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lunes, 31 de enero de 2011

Hoaxs: Rompe las cadenas de mensajes falsos que apelan a tu buen corazón

Imagen: Internet

Está circulando por Lima un correo electrónico sobre la desaparición de una adolescente de trece años, hace pocos días, e incluye la foto de una joven bonita con expresión dulce. El correo pide a quien lo reciba que lo reenvíe a sus contactos en la esperanza de que alguien reconozca a la chica y pueda informar de su paradero a sus desesperados padres, mediante dos correos electrónicos de Hotmail.

El mensaje, por supuesto, es falso. Uno de los tantos "hoax" ("broma" en inglés) que circula por Internet, propagándose gracias a la buena voluntad de las personas, pero con varias consecuencias indeseables. La primera, hacerte perder el tiempo. Segundo, perjudicar el ancho de banda de la Internet con tráfico inútil, lo que la hace más lenta. Tercera, probablemente propalando algún tipo de virus informático del que uno se contagia abriendo el correo. Cuarta, perjudicando la investigación de auténticos casos de desaparición, ya que hace que la gente desconfíe de ellos. Y quinto, proporcionándole a los spammers cientos de buenas direcciones de correo electrónico a las cuales enviar su basura.

¿Cómo reconocer un hoax? Por su ambigüedad, por su información sesgada, por sus faltas de ortografía, por apelar a la bondad y solidaridad humanas (y/o a los premios o castigos divinos) y al hecho "que no nos cuesta nada" reenviarlo a nuestros contactos.

En el correo que circula por Lima es, textualmente, este:

"Mí hija tiene 13 años, Jennifer Garcia Quintana, está desaparecida desde hace seis dias. Puede ocurrir que si todos pasan este mensaje, alguna persona la reconocerá. Se han encontrado personas con este método. Internet circula por todo el mundo... Por favor, pasa este mensaje a todos tus contactos. Gracias a todos ustedes podré encontrar a mi niña. Les pido a todos, les suplico a todos, por favor pasa esta imagen a todas las personas posibles. Todavía no es tarde POR FAVOR, AYÚDAME. Sí tienes información, contacta con: [LOS CORREOS LOS OMITO] Solo hacen falta 2 minutos para hacer circular el mensaje. Si se tratase de tu hijo (a) harías lo imposible por obtener ayuda. Dios premiara tu bondad".

Misma carta, diferente año y persona desaparecida. Foto: Internet

Además del cuerpo del texto, el correo puede incluir maliciosamente una frase como "Conozco al papá de la niña, me consta que esto es cierto" que uno puede creer que es escrita por la persona de confianza que nos lo está reenviando, pero que de hecho pertenece al mismo autor del hoax, en un afán de darle mayor credibilidad a su "broma".

Mi regla general frente a las cadenas, desde que uso Internet (desde hace bastante más de una década), es que TODAS las cadenas son falsas, todas, sin excepción, regla que hasta ahora no me ha defraudado ni una sola vez.

En este caso en particular se cumplen todas las características sospechosas. En primer lugar es ambigüo y la información sesgada. ¿En qué circunstancias desapareció la joven? ¿En qué lugar de la ciudad? ¿Hay gente sospechosa? La ambigüedad y el sesgo son herramientas útiles para el perpetrador del engaño ya que nos permite a nosotros, los lectores, llenar los vacíos, haciendo más universal la llegada del mensaje y proyectándole nuestra propia credibilidad. Por ejemplo, recibo el hoax en Lima - Perú y asumo que la chica es peruana y que su desaparición ocurrió en Lima, pero lo mismo ocurrirá cuando alguien lo reciba en Caracas, Botogá, La Paz o Santiago.

Misma carta, distinta chica desaparecida, en otro año y país. Foto: Internet

El hoax dice "desapareció hace seis días", lo que le da una sensación de urgencia y esperanza en hallarla, pero no nos dice la fecha en que ocurrió la desaparición, un detalle crucial si el caso fuera cierto. Eso le da larga vida al mensaje, ya que no importa la fecha en que lo recibamos, asumiremos que la desaparición es reciente y que estamos a tiempo de "hacer algo" por la persona extraviada.

La foto, por supuesto, es un detalle particularmente perverso, ya que se trata de una persona real, ajena a la "broma", y cuya foto ha sido robada probablemente de alguna red social, eligiéndola por su juventud y por la dulzura de su expresión, características que nos motivan más a "querer ayudar". ¿Qué pasará cuando algún conocido o familiar suyo reciba el hoax y reconozca a la persona? Pues se llevará un buen susto hasta descubrir que seguramente está bien y que todo no es más que la malicia de alguna mente perversa.

En tercer lugar, hay varias faltas ortográficas. Si bien esto no es necesariamente una señal de falsedad (mucha gente buena tiene mala ortografía) en este caso es interesante ver que el apellido de la chica, "García", está escrito sin tilde. ¿Qué tan probable es que una madre desesperada escriba mal el apellido de su propia hija? Poco probable, sobre todo cuando vemos que sí pone tildes en otras palabras menos importantes del texto.

Finalmente las infaltables referencias a dios, la bondad humana y a que no cuesta nada contribuir con la propagación del mensaje, algo que podría tener un gran premio: hallar a la persona perdida.

Pero basta copiar un pedazo de la carta y pegarla en Google para tener referencias. Entonces veremos que circula, tal cual, por otros países de habla castellana. ¿Entonces la chica perdida es mexicana, argentina, peruana, chilena, boliviana..?

En segundo lugar, del texto copiado de la carta, borra la información puntual, en este caso el nombre y sexo de la persona perdida y vuélvela a buscar en Google. Entonces verás que la misma carta anda circulando por Internet desde el 2006, cambiando sólo el nombre. Antes fue "Ashley Flores" y antes fue un niño español "Agustín Martín". Esas cartas tienen variantes menores, pero la mayoría de las oraciones se mantienen textuales como "Se han encontrado personas con este método", "Puede ocurrir que si todos pasan este mensaje, alguna persona la reconocerá" etc.

En tercer lugar, visita páginas especializadas en "hoaxs" (hay muchas, algunas muy buenas) y encontrarás que la carta en cuestión nació en francés, en Canadá, tan lejos como 1999 (hasta donde he podido rastrear).

Por supuesto, no todos los hoax son sobre gente desaparecida, también hay sobre mascotas, inversiones de oportunidad, viudas millonarias que no tienen a quién heredar su dinero, sobre el fin del Hotmail gratuito, sobre eventos astronómicos espectaculares (dos lunas, marte del tamaño de la Luna, dos soles) etc, etc, etc.

Lo mejor que podemos hacer cuando recibimos una de esas cadenas es no perder el tiempo. Si la hemos recibido de un buen amigo, pues explicarle que se trata de un hoax y recomendarle que no pierda su valioso tiempo con esas cosas y aplicar cuanto antes la tecla de 'borrar'.

Enlaces relacionados

Pablo Vásquez para Sophimanía

martes, 28 de septiembre de 2010

Desmienten historia de 'embajadora' de la ONU frente a 'extraterrestres'


"Lléveme con su líder, Mazlan Othman". Imagen: Internet

Hace pocos días el portal en línea del diario inglés "The Sunday Times" publicó dos notas. Una llamada "Si Marte ataca, ella es nuestro líder" y la otra "Bienvenidos a la Tierra. Disfruten su estadía", ambas escritas por Jonathan Leake, periodista especializado en temas de medioambiente.

Las notas afirmaban, en tono juguetón, que el nombramiento de la prestigiosa astrofísica malasia Mazlan Othman como jefa de la "Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos Extraterrestres" ("Unoosa" por sus siglas en inglés) la convertía en una especie de embajadora de facto frente a las civilizaciones extraterrestres que nos visiten, y que ella expondría el tema en el marco de una conferencia realizada en la super prestigiosa "Royal Society" de Inglaterra.

Mazlan Othman en el centro del interés. Foto: V. Martin/ITU

Como suele ocurrir con este tipo de notas, varios medios se apresuraron en rebotar la 'noticia', en diversos idiomas. Y es que el tema "extraterrestres" y las leyendas urbanas relacionadas con visitas de "OVNIS" suelen llamar la atención del gran público.

Pero... ¿Qué hay de cierto? Al parecer poco. Es cierto que la ONU tiene, desde 1962, una oficina llamada "Oficina de las Naciones Unidas para asuntos extraterrestres", localizada en Viena. Obviamente no tiene nada que ver con las sectas "OVNI" ni con las leyendas urbanas de visitas extraterrestres. Se trata de una oficina multinacional que establece acuerdos relacionados "al espacio exterior", donde estamos poniendo satélites, sondas, telescopios y laboratorios espaciales.

Esta oficina, también conocida como "OOSA", ayuda a las naciones a establecer acuerdos sobre qué tecnología se puede y no se puede poner y/o usar en el espacio, para preservar tanto su uso pacífico como su "desarrollo sostenible".

Jonathan Leake, el origen de la 'noticia'. Foto: 3.bp

La actual jefa de la OOSA es, efectivamente, Mazlan Othman, y uno de los temas que se discuten ahí desde hace décadas es, por ejemplo, qué impacto tendría en nuestra civilización la confirmación de la existencia de vida en otros planetas, algo que eventualmente podría representar un riesgo biológico (epidemias), etc.

Ese tipo de especulaciones, totalmente válidas desde el punto de vista científico y político, no tienen nada que ver con las leyendas urbanas sobre "OVNIS" o "visitas extraterrestres" y ciertamente no son el centro ni lo más importante en la agenda de la OOSA.

Concretamente, sobre la "noticia" publicada por Jonathan Leake en The Sunday Times, Mazlan Othman le ha respondido a Guardian.co.uk "Suena realmente genial ('cool') pero tengo que negarlo todo". Othman admite que irá a una conferencia de la Royal Society, pero no sobre supuestos extraterrestres sino objetos cercanos a la Tierra que representan riesgos para el planeta.

Las notas que originaron la ola mediática. Imagen: Internet

La Oficina de Asuntos Extraterrestres de las Naciones Unidas ni siquiera quiere responder sobre el tema. ¿Raro? No tanto. Resulta que no es la primera vez que el periodista Jonathan Leake pone en entredicho el rigor informativo de The Sunday Times. En junio tuvieron que retractarse luego de que Leake publicara una historia conocida como 'Amazongate'.

Si bien las notas de Leake puede ser leídas como simples especulaciones sobre el alcance que puede tener el cargo de Othman al frente de la OOSA en el improbable escenario de una visita extraterrestre, la forma en que ha sido citada y rebotada resulta, por lo menos, inexacta.

Enlaces relacionados

Pablo Vásquez para Sophimanía con información de Guardian.co.uk y Público.es

miércoles, 11 de agosto de 2010

Científicos aseguran haber resuelto "enigma" del Triángulo de las Bermudas


Imagen: Wikipedia

La leyenda de las "extrañas desapariciones" en el llamado "Triángulo de Las Bermudas" comenzó con artículos periodísticos estadounidenses de dudosa rigurosidad, pero dado el interés del público en el tema éste comenzó a ser explotado comercialmente en libros, revistas y películas, creando un verdadero mito moderno alrededor de los tres lados de este supuesto triángulo.

Sin embargo, tal como lo prueban las estadísticas de la Guardia Costera de Estados Unidos, el número de accidentes y desapariciones de esta zona es equivalente al que existe en otras zonas de igual tráfico en el mundo. Con todo, la superstición y las absurdas teorías de conspiración y de OVNIS utilizan esta mitología para tratar de darle credilidad a sus -generalmente gratuitas y nunca probadas- afirmaciones.

En respuesta a ello, dos investigadores australianos anunciaron haber encontrado la explicación científica de este supuesto fenómeno.

En un estudio publicado en "American Journal of Physics", los expertos explicaron que las naves desaparecen en esa zona porque es un lugar de condensación de gases compuesta por hidratos de metano que forman burbujas, la cuales impiden que los barcos se mantengan sobre el agua.

Según el sitio Salem-news, estas fisuras se deben a que el metano puede ser expulsado y transformarse en burbujas de gas en expansión geométrica que explota hacia arriba.

Los científicos aclararon cualquier barco que entre en contacto con estas burbujas pierde la capacidad de flote y se hunde en el océano.

La investigación agrega que si la burbuja es lo suficientemente grande y posee una densidad suficientemente alta puede llegar al espacio aéreo, atrapando a los aviones que transitan por el sector y engañando a sus altímetros, haciendo que se estrellen contra el agua.

Según esta hipótesis las burbujas de metano también podrían encenderse, explicando las "bolas de fuego" y "luces" que algunas personas dicen haber visto en la zona.

Información de Emol. Resumen de Sophimanía

lunes, 28 de junio de 2010

¿Es cierto que el glutamato monosódico es un veneno de acción lenta? La ciencia dice que no


Foto: Alibaba.com

Entre los cientos de 'cadenas' que circulan vía correo electrónico pidiendo su difusión masiva a cada persona que las recibe está de moda una que señala que el aditivo para la comida llamado glutamato monosódico es un veneno ya que provocaría obesidad y alergias en los humanos.

La gravedad del asunto -según la 'cadena' en cuestión- es que el glutamato monosódico está en practicamente todas las comidas que podemos comprar, bajo las denominaciones GMS, 'saborizante natural', entre otras (incluyendo el famoso saborizanteAjinomoto). Es decir, nos estaríamos envenenando masivamente y sin saberlo.

Aunque el texto de la cadena pretende tener valor científico, lo cierto es que la ciencia desmintió esa leyenda urbana hace tiempo. En medicina se la conoce bajo el nombre de "Síndrome de la comida china", ya que es sabido que la comida asiática usa el glutamato monosódico de forma regular.

En Estados Unidos muchas personas dicen padecer alergia o algún tipo de reacción adversa al glutamato, precisamente luego de haber consumido comida china. Sin embargo, estudios científicos citados por la periodista Julia Moskin del New York Times, confirman que el glutamato monosódico, consumido en concentraciones normales, no afecta el peso de la mayoría de las personas.

Un estudio del 2005 citado por el periodista Alex Renton dice: "A la fecha ninguna entidad oficial, gubernamental o académica, ha encontrado motivos para advertir contra el consumo de glutamato monosódico".

Renton también realizó la siguiente experiencia con un amigo que insistía en que era alérgico al glutamato monosódico: le preparó una comida repleta de GMS y se la ofreció sin contarle lo que tenía. Su amigo la terminó sin sentir ninguna reacción adversa. Según Renton esto es así porque al no saber lo que comía, no se sugestionó para sentirse mal.

En China no se conoce la alergia a la GMS ni del síndrome de la comida china, y ellos consumen entre 1.6 y 1.8 millones de toneladas de glutamato monosódico al año. En Italia, el queso parmesano, de consumo masivo y cotidiano, está lleno de glutamato monosódico, y no se conocen casos de alergia a la GMS. La leche materna contiene GMS, y nadie escucha a los pediatras diciendo "no le de mucha leche materna a su bebé".

El hecho es que, a menos que usted se trague baldes repletos de glutamato monosódico, no es posible que le haga daño.

La persistencia de esta leyenda urbana es, según el periodista Jeremy Goldkorn, un síntoma de lo hipocondriaca que es la cultura estadounidense contemporánea y evidencia la incapacidad del sistema educativo norteamericano para enseñar a las personas a diferenciar entre ciencia y charlatanería.

Enlaces relacionados

Información de Guardian.co.uk. Versión, edición y traducción de Sophimanía

viernes, 9 de abril de 2010

Post 1111 de Sophimanía: ¿Por qué creemos en cosas raras?

Por más sexy que se presente una mentira, seguirá siendo una mentira.
Foto: Rlv.zcache

Platón postuló que la gente yerra o delinque por ignorancia. En su visión, la verdad nos somete y los sabios están obligados a actuar racional y honestamente, como él mismo hacía. Pero la historia ha desmentido esa hermosa propuesta. La gente ignorante ciertamente se equivoca, pero la educada también yerra y delinque, exquisitamente incluso.

En su libro "¿Por qué creemos en cosas raras?" (editorial Alba) el fundador de la Skeptic Society y escéptico profesional Michael Shermer se hace la misma pregunta. En pleno siglo 21, con la aparente supremacía del método y el conocimiento científico y la diaria comprobación de su poder y su eficacia, la mayoría de personas sigue dándole algún crédito (y muchas veces botando su dinero) a la astrología, a la quiromancia, la numerología, a las lecturas de cartas, a los baños de florecimiento, a las historias de platillos voladores, al I Ching, al "destino" o el poder sanador de los buenos deseos, los mantras, el Feng Shui, la imposición de manos, o los "cristales", etc, etc.

El número 1111 por ejemplo (y sus variantes), que por "coincidencia" es el número de este post de Sophimanía, está rodeado de un sinfín de disparatas leyendas que lo toman como un "mensaje" de supuestos seres espirituales, o advertencias místicas, o como un punto de partida para un "viaje espiritual" o un portal a otras dimensiones u otros "estados de conciencia".

Uno de los miles de videos de YouTube con el tema de la "espiritualidad del 1111".
Video: Pastelmoon

No hay que ser especialmente inteligente ni culto para darse cuenta que tales afirmaciones (muy populares en la Internet) no tienen fundamento. Nuestra mente, por una simple cuestión de supervivencia, tras millones de años de evolución se ha hecho hábil para hallar y adjudicar sentidos y patrones en lo que nos rodea. Basta un parecido o una coincidencia (de espacio o de tiempo) para que nuestra poderosa mente se ponga a trabajar creando alguna conexión, real o imaginaria.

Esa capacidad, que nos ha permitido sobrevivir por miles de años y desarrollar una cultura donde la ciencia tiene hoy un rol fundamental, es también la que usamos para -sin importar nuestra formación, cultura o experiencia- autoengañarnos y ver "fantasmas" o platillos voladores o vírgenes en manchas de humedad o mensajes espirituales donde no hay más que hechos fortuitos e inconexos.

Imagen: Backstreetmerch

Los autoengaños son arenas movedizas que tragan mentes. Una vez que, por ejemplo, caemos en la trampa de "creer" que tras el 11:11 (o la leyenda que sea) puede existir "algo inexplicable", algo que nos puede advertir o traer un bien o un mal, nuestra mente crea un sesgo interpretativo que termina reafirmando el error inicial.

¿El resultado? Un círculo vicioso en el que sentimos que el 1111 (o el mito que fuera) nos va rodeando y proliferando cada vez más, atormentando nuestra conciencia a cada hora. En realidad lo que hace la mente es estar alerta para notar y recordar el 1111, olvidando todas aquellas veces en que nos topamos con otros números.

Un simple sesgo, como el que ocurría cuando jugábamos a contar Volkswagens en los paseos familiares de domingo, pero del que se valen charlatanes de todo calibre y entraña para robarnos nuestro tiempo y dinero vendiéndonos pócimas, "consejos", amuletos, "hechizos", libracos o cartas astrales.

Hace unos días en Huancayo el patrón al azar en la corteza de un árbol fue
interpretado por los humildes pobladores de la zona como la figura de la virgen
María, por lo que fueron a rendirle tributo y rezarle. Un autoengaño común,
pero poderoso, sobre todo cuando las autoridades religiosas no lo desmienten
con la debida firmeza. Imagen: Frecuencia Latina

¿Es importante autoengañarnos con ese tipo de creencias para tener la oportunidad de ser felices? Yo soy de los que creen que no. Prefiero un millón de veces el riesgo del desengaño que nos puede traer la verdad a la felicidad aparente del autoengaño complaciente. Y Sophimanía es una apuesta en ese sentido.

"La verdad", por supuesto, es una construcción social dinámica, no una relevación absoluta e inmutable. Pero los humanos hemos podido desarrollar -con un esfuerzo de siglos y al costo de muchas vidas- ciertas estrategias para acercarnos a ella de la manera más confiable posible.

Imagen: YouTube

Algunos lo llaman pensamiento crítico, otros escepticismo metodológico, otros método científico, pero es tan simple como hacerse el hábito de tomarse unos segundos para evaluar y poner en duda aquello que alguien nos propone como una certeza probable. ¿De verdad puede ser cierto que "fuerzas ocultas y místicas" estén llamando nuestra atención sobre los 1111 del mundo?

¿No es más simple -y por lo tanto mucho más probable- que se trate simplemente de una leyenda alimentada por el hecho evidente de que todos los relojes del mundo marcan una o dos veces al día las 11:11? ¿Que el 1 es en nuestra cultura un número importante? ¿Que nuestros cerebros están programados genéticamente para atender repeticiones simétricas como el 1111?

Algunos amigos me dicen que prefieren la complacencia y calidez del autoengaño a la "frialdad" de la ciencia y su falta de "misterio". Pero creo que se equivocan. Nada más frío y carente de significado que la mentira, por más esbelta y atractiva que se nos presente. Según lo siento yo, los conocimientos, desafíos, misterios y posibilidades que la ciencia trae a nuestras vidas son mucho más fascinantes y conmovedores que cualquier experiencia o creencia "mística".

¿Qué más "místico" y "trascendental" (y humilde y misterioso y emocionante y preciso) que sabernos rayos de luz solidificados momentánea y precariamente, con la capacidad fugaz -improbable pero real- de saber, sentir, compartir y conocer un cacho de la inmensidad de la que formamos parte? ¿Qué mayor desafío ético y moral que entender que -en ese instante que es nuestra vida frente a la inmensidad del tiempo cósmico- tenemos sin embargo la posibilidad de construir nuestro destino personal y como especie?

Pablo Vásquez para Sophimanía (publicado a las 12:12)

sábado, 26 de septiembre de 2009

La ciencia desmiente leyendas urbanas vinculadas a la luna llena

La literatura y el cine le rinden honores a la Luna como fuente de misterios
y transformaciones. La ciencia lo desmiente. Imagen: Layoutsparks

La cultura popular rebosa de historias, mitos y leyendas urbanas alrededor de las fases de la Luna, especialmente la luna llena. Desde hombres lobo hasta ataques epilépticos. "Debe ser cosa de luna llena" es una frase que se dice respecto de muchas "cosas locas" que los policías y enfermeros de guardia ven en los hospitales las noches de Luna.

Sin embargo, a lo largo de la historia reciente, cientos de estudios científicos han buscado probar alguna correlación entre las fases de la luna con los nacimientos, ataques al corazón, suicidios, violencia, ataques de epilepsia e ingresos en manicomios. ¿El resultado? No hay correlación.

Se especula que esta leyenda nació cuando no teníamos iluminación artificial, por lo que la luna llena representaba una clara perturbación de la noche habitualmente oscura. Pero desde la llegada de la electricidad, ese impacto se ha perdido.

Las seudociencias y la charlatanería, sin embargo, no solo dan por hecho la relación "luna llena - cosas locas", sino que tratan de explicarla apelando a ciertos analogías y conceptos erróneos.

Por ejemplo, apelando a la bien conocida relación entre la Luna y las mareas, y acotando que nuestro cuerpo es mayoritariamente "agua", se sugiere: la Luna afecta el agua de los mares, seguramente afecta también el agua de nuestros cuerpos.

Pero lo que no se dice es que las mareas son un fenómeno global. A escalas menores como un cuerpo humano, el efecto no es detectable. El que no sea detectable no significa necesariamente que no exista, pero si existe, es un efecto gravitatorio infinitamente menor al que la Tierra induce sobre nosotros.

¿Qué tan menor? Tan menor como este: la influencia gravitatoria que ejerce una madre sobre su bebe es 12 millones de veces más fuerte que la que le induce la Luna llena.

Un hecho más: la mayor influencia de la Luna sobre las mareas no corresponde a la luna llena, sino a la luna nueva, que es cuando resulta invisible para nosotros. Se demuestra así que la "explicación" Luna - agua - mareas - cuerpo humano en realidad no explica nada.

Estudios sobre la relación entre ataques epilépticos y luna llena no han encontrado una correlación significativa, ni siquiera en epilépticos que creen que la Luna les induce ataques. Y estudios similares sobre emergencias médicas y siquiátricas y complicaciones post operatorias, tampoco han encontrado que la luna llena las multiplique.

Si esto es así... ¿Por qué persisten los mitos relacionados a la luna llena? Por un lado está la falta de información de calidad y de educación que sufren millones de personas en todo el mundo. Por otro lado, "cosas locas" ocurren todo el tiempo, pero las que ocurren cuando hay luna llena hace que sus testigos las relacionen, en base a una tradición que han recibido popularmente.

Policías, bomberos y personal de salud que crea que hay una relación entre la luna llena y los problemas médicos y siquiátricos están "más alertas" durante esos periodos, lo que hará que estén más predispuestos a relacionar cualquier cosa inusual que vean con la presencia visible de la Luna. En ambos casos es un sesgo interpretativo, no una realidad.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros