Mostrando entradas con la etiqueta tumores cancerosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tumores cancerosos. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de agosto de 2011

Estudio: transtornos respiratorios nocturnos favorecen a los tumores


Algo como perder el sueño. Imagen: Jurug.com

La interrupción intermitente de la respiración de los pacientes con apnea obstructiva del sueño puede estar relacionada con la proliferación de células cancerosas y con un aumento del crecimiento tumoral, según un estudio de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La investigación concluye que una alta tasa de falta de oxígeno (hipoxia) intermitente fomenta el crecimiento de tumores, informó hoy esa sociedad médica en un comunicado.

La hipoxia es un síntoma recurrente en la apnea obstructiva del sueño y puede causar problemas cardiovasculares, como la hipertensión. El estudio avanzado por la SEPAR se llevó a cabo en ratones, a los que se les inyectó células tumorales de melanoma y se les dividió en dos grupos.

Los animales del primer grupo fueron expuestos a una hipoxia intermitente que simulaba la apnea del sueño y los del segundo recibieron niveles normales de oxígeno.

Al finalizar el estudio, los tumores de los ratones fueron extirpados y pesados, y se midió el grado de necrosis de los mismos para determinar su agresividad. El aumento del tamaño del tumor fue mayor en los ratones sometidos a hipoxia intermitente, según el investigador Ramón Farré, miembro del área del sueño de SEPAR.

En concreto, el peso del tumor y la necrosis de los roedores con hipoxia intermitente eran casi dos veces mayor que el de los tumores de los ratones del otro grupo. A pesar de que la investigación se hizo en animales, sus conclusiones podrán tener implicaciones clínicas futuras si los resultados se confirman también a gran escala en humanos, según la sociedad médica.

Una línea de investigación futura consistirá en evaluar si la hipoxia intermitente también provoca la formación inicial de tumores y si ésta promueve la metástasis de los tumores de un órgano a otro, así como si existe relación entre la incidencia del cáncer y la gravedad de la apnea.

El trabajo, financiado en parte por la SEPAR, fue seleccionado para su presentación en el simposio "Descubrimientos científicos del año", que se incluyó dentro del reciente congreso de la American Thoracic Society, y será publicado en el European Respiratory Journal.

Información de EFE. Resumen de Sophimanía

viernes, 5 de marzo de 2010

Segerbäck y el EHS: El extraño caso del hombre alérgico a las ondas de radio

Segerbäck en su retiro blindado. ¿Loco o profeta? Foto: J. Worth

Per Segerbäck es un sueco de 54 años que vive en una reserva forestal al noreste de Estocolmo, rodeado de alces, lobos y osos, pero no de alta tecnología. ¿La razón? Sufre de electro-hipersensibilidad (EHS), un síndrome que le puede provocar vértigo, taquicardia, pérdida de la memoria, pesadillas, jaquecas, náuseas, ahogo o inconciencia con solo estar cerca de un celular que recibe o hace una llamada. Igual efecto tienen en él computadoras, televisores y micro ondas. "Siento que mi cerebro va a estallar" explica Segerbäck.

Su caso ha servido para que Suecia reconozca la EHS como una debilidad seria. Se estima que el tres por ciento de los suecos (un cuarto de millón) sufre EHS en algún grado, y cuando es diagnosticado con ella su entorno tiene que ser "esterilizado electrónicamente", es decir blindado de los campos eléctricos.

Vivimos inmersos en campos electromagnéticos, comenzando por el de la Tierra y el que emiten nuestros propios cuerpos, hasta por supuesto las redes de telecomunicaciones, los electrodomésticos y los cables de electricidad.

Sabemos que ciertos tipos de radiación, como la que usamos para las radiografías o la que resulta de una explosión nuclear, nos pueden matar rápidamente o a la larga provocarnos cánceres u otro tipo de complicaciones médicas. Pero se suponía que las radiaciones electromagnéticas que usamos en la vida diaria eran "seguras" porque normalmente son muy bajas. ¿Qué pasa entonces con personas como Segerbäck?

Algunos científicos creen que el EHS es una condición imaginaria, siquiátrica o simples errores de diagnóstico. Estudios hechos por otros médicos no han podido confirmar bajo condiciones de laboratorio que personas que se sienten afectadas por EHS respondan distinto de personas "promedio" ante campos electromagnéticos. Pero la verdad sea dicha: las personas que claman ser víctimas de EHS no están muy dispuestas a que les hagan pruebas.

Las operadoras de celulares y sus fabricantes, por supuesto, tampoco aceptan esta condición. Para ellos no solo está claro que sus productos son -dentro los límites establecidos por organismos como la FCC- seguros. Van más allá: señalan que ni siquiera se sabe mediante qué mecanismo un celular podría ser nocivo al cuerpo.

Otros científicos son más cautos e insisten en que la tecnología es demasiado nueva para estar totalmente seguros, que hay que seguir estudiando y analizando las estadísticas de cáncer cerebral y otras enfermedades en relación al uso de celulares.

Segerbäck ejerció por más de veinte años como ingeniero de telecomunicaciones para una empresa asociada a la gigante Ericsson. Vivió inmerso en radiación electromagnética y secretos militares hasta que comenzó a sentir mareos, náuseas, jaquecas, ardor y manchas rojas en su piel. Otros dos miembros de su equipo padecían síntomas similares, aunque menos intensos. El resto estaba normal.

La condición fue agravándose a medida que la tecnología celular se hacía omnipresente en toda la ciudad, lo que terminó convirtiendo a Segerbäck en un ermitaño.

Depende del modelo del celular y de la red que usemos, pero las micro ondas
pueden penetrar fácilmente nuestro cerebro. Imagen: Paul Wootton

Basándose en su caso y otros similares, Ericsson hizo un informe titulado "hipersensibilidad en el lugar de trabajo", pero en 1999 el ingeniero fue despedido y su laboratorio desmantelado. Segerbäck les entabló juicio, pero perdió la demanda ya que hasta el momento no hay forma de probar que su condición es consecuencia del tipo de trabajo que hizo para Ericsson.

La hipótesis de que los campos electromagnéticos son tóxicos sigue en discusión en la comunidad científica. Desgraciadamente hay muchos intereses y muchas perspectivas de investigación en juego, lo que hace muy difícil llegar a un veredicto. Diversos tipos de radiación, diversos usos, diversas cargas genéticas en las personas, diversas predisposiciones, diversos enfoques médicos a la hora de analizar los resultados o diseñar los experimentos.

Por un lado experimentos han demostrado que los campos electromagnéticos (en rangos que nos son cotidianos) pueden afectar la genética de las células, pero a partir de ahí no se conoce (todavía) cómo esto podría generar en cáncer u otra condición.

Del otro lado del microscopios, matemáticos analizan las estadísticas de enfermedades de las últimas décadas buscando alguna desviación que se pueda relacionar con la telefonía celular y -según el método de análisis usado- reportan que hay poco o nada de evidencia en ese sentido.

Mientras tanto, Segerbäck, una víctima para unos, un "loco" para otros, sigue viviendo en el bosque convencido -como ingeniero electrónico que es- en que es imposible diseñar un aparato tecnológico "inocuo".

El usa cocina a leña y su computadora, su teléfono fijo y sus luces las alimenta con una batería de doce voltios enterrada a 27 metros de su casa. La computadora y el teléfono están blindados. Sus vecinos saben que no deben llevar celular cuando lo van a visitar.

Segerbäck sabe que muchos tratan de desacreditarlo para desacreditar la condición supuestamente sufre, así que se esfuerza en mostrar su lado más sereno y racional. Sabe que así más personas creerán en la existencia del EHS y los estudios se continuarán realizando.

Al mismo tiempo, como ingeniero, se siente responsable del daño que puedan sufrir algunas personas por usar la tecnología que él contribuyó a desarrollar, sin estar conciente de sus potenciales efectos.

La cautela, por supuesto, señala que en la duda es mejor abstenerse. Es decir: no abusar del celular ni de la exposición a los campos electromagnéticos más allá de los estrictamente necesario y estar alerta a síntomas y enfermedades. Y no dejar que niños usen celulares a menos que sea una emergencia.

Enlaces relacionados
Información de PopularScience. Versión, resumen y traducción de Sophimanía

viernes, 19 de febrero de 2010

"Terapias a la carta": la nueva receta contra el cáncer


"Tratamiento personalizado" adquiere, contra el cáncer, un nuevo sentido.
Foto: Timeinc.net

¿Por qué dos pacientes con el mismo tipo de cáncer responden de forma distinta al mismo tratamiento? Responder a esta cuestión se ha convertido en la obsesión de científicos y médicos.

El reto está en las "terapias a la carta": tratamientos individualizados para cada paciente oncológico. Para ello los científicos se sirven de la genética molecular con la que buscan conocer cómo se desarrolla el cáncer para encontrar en vía para atajarlo.

Los investigadores piden cautela ya que el cáncer "no es una enfermedad sino un conjunto de cientos de enfermedades que, además, se identifican a diferentes estadios", como señala Manuel Morente, director del banco de tumores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España.

Las "terapias a la carta" empiezan a ser ya una realidad clínica, sobre todo en algunos tumores, explica Hernán Cortés, jefe del servicio de Oncología del hospital 12 de Octubre. "Hemos reducido un 25% la mortalidad del cáncer de mama y del colono-rectal y, además, se ha conseguido superar el derrotismo de pensar que una recaída o una metástasis suponen una muerte inminente. Ahora se puede convivir con un cáncer más tiempo".

La revolución de los 'tratamientos a la carta' llegó de la mano del descubrimiento de la secuenciación del genoma. La investigación de los genes que interfieren en el crecimiento de las células tumorales ha propiciado el desarrollo de nuevos fármacos que, en combinación con las terapias clásicas (cirugía, radioterapia y quimioterapia), están resultando eficaces para ciertos pacientes.

En el CNIO hay investigadores en la búsqueda de alternativas terapéuticas que consigan inhibir el mecanismo de transmisión de señales las células cancerígenas y así detener el crecimiento tumoral y favorecer la muerte de las células malignas sin dañar las sanas, como hace la quimioterapia.

Pero los laboratorios y los médicos lo tienen claro: el presente y el futuro de la lucha contra el cáncer pasa por encontrarle a cada cual una terapia "a su medida".

Información de 20minutos. Resumen de Sophimanía

martes, 27 de octubre de 2009

Nuevo estudio de la OMS sugiere relación entre celulares y cáncer


Hay que minimizar el uso de este importante -pero nocivo- dispositivo. Foto: Internet

El uso del teléfono celular podría guardar relación con varios tipos de cáncer, según un estudio internacional supervisado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuyos resultados preliminares publica hoy el diario "The Daily Telegraph".

Con un presupuesto de casi 33 millones de dólares, la investigación, que ha durado una década y se divulgará antes de fin de año, aporta pruebas de que las personas que abusan del celular se arriesgan a sufrir tumores cerebrales a largo plazo.

Las conclusiones preliminares indican que existe "un riesgo significativamente mayor" de padecer un tumor cerebral "relacionado con la utilización de teléfonos celulares durante un periodo de diez años o más", recoge el diario.

De acuerdo con el periódico, el estudio, llamado "Interphone", cuestionará las garantías que suelen dar los gobiernos sobre la seguridad de esos aparatos y aumentará la presión para que las autoridades sanitarias difundan consejos más claros y contundentes.

La directora de la investigación, la doctora Elisabeth Cardis, profesora del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona (España), declaró que pese a la "falta de resultados definitivos y a la luz de varios estudios que, aunque son limitados, sugieren un posible efecto de radiación de radiofrecuencia" generada por los celulares.

"Por tanto, yo estoy de acuerdo en general con la idea de restringir el uso (de celulares) en los niños, aunque no iría tan lejos como para prohibir los teléfonos celulares, ya que pueden ser una herramienta muy importante (...)", señaló Cardis, citada por el periódico.

La experta también aboga por "medios para reducir nuestra exposición" a los celulares, como la utilización de dispositivos de "manos-libres" y el uso moderado de esos aparatos.

Una portavoz de CREAL en Barcelona indicó a EFE que el estudio que coordina Elisabeth Cardis incluye numerosos datos de ciudadanos de varios países, entre los que no figura España, y añadió que se trata de un trabajo muy complejo que "no se dará a conocer hasta finales de este año".

"Interphone" efectuó estudios en trece países y entrevistó a 12,800 personas (entre ellos gente sana y enfermos de tumores) con el fin de averiguar si la exposición a los celulares está vinculada a tres clases de tumores cerebrales y un tumor de la glándula salival.

Anteriores investigaciones sobre los efectos de los celulares en la salud han sido poco concluyentes, aunque el proyecto supervisado por la OMS indica, por ejemplo, que seis de ocho estudios de "Interphone" revelan un mayor riesgo de padecer glioma (el tumor cerebral más común).

Desde la Agencia de Protección de la Salud (HPA) del Reino Unido, un portavoz manifestó que, "de momento, no hay pruebas sólidas" sobre los efectos nocivos del uso de celulares.

Por su parte, un portavoz de la Asociación de Operadores de Telefonía celular apuntó que más del 30 por ciento de los estudios científicos sobre ese asunto no han hallado ningún impacto negativo para la salud.

Enlaces relacionados

Información de EFE. Resumen de Sophimanía

jueves, 17 de septiembre de 2009

El debate continúa: ¿celulares provocan cáncer en la cabeza?

Cáncer vía celular: una posibilidad muy preocupante. Foto: Whoast

Un comité del Senado norteamericano, presidido por el demócrata Tom Harkin (del estado de Iowa) recibió un estudio sobre la conveniencia de informar al público de los riesgos que implica usar celulares, a fin de que controlen su uso.

Según el estudio, todavía no se ha establecido una "conexión sólida" entre el uso de celulares y el cáncer, pero algunos estudios sí sugieren un nivel de probabilidad, por lo que los médicos recomiendan un enfoque preventivo.

Este enfoque sería: usar el celular lo menos posible, guardarlos lejos del cuerpo y evitar que los niños los usen, ya que la configuración peculiar del cráneo infantil los expone aún más a sus radiaciones.

El jefe del informe, el médico John Bucher, al ser preguntado directamente si había una relación de causa y efecto entre el uso de celulares y el cáncer, dijo que esto no se había probado, pero que la tecnología era muy nueva todavía (unos 20 años) para descartarlo.

Para otros investigadores sí hay una relación más clara -sobre todo en los últimos diez años- entre la aparición de tumores cancerosos en las glándulas salivales, precisamente del lado por el que generalmente se habla por celular.

Según otros investigadores, no se trata de dejar de usar celulares, sino de usarlos con ciertas precauciones como hablar poco y en la noche dejarlos lejos.

Información de CNN. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros