halló ofertas de venta de monos capuchinos, ocelotes y cachorros de felinos.

Debido a la popularidad del comercio ilegal de especies por la web, muchos internautas tienen la impresión de que se trata de algo legal. Pero no lo es. Lo que detiene un poco a los grandes traficantes es que temen que los pagos realizados por internet sean rastreados hasta sus cuentas por la policía.

CITES ha solicitado a los gobiernos que tomen medidas para hacer más efectiva la lucha contra el comercio ilegal de especies en peligro a través de la Internet. Por su parte, grandes páginas de subastas, como EBay, donde también se realizan este tipo de ofertas y comercio (sobre todo de marfil), se han mostrado dispuestas a ayudar y prohibir este tipo de transacciones en sus redes.

Enlaces relacionados

Información de AP. Versión, edición y traducción de Sophimanía

viernes, 19 de febrero de 2010

Quedan tres mil tigres salvajes en el mundo. ¿Cómo salvarlos?


El número de felinos salvajes en el mundo cae en picada. Del tigre, el más grande y emblemático de todos ellos, quedan unos tres mil. Quizás dos mil quinientos. El biólogo especialista en felinos, Alan Rabinowitz, fue entrevistado hace poco por el portal Environment 360, site sobre estudios ambientales y bosques de la prestigiosa universidad de Yale.

Por más de 30 años Alan Rabinowitz ha estudiado tigres, jaguares y otros felinos salvajes en algunas de las regiones más exóticas del mundo. Ha ayudado a crear parques y santuarios para proteger felinos en lugares tan disímiles como Belice y Burma.

Pantera, su organización conversacionista, tiene por meta salvar a los felinos salvajes de todo el planeta coordinando con otros grupos, profesionales y gobiernos la creación de áreas protegidas y refugios, y el desarrollo de estrategias efectivas que eviten que estos animales sigan muriendo.

Rabinowitz cree que todavía hay suficientes hábitats para salvar a los felinos y permitir que sus poblaciones aumenten, pero para que esto ocurra los grupos ambientalistas deben trabajar intensamente, en coordinación con los gobiernos, para impedir la caza ilegal y otros factores que atentan contra la vida de estos animales.

Foto: Guardian.co.uk

Según Rabinowitz, "alguien tiene que hacerse responsable" para que la extinción no ocurra, para él ese "alguien" tiene que ser la comunidad internacional de organizaciones conservacionistas. "No debe permitirse que se extinga ni una sola especie de felinos salvajes. Una sola pérdida hará al mundo inmensamente más pobre".

La especie más amenazada es la de los tigres. La gente caza, comercializa y come las presas que habitualmente cazan estos felinos, dejándolos sin alimentos. También los cazan a ellos para comerlos y preparar "medicinas" tradicionales. Su hábitat también ha disminuido de tamaño, pero aun así podría sustentar la vida de unos 30 mil tigres.

Otra amenaza es el comercio de medicinas en China, para el cual el tigre es un "insumo insustituible". El boom económico del gigante asiático ha agravado la situación pues ahora hay más chinos con el dinero suficiente para comprar estas "medicinas" hechas de huesos y otras partes de este felino.

Gracias a esta demanda, en Mianmar o la India o Tailandia una familia puede cambiar su posición económica matando un tigre. La hija podría tener una dote que le permita casarse, el padre podría convertirse en un comerciante con el dinero conseguido. En esos países el tigre es como una mina de oro. El tema es: ¿Cómo le damos vuelta a esa situación?


Alan Rabinowitz, todo un "tigre" a la hora de defender
a los grandes felinos. Foto: Catsg.org

Situaciones similares están ocurriendo en todas las zonas del mundo donde hay tigres salvajes: su número cae en picada. Ante esto la idea de Rabinowitz es no perder los recursos ni los esfuerzos en miles de iniciativas pequeñas y mal elaboradas. Lo que él está buscando es coordinar a nivel global todas las entidades conservacionistas para juntas hacer un plan de inversión más realista y responsable.

Desde hace cuatro años la organización de Rabinowitz está eligiendo los lugares del mundo donde es más probable tener éxito (lugares donde los gobiernos son permeables al problema y brindan su apoyo), ahí invierten recursos y tiempo, quedándose ahí cuanto sea necesario para vencer las amenazas.

El programa se llama "Tigres por siempre" e invierte dinero comprando terrenos y evitando que los cazadores y traficantes entren a ellas. El resultado ha sido alentador en lugares como Hukawng, en la frontera entre Tailandia y Birmania. Hace veinte años los tigres de esa zona estaban desapareciendo. Actualmente la situación ha dado un giro y su número se está recuperando.

Ha sido posible gracias al interés del gobierno tailandés, más la supervisión estratégica y el monitoreo de los felinos por parte de las entidades conservacionistas. Así, Hukawng se ha convertido en un modelo exitoso que puede ser analizado y replicado por otros países y organizaciones.

Experiencias similares están desarrollándose en India y Birmania. Con el apoyo gubernamental se cierran mercados donde se vendía carne de tigre, se confiscan las armas a los cazadores, se los mete en la cárcel, se les dice a la gente de la zona: "sabemos que ustedes tienen la tradición de cazar tigres, bueno pues, esa tradición no puede seguir adelante". Si bien hay leyes de protección en muchos países, los gobiernos no tienen el interés necesario en hacerlas cumplir.

Pero Rabinowitz insiste en que "alguien tiene que hacerse responsable" y ese alguien tienen que ser las organizaciones conservacionistas, no los gobiernos. "Muchas entidades conservacionistas dicen 'hemos hecho esto y lo otro y aun así el número de tigres cae, no somos responsables por eso' eso es basura -dice Rabinowitz- así como aceptamos el dinero que la gente nos da para salvar a los felinos salvajes, así también tenemos que aceptar la responsabilidad de su supervivencia".

Situaciones análogas a las del tigre la padecen leones, jaguares y todos los grandes felinos del mundo. Su número decrece. Pero a pesar de que los humanos estamos rumbo a la marca de los nueve mil millones de personas, Rabinowitz está convencido de que hay espacio suficiente para que estos grandes animales recuperen sus números y salgan del peligro de la extinción.

Rabinowitz es un fanático de los grandes felinos, con los que siente una especial conexión. "Tienen una gran energía, pero cuando la conoces de cerca te das cuenta que no es una energía negativa ni peligrosa. Es lo contrario. La fuerza de los grandes felinos es poderosa. Cuando estás ante ella te sientes abrumado, humilde, te das cuenta que en el mundo hay cosas mucho más grandes que tu".

Enlaces relacionados
Información de la Guardian.co.uk. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 17 de febrero de 2010

Extraordinarias instantáneas sobre la vida salvaje


El año pasado, la Federación Nacional de Vida Salvaje de Estados Unidos (National Wildlife Federation o NWF por sus siglas en inglés) -entidad fundada por Franklin Delano Roosevelt en 1934- convocó a la edición número 39 de su concurso anual de instantáneas de animales.


La NWF es una entidad privada sin fines de lucro que busca la conservación y defensa de la vida salvaje y reúne más de 4 millones de miembros en todo Estados Unidos.


Las fotos que obtuvieron menciones honrosas en el concurso del 2009 se pueden ver en línea y son todas ellas (60) espectaculares muestras de talento fotográfico y de belleza natural. Vale la pena visitarlas.

Enlaces relacionados

Pablo Vásquez con información de National Wildlife

lunes, 30 de noviembre de 2009

Nuevas pistas sobre el origen de la domesticación del caballo


El tarpán, ahora extinto, fue uno de los primeros caballos en ser domesticados.
Ilustración: Sandra Olsen

Cazadores paleolíticos de Europa y Asia comenzaron a comer carne de caballo hace miles de años, al terminar la era del hielo, pero el origen de su domesticación no está tan claro.

Para tratar de aclarar esto, un grupo internacional de arqueólogos viajaron a la república de Kazakhstan (país asiático con un territorio que lo hace el noveno país más extenso).

El grupo investigó tres áreas pertenecientes a la cultura Botai (al norte de ese país), que estaba presente en ese lugar hace unos 3,500 años antes de Cristo, una época conocida como "la era del cobre".

En esa región vivía el tarpán, un pequeño caballo salvaje que se extinguió a comienzos del siglo 20. Ahí, los investigadores encontraron evidencias de que los Botai domesticaron el tarpán para comerlo, ordeñarlo y cabalgarlo.

Más del 90% de los huesos de animales hallados en la cultura Botai pertenecen a caballos. Las marcas de herramientas en los huesos indican que su principal función era servir de alimento. También hay señales que sugieren que algunos caballos eran sacrificados por motivos religiosos.

Pero otras herramientas comunes, hechas con huesos de estos animales, servían a los botais para manejar a los caballos como medio de transporte, lo que sugiere que cabalgaban en ellos.

Otra evidencia que refuerza esa hipótesis es la presencia de establos, que a la vez hacían posible que las yeguas fueran ordeñadas (una práctica que continúa realizándose en esa región y otras partes del mundo).

Estos hallazgos confirman la importancia de la domesticación del caballo en el desarrollo de la cultura. Se trata de un momento crucial de nuestra historia. Gracias a la domesticación de estos animales los humanos mejoramos nuestras habilidades para transportarnos, cultivar, reunirnos, realizar deportes y, por supuesto, hacernos la guerra unos a otros.

Ningún otro animal ha tenido un impacto geopolítico tan grande en nuestra historia. Sin el caballo, no seríamos lo que ahora somos.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

jueves, 25 de junio de 2009

Los animales salvajes también mueren de cáncer

Los delfines sudamericanos también se cuentan entre sus víctimas. Imagen: Greenpeace

En humanos, el cáncer explica cerca del 10% de todas las muertes. Si crees que esa cifra es privativa de nosotros, te equivocas: los animales salvajes mueren de cáncer en un porcentaje casi igual, amenazando incluso a algunas especies en peligro de extinción.

"El cáncer es una de las preocupaciones principales en la salud por seres humanos -remarca la doctora Denise McAloose, patóloga de la sociedad de la conservación de la fauna- recién ahora entendemos que esa enfermedad también afecta y mata a los animales salvajes en una tarifa bastante parecida".

McAloose y sus colegas reunieron la información sobre el cáncer en la fauna y concluyeron que es una amenaza para la supervivencia de algunas especies en peligro de extinción. El equipo pidió mayor protección a la fauna en un informe publicado hace poco en una revista científica.

El diablo de tasmania -el marsupial carnívoro más grande del mundo- es uno de los afectados por el cáncer que produce tumores en el rostro. Algunas especies de ballenas también son afectadas por el cáncer intestinal, como las que viven cerca del río San Lorenzo, en Canadá. Pero en este caso los humanos tenemos mucho que ver, ya que esas aguas están contaminadas por desechos como hidrocarburos policíclicos, que se sabe son cancerígenos.

Los virus son otros culpables. En algunos animales, los virus pueden inducir cánceres que interfieren con la reproducción. Los tumores genitales en leones de mar, en California, son mucho más frecuentes que las documentados anteriormente. Los delfines de las costas sudamericanas también están demostrando índices más altos de tumores genitales.

Otros cánceres inducidos por virus pueden afectar el sentido de la vista o su capacidad para encontrar alimento. Las tortugas de mar sufren de fibropapillomatosis, un cáncer que hace crecer tumores en la piel y en los órganos internos. Un virus puede ser la causa.

La supervisión de la salud de la fauna puede ayudar a entender mejor las causas del cáncer en general y ayudarnos a combatir esta enfermedad, tanto en animales salvajes como en humanos dijo McAloose.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros