Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2011

Estudio: ¿Los fetos sienten dolor?


Imagen: Internet

Ésta es una de las cuestiones más polémicas de la bioética actual, ya que es esgrimida como arma entre los defensores y detractores del aborto, y constituye un asunto de debate en la cirugía fetal sobre el empleo o no de analgésicos.

Las investigaciones más recientes apuntan a que los fetos carecen de una circuitería neuronal para sentir el dolor hasta, por lo menos, las 29 semanas de gestación. Aunque su tálamo –un centro sensorial cerebral– reciba señales de dolor, éstas no son interpretadas como tales.

Y un estudio neozelandés publicado hace unos meses señala que el gestante permanece todo el embarazo en un estado de inconsciencia, algo así como en un sueño profundo en el que no puede sentir el dolor.

Información de MuyInteresante. Resumen de Sophimanía

domingo, 26 de diciembre de 2010

Ciencia y filosofía: ¿Los animales tienen libre albedrío?


Imagen: Webanswers.com

La libre elección que disfrutamos es similar a la que ejercen animales tan simples como las moscas, afirma un científico. La idea puede requerir, simplemente, una redefinición de "libre albedrío", pero las pruebas demuestran que el comportamiento animal no es ni completamente libre ni completamente determinado.

El ensayo, aparecido en Proceedings of the Royal Society B, indica que los animales tienen siempre un abanico de opciones disponibles. La idea de "opciones" viene a cubrir una probabilidad compleja, pero, al menos en términos humanos, es entendida como decisiones conscientes.

El concepto aborda uno de los grandes debates filosóficos de la historia, y Bjoern Brembs, de la Universidad Libre de Berlín, hace su aporte al asunto con las últimas contribuciones de la neurobiología. Lo que hace tiempo quedó establecido es que el "comportamiento determinista" -la teoría de que un animal acicateado de cierta manera reaccionará con la misma respuesta siempre- no es una descripción completa de comportamiento.

"Incluso los animales menos complejos no son autómatas predecibles, tal como se les concibe a menudo", le dice el doctor Brembs a la BBC. Sin embargo, la ausencia de un determinismo no implica un comportamiento completamente al azar tampoco.

Los experimentos, incluyendo los propios del doctor Brembs con moscas, en 2007, han demostrado que, aunque el comportamiento animal pueda ser impredecible, las respuestas provienen de una lista de opciones fija.

"La libre elección ya no es una cosa de alta metafísica como lo fue hasta los '70", dice Brembs. "Más y más personas se están dando cuenta de que se trata de una propiedad biológica, un rasgo; el cerebro posee la libertad para producir comportamientos y opciones propias".

El mecanismo exacto mediante el cual los cerebros -desde los cerebros de mosca a los de seres humanos- acometen esa generación de comportamientos continúa siendo materia de experimentación. El doctor Brembs y otros han utilizado modelos matemáticos para simular la actividad cerebral en un computador, y encontraron que lo que funciona mejor era una combinación de comportamiento determinístico y los que se conoce como comportamiento estocástico, que parece ser comportamiento al azar, pero que sigue un patrón de probabilidades definido.

Esta "estocasticidad" hace su aparición, por ejemplo, en los terremotos. Mientras que no se pueden predecir con exactitud, una falla dada demostrará que, con suficiente tiempo, la frecuencia con la que ocurren los sismos casi describe una curva. Tal como ocurre con el comportamiento animal, hay un orden y una probabilidad subyacentes a un proceso en el que parece regir al azar.

"Se trata de una probabilidad, y sólo hasta allí podemos llegar si tratamos de abstraerla desde el pensamiento", explica. "Al pensar, tenemos todas las opciones y, teóricamente, todas las opciones tienen la misma probabilidad agregada a ellas. Sin embargo, ésta no es la forma en que va a resultar".

Según el doctor Brembs, así tengamos la opción de saltar al abismo, se trata de una opción que rara, muy rara, vez será elegida. El científico afirma que es probable que los cerebros tengan mecanismos que pueden reducir o aumentar el elemento probabilístico del comportamiento, dependiendo de la situación que se enfrente y que, en suma, todo el sistema es una estrategia de supervivencia evolucionada.

Christof Koch, biólogo del Instituto de Tecnología de California y frecuente ensayista en el tema de la libre elección y la biología, afirma que el trabajo apunta al corazón mismo de "uno de los problemas más antiguos de la filosofía".

Al escribir sobre el trabajo del doctor Brembs, señala que "la robusta versión cartesiana de la libre elección -la creencia de que si uno enfrentara las mismas circunstancias otra vez, podría actuar de manera diversa- es difícil de reconciliar con las leyes naturales".

"No hay forma de que la mente consciente, el refugio del alma, pueda influenciar al cerebro sin dejar trazas. La física no permite semejantes interacciones fantasmales". Koch dijo que "es muy posible que el 'indeterminismo', bajo ciertas condiciones, pueda ser un rasgo útil, cosa que no es normalmente: cuando se va conduciendo un coche a alta velocidad, uno quiere ser altamente determinista", dice Koch.

El doctor Brembs, por su parte, dice que el debate actual ni siquiera menciona el debate mucho más farragoso respecto a la conciencia, sus orígenes o si los animales la comparten.

"Yo no esperaría que las moscas o los gusanos reflexionaran sobre sus opciones. Yo pensaría que es algo que ya viene incorporado. Pero habiéndo dicho eso, anotaría que muchas de las decisiones que nosotros tomamos también vienen incorporadas", señala.

"El libre albedrío que se describe en el estudio) es de muy bajo nivel, un prerrequisito necesario, pero no está cerca de ser suficiente para lidiar con temas como la moralidad o la responsabilidad", agrega.

Información de la BBC. Resumen de Sophimanía

domingo, 21 de febrero de 2010

EEUU cambia su definición legal de "células madre" para ampliar financiamiento federal


Foto: Rso.cornell.edu

El gobierno de Barack Obama cambió la forma en que las células madres embrionarias son definidas legalmente, de tal forma que ahora se le permite a empresas privadas y entidades de estudio que califiquen para obtener fondos federales para su investigación.

Lana Skirboll, directora de la Oficina de políticas científicas del Instituto Nacional de Salud, calificó el hecho como un "pequeño cambio técnico", que ni implica cambios en los requisitos éticos de la definición original.

El cambio permite tomar células madre de un embrión en un lapso distinto (más temprano) de lo considerado originalmente, lo que permite nuevos ámbitos de investigación que no precisan la destrucción del embrión.

Al inicio de su gobierno, Barack Obama quitó las restricciones de financiamiento federal que había impuesto su antecesor (Bush) al campo de las células madre embrionarias.

Los grupos religiosos radicales de ultra derecha norteamericana continúan oponiéndose a todo tipo de estudio de células embrionarias, ya que lo consideran un crimen. La ciencia, sin embargo, lo encuentra un campo de investigación extremadamente prometedor, con una enorme capacidad para salvar y mejorar la calidad de vida de millones de personas.

Información de Reuters. Versión, edición y traducción de Sophimanía

domingo, 18 de enero de 2009

Bebes de laboratorio: cómo los científicos estudian a sus hijos

Darius Sinha en su cuna - laboratorio. Fuente: NY Times

Cuando el doctor Sinha, neurocirujano del MIT, se enteró que iba a ser padre, se puso muy feliz. No solo porque la paternidad era un anhelado deseo de él y su esposa, también porque al fin tendría un sujeto con el que hacer experimentos científicos.

Así, cuando el pequeño Darius nació, comenzó a llevar una camarita de video sobre la frente para que quedara registro de cuáles eran las cosas que llamaban su atención.

¿El doctor Sinha es un científico loco? No. El pertenece a una nueva generación de investigadores que usan a sus niños como sujetos de estudio.

Esto no es algo nuevo en la ciencia, pero solo hasta hoy existía la tecnología que hiciera posible -a costos razonables- el recojo de nuevos y más detallados datos.

La convivencia padres e hijos también permite que la investigación sea más profunda.

Deborah Linebarger, psicóloga de la Universidad de Pensilvania, usa a sus cuatro hijos para medir el impacto de los medios de comunicación.

Arthur Toga, profesor de neurología de la Universidad de California, usa a sus tres hijos para estudiar el desarrollo del cerebro, usando resonancia magnética.

Stephen M. Camarata de la Facultad de medicina de Vanderbilt usa a sus siete hijos para estudiar problemas de habla y aprendizaje.


Gabe Deak, sujeto de estudio de Gedeon Deak, acepta de buen grado el gorro
que le hace electroencefalogramas. Fuente: NY Times

Deb Roy, del MIT, puso once camcorders y 14 micrófonos por toda su casa para grabar el 70 por ciento de las actividades de su hijo durante sus primeros tres años (unas 250 mil horas de audio y video), para tratar de entender cómo se generaba el lenguaje, proyecto que llama "Speechome".

Si bien podemos considerar estos estudios como "benignos" o por lo menos no "abiertamente peligrosos", hay dudas éticas al respecto: ¿Cómo afecta esto a las relaciones padres e hijos?; ¿Cómo es posible que los padres sean objetivos respecto de los datos que consiguen de sus propios niños?

Para Robert M. Nelson, del Hospital de Filadelfia, la cosa es seria: "El deber de los padres es proteger a sus hijos. En el momento en que además son investigadores, se van a crear conflictos de intereses y la relación entre ambos -padres e hijos- se afectará de maneras que hoy no podemos prever, cuando usted decide además de ser padre, ser investigador, puede cometer ciertas injusticias".

En el pasado Jonas Salk probó en sus niños la vacuna contra la poliomelitis y Clarence Leuba prohibió que les hicieran cosquillas a sus hijos, salvo cuando él lo hacía usando una máscara que ocultara su expresión.

Por eso algunos científicos opinan que sus colegas/padres pidan autorización de comités examinadores antes de convertir a sus propios hijos en sujetos de estudio.

Algunos le reclamaron al doctor Toga que someta a sus hijos a las incomodidades de los exámenes de resonancia magnética, a lo que él respondió: "Nadie ama a mis hijos más que yo. Nunca haría algo que los ponga en peligro".

Para otros, depende de la naturaleza del estudio. Si se trata de observarlos y hacerles preguntas, estaría bien, pero si se trata de probar fármacos, obviamente no.

Otro problema es evaluar los resultados que se obtienen de estos estudios. Para algunos científicos es vital que los investigadores revelen si los sujetos de estudios han sido sus propios hijos o no, ya que eso crea sesgos.

Lo que le pasó al doctor Linebarger es revelador: Alex, su hijo de cinco años, les dijo a sus padres que creía que no lo escuchaban y que a veces se sentía solo, tras lo cual cambiaron algunos parámetros del estudio.

El doctor Roy, que graba todo en video y audio, ha tenido que redactar acuerdos de confidencialidad para que firmen todos aquellos que desean ver las grabaciones de su hijo, ya que hay aspectos que luego podrían avergonzar al pequeño.

Otro tema son los sesgos con que los padres - investigadores evalúan los resultados, ya que es innegable que existe el deseo natural de que los niños "den las respuestas correctas", algo que los propios niños pueden querer hacer al notar ciertas expectativas de sus padres, expectativas que los hijos naturalmente se empeñan en cumplir.

Otro aspecto problemático es que los padres/investigadores tienen una cantidad de información inusualmente alta de sus propios hijos. Esto, sumado a sus conocimientos de diversas áreas, los hace a veces angustiarse con hipótesis de enfermedades, como la doctora Karen Dobkins, que pensó que uno de sus hijos sufría autismo, preocupación que luego resultó infundada.

Los científicos tienen hijos como todo el mundo, y es normal que sus observaciones y relaciones con ellos reflejen su mentalidad científica. Pero de ahí a usarlos como sujetos de estudios válidos hay un salto que éticamente no está claro todavía.

Información de New York Times. Edición, versión y traducción de Sophimanía

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Estados Unidos hizo su primer "transplante de rostro"

Doctora Maria Siemionow, pionera en Estados Unidos del
polémico transplante de rostro. Fuente: AP

Una mujer horriblemente desfigurada fue sometida al primer "transplante de rostro" hecho en el estado norteamericano de Cleveland.

Hace dos semanas, la cirujana plástica Maria Siemionow, junto a un equipo de especialistas, reemplazó el 80% del rostro de una mujer desfigurada, utilizando la cara de una persona muerta.


Hace unos años era tema de filmes de ciencia ficción. Hoy
comienza a ser una realidad. Fuente: Internet

Mientras el nombre y la edad de la paciente permanece en reserva, se ha desatado una polémica sobre si este tipo de operaciones es ético o no.

El hospital de Cleveland, donde se realizó el procedimiento, no ha dicho nada oficialmente, pero promete hacerlo en las próximas horas.

Este es el cuarto transplante de rostro hecho en el mundo, y el primero en ser realizado en Estados Unidos.


Isabelle Dinoire, desfigurada por su propio perro, se sometió
al procedimiento en Francia. Fuente: smh.com

Aunque los médicos se muestran cautelosos en sus opiniones (estas operaciones son para mejorar la calidad de vida y no para alargarla), en general se muestran favorables a este tipo de intervenciones pues pueden ayudar a mucha gente que padece severas deformaciones en el rostro, ya sea por tumores o por accidentes.

El principal reparo ético lo expresa Arthur Caplan, quien lo sintetiza en la siguiente pregunta: "¿Qué pasará si el cuerpo rechaza el rostro transplantado? ¿A qué tipo de nuevo infierno estará sometida esa persona?".

Siemionow ha respondido que se han tomado las previsiones necesarias para evitar ese cuadro de horror.

El primer transplante parcial de rostro fue hecho en Francia, el 2005, en una mujer de 38 años que fue desfigurada por su propio perro. Fue posible gracias a un procedmiento que era inconcebible hace una década.

Información de AP. Edición y traducción de Sophimanía

viernes, 24 de octubre de 2008

La mitad de médicos estadounidenses recetan placebos


Un estudio reveló hoy que aproximadamente la mitad de los doctores estadounidenses recetan placebos a sus pacientes (usualmente vitaminas o fármacos que realmente no ayudan) sin informar debidamente de qué están haciendo.

Esto contradice las recomendaciones de la Asociación Médica Americana que recomienda a los doctores dar información completa a sus pacientes. "Es un hallazgo preocupante" dijo Franklin G. Miller, director del programa de investigación de prácticas éticas el Instituto Nacional de Salud, y uno de los autores del estudio. "Es decepcionante y contrario al principio de obtener consentimientos informados de los pacientes".

El estudio define "placebo" más allá del concepto típico que es dar píldoras de azúcar. En este caso se entiende como cualquier fármaco o tratamiento que el paciente realmente no necesita. De los 1,200 médicos entrevistados por los investigadores, el 62% opinó que era éticamente aceptable recetar placebos.



De los que recetan placebos se averiguó que la mayoría usa analgésicos (41%), vitaminas (38%), antibióticos (13%), sedantes (13%), soluciones salinas (3%) y píldoras de azúcar (2%).

Estudios similares en Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia han arrojado resultados parecidos. Estos médicos indicaron que les parecía razonable al menos recetar "algo" a hacer "nada".

Si bien los tratamientos con placebos son recomendables en determinados casos (insomnio, algunas afecciones crónicas, etc) en otros casos puede ser perjudicial, como cuando se dan antibióticos sin razón, ya que estos medicamentos crean resistencias que luego -en caso de necesitarlos realmente- los hacen inútiles.

Información de AP. Edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros