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martes, 5 de abril de 2011

Descubren virófago: virus que ataca virus en la Antártida


Imagen: Nature

Un estudio genómico de la vida microbiana en un lago antártico ha revelado un nuevo virófago: un virus que ataca a los virus. El descubrimiento sugiere que estas formas de vida son más comunes, y tienen un papel más importante en el entorno de lo que se pensaba anteriormente.

Un grupo de investigación australiano encontró el virófago mientras realizaba estudios en el extremadamente salado Lago Organic en la zona este de la Antártida. Mientras secuenciaba el genoma colectivo de los microbios que vivían en las aguas superficiales, descubrieron el virus, al cual llamaron el Virófago del Lago Organic (OLV).

El genoma del OLV se identificó anidado dentro de las secuencias de phycodnavirus – un grupo de virus gigantes que atacan a las algas. Las pruebas de intercambio genético, y una posible co-evolución, entre ambos sugiere que el phycodnavirus es la presa del OLV. Aunque OLV es el virófago dominante en el lago, el trabajo sugiere que podría haber otros presentes.

Matando a los phycodnavirus, el OLV podría permitir que las algas medrasen. Ricardo Cavicchioli, microbiólogo en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney, Australia, y sus colegas encontraron modelos matemáticos del sistema del Lago Organic que tenían en cuenta el peaje del virófago sobre su anfitrión mostrando una menor mortalidad de algas y un mayor florecimiento durante los dos meses de verano sin hielo en el lago.

"Nuestro trabajo revela no sólo una sorprendente diversidad en la vida microbiana de este lago, sino también lo poco que comprendemos sobre la complejidad de las funciones biológicas en funcionamiento", dice Cavicchioli. Las conclusiones se publican en la revista Proceedings of the National Academies of Science.

Otro virófago descrito este mes tiene efectos ecológicos similares. El Mavirus marino ataca al virus gigante de la Cafeteria roenbergensis, el cual depreda a la Cafeteria roenbergensis, una de las especies más extendidas del mundo de zooplancton.

"El Mavirus es capaz de rescatar al zooplancton infectado – lo cual, en cierto modo, le confiere inmunidad a la infección", dice Curtis Suttle, microbiólogo marino en la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá, y líder del equipo que descubrió el Mavirus.

"Sin saberlo, teníamos Mavirus en cultivos de nuestro sistema de Cafeteria desde principios de la década de 1990", dice Suttle. Pero el virófago no se identificó hasta que se secuenció el genoma de Cafeteria.

El genoma del Mavirus es similar a las secuencias de ADN llamadas transposones eucarióticos, que se insertan dentro de los genomas de organismos pluricelulares tales como plantas y animales. Estos ‘genes saltarines’ pueden ser descendientes de un virófago, dice Suttle. “Se puede imaginar la presión evolutiva para los anfitriones para cultivar de algún modo virófagos que los protejan dela infección de virus gigantes”, dice.

El primer virófago, conocido como Sputnik, se descubrió en una torre de enfriamiento de agua en París en 2008. "Habíamos estado esperado que otros encontrasen virófagos, para confirmar que nuestro descubrimiento no era un artefacto", dice Christelle Desnues, microbióloga en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas en Marsella, Francia, y miembro del equipo que describió el Sputnik. Ahora anticipa "un descubrimiento exponencial de virófagos".

Los anfitriones de los tres virófagos conocidos pertenecen a un grupo de virus gigantes conocidos como virus de gran ADN nucleocitoplasmático (NCLDV). "Los virus NCLDV tienen genomas grandes y completas que les permiten incorporar virófagos menores, algo que los virus pequeños no son capaces de hacer", dice Desnues.

El OLV fue descubierto cuando la estudiante graduada de Cavicchioli, Sheree Yau, observó que algunas de las secuencias de microbios del Lago Organic eran similares a las codificadas en la cobertura de proteínas del Sputnik. El Mavirus tenía secuencias similares, por lo que la pauta podría ayudar a identificar otros virófagos.

El OLV, o los virófagos similares, pueden estar muy extendidos. El gen de su cobertura de proteínas encaja con las secuencias ya encontradas en una gran cantidad de otros entornos acuáticos, incluyendo cerca del Lago Ace en la Antártida, un lago salino en las Galápagos, una zona de surgencia cerca de las Galápagos, un estuario en Nueva Jersey, y un lago de agua dulce en Panamá.

El alto número de coincidencias refleja el hecho de que el OLV es el primer virófago en encontrarse en su entorno natural, dice Federico Lauro, también biólogo molecular en la Universidad de Nueva Gales del Sur y coautor del artículo.

El Lago Organic, formado hace 600 años cuando el nivel del mar era más alto, es un laboratorio natural, dice Lauro. "Estos lagos de origen marino son unos extraordinarios laboratorios para trabajar, debido a que están aislados, aunque son sistemas dinámicos".

Información de Nature. Resumen de Sophimanía

lunes, 27 de diciembre de 2010

Buscarán las claves del calentamiento global en el Siglo 18

Primeros y muy peligrosos primeros viajes a los polos. Imagen: Reference.findtarget.com

"No puedes mirar hacia adelante sin mirar hacia atrás". Con esa frase el investigador Dennis Wheeler define las bases del proyecto de investigación que está llevando a cabo con sus colegas de la Universidad de Sunderland, en el Reino Unido: estudiar en detalle los diarios de viaje de los barcos que navegaron por el Círculo Polar Ártico durante el siglo XVIII, en busca de pistas sobre el cambio climático.

Cual si fueran detectives, los científicos analizarán la inmensa cantidad de anotaciones hechas por exploradores, balleneros y comerciantes durante sus viajes, que tuvieron lugar hace más de 260 años. El objetivo es determinar si estas bitácoras contienen alguna clave sobe los niveles del hielo en la zona en esa época. "Vamos a buscar información sobre el cambio climático, especialmente sobre el avance y retroceso de los hielos entre 1750 y 1850", señaló Wheeler.

"El Ártico es una zona extremadamente importante, pero necesitamos saber cómo se comportó en el pasado para evaluar cómo se comportará en el futuro", añadió.

Entre los registros a investigar se encuentran uno de los primeros en aventurarse -en 1827- al Polo Norte, o e el viaje de su compatriota John Franklin en busca del Paso del Noroeste. También analizarán los registros de la Marina Real Británica y la Compañía de la Bahía de Hudson, una de las empresas comerciales, de Canadá, más antiguas del mundo.

Al contrario de lo que se pueda pensar, los registros de los barcos contienen datos muy precisos y valiosos tanto para los científicos como para los historiadores.

La mayor parte de la información meteorológica proviene de las mediciones tomadas por los barómetros y termómetros. Como ambos instrumentos eran muy costosos, permanecían guardados en la cabina del capitán.

Por esta razón, las mediciones eran tomadas casi siempre en la sombra de la cabina, donde no había calefacción, y por lo tanto pueden compararse perfectamente con los registros modernos.

Por otra parte, como los cronómetros marinos no estaban en boga -pese a que se inventaron en el siglo XVIII-, los capitanes debían registrar con detalles las variables del clima, como ser la dirección y la velocidad del viento, para calcular la longitud. Estos registros son los que ahora pueden resultar cruciales para los investigadores.

Sobre todo porque el cambio climático "no es más un tema científico, es una preocupación política y global", afirmó Wheeler. Los hallazgos del equipo -que trabajará en el proyecto por los próximos tres años- serán presentados al final en una serie de conferencias internacionales y el informe final será publicado y puesto a disposición del público.

Información de la BBC. Resumen de Sophimanía

martes, 10 de agosto de 2010

Isla de hielo de 70 kms se desprende de Groenlandia


Continúa preocupante proceso de fragmentación de los grandes hielos. Foto: AFP

"A primeras horas de la mañana del pasado 5 de agosto, una isla de hielo cuatro veces mayor que Manhattan nació en el norte de Groenlandia". Son palabras de Andreas Muenchow, profesor asociado de Ciencias del Océano de la Universidad de Delaware tras sus últimas observaciones del glaciar Petermann, en la zona fronteriza entre Groenlandia y Canadá.

"El agua dulce almacenada en esta isla de hielo -prosigue el científico- podría mantener el curso de rios como el Delaware o el Hudson durante más de dos años. O cubrir todas las necesidades de agua de los Estados Unidos durante 120 días". Las imágenes de satélite de esta remota región, que se encuentra a unos 1,000 km al sur del Polo Norte, revelan que el glaciar Petermann, de unos 70 km de largo or 15 de ancho, ha perdido ya cerca de un cuarto de su superficie flotante.

Según Muenchow, la última vez que se produjo una fractura de estas proporciones en el Ártico fue en 1962. La nueva isla de hielo fue descubierta por Trudy Wohlleben, del Canadian Ice Service, apenas unas horas después de que el satélite Modis-Aqua, de la Nasa, obtuviera los datos a primeras horas de la mañana del asado 5 de agosto.

Unos datos que fueron después descargados, procesados y analizados casi en tiempo real por los expertos de la Universidad de Delaware. El glaciar Petermann, el "padre" de la nueva isla de hielo, es uno de los dos mayores glaciares que existen en Groenlandia, y conecta directamente la gran plataforma helada de Groenlandia con el mar. La recién formada isla de hielo tiene una superficie sw 260 kilómetros cuadrados y un espesor medio de 224 metros.

"Cuando entre en el estrecho de Nares -afirma Muenchow- la isla de hielo se encontrará con islas reales que son mucho menores que ella. La nueva isla uede bloquear el canal o quizá romperse en fragmentos más pequeños que serían empujados hacia el sur or las corrientes oceánicas. A partir de ahí, seguramente seguirán la costa hasta alcanzar el Atlántico durante los próximos dos años".

Del glaciar Petermann ya se desprendieron islas de hielo en 2001 y en 2008, aunque mucho más pequeñas (de 83 y 26 km. cuadrados). Sin embargo, hay que remontarse al año 1962 para encontrar un desprendimiento de estas proporciones. Entonces, se desprendió una isla de 595 km. cuadrados.

Información de ABC.es. Resumen de Sophimanía

jueves, 29 de julio de 2010

Diez cosas que no sabías sobre la Antártida

Imagen: Internet

1. En invierno, cuando el mar se congela, el continente antártico adquiere un tamaño equivalente a la extensión de EE.UU. y México juntos.

2. Los primeros turistas en llegar a la Antártida lo hicieron en 1957, cuando un vuelo de Pan American procedente de Christchurch, Nueva Zelanda, aterrizó brevemente en McMurdo Sound.

3. Se estima que en un momento dado hay 300,000 icebergs navegando en el océano antártico y rodeando al continente como un cinturón de asteroides blancos.

4. ¿Por qué a los pingüinos no se les congelan las patas en el hielo? Sus abrigos y su grasa son tan efectivos que las patas literalmente les sirven de aire acondicionado.

5. Pocos meses después del primer alunizaje, en 1969, un equipo de glaciólogos japoneses hizo un descubrimiento igualmente importante: los primeros 9 meteoritos hallados en la Antártida. Desde entonces, la colección ha crecido hasta los 20,000 ejemplares. Hay dos explicaciones para esta abundancia: que en la superficie helada blanca es más fácil verlos, y que el movimiento perpetuo del hielo los concentra y los agolpa contra las montañas transantárticas, el mejor lugar del mundo para hallar meteoritos.

Once: Armas de fuego para uso militar o pruebas de armas o misiles nucleares:
prohibidas en la Antártida. Foto: Fotolog

6. "Yo, simplemente, no creo que nadie en la Tierra la pase tan mal como el pingüino emperador" afirmaba Apsley Cherry-Garrard, explorador antártico inglés, en el libro El Peor Viaje del Mundo, clasificado por National Geographic como "uno de los 100 mejores libros de aventuras de todos los tiempos". La obra narra la odisea de tres hombres en una expedición científica para conseguir huevos de pingüino.

7. Según el Tratado Antártico, que ha gobernado al continente desde 1961, la Antártida no le pertenece a ningún país. Es un continente destinado a la ciencia, donde las operaciones mineras están prohibidas. Los países miembros del tratado representan el 80% de la población mundial (Perú es miembro consultivo, gracias a lo cual mantiene ahí la base Machu Picchu, para investigación científica).

8. Existe una "moneda antártica". Se llama dólar antártico y aunque no tiene valor legal, es el más sensacional objeto para un coleccionista. Los dólares antárticos son emitidos por el Antarctica Overseas Exchange Office, que dona gran parte de las ganancias a proyectos estudiantiles que pretenden hacer ciencia en el hielo. Además, son los billetes más espectaculares, adornados con pingüinos y témpanos.

9. La literatura de ficción Antártica comenzó hace cinco siglos con la publicación en 1605 de Mundes Alter et Idem ("Otro mundo y a la vez el mismo"), del británico Bishop Joseph Hall. El libro trata acerca de un viajero que encuentra a la Antártida poblada de glotones, borrachos y excéntricos.

10. En 1999 una pareja se casó en la estación Amundsen-Scott del Polo Sur geográfico, con sus compañeros tomados de las manos en un círculo alrededor del polo ceremonial. La afortunada pareja pasó su primera noche de luna de miel en una carpa con calefacción.

Información de MuyInteresante. Resumen de Sophimanía

lunes, 19 de abril de 2010

Estudios revelan que Antártida es menos estable de lo que se creía


Extraordinaria foto de la Antártida tomada por satélites de la NASA. Nótese
que a diferencia de lo que afirman algunos "conspiranóicos" no hay ningún
agujero que sugiera que la Tierra sea "hueca". Foto: NASA

Si piensas que los polos de la Tierra son fraternales, te equivocas. El Artico ha cambiado mucho en años recientes mientras que el Antártico ha estado relativamente estable.

Pero recientes estudios ponen en duda esa estabilidad. El programa ANDRILL hace perforaciones profundas para tomar muestras de hielo ancestral, muestras cuya composición química señala que el polo sur es mucho más dinámico de lo que se pensaba. Y que el calentamiento global y la contaminación lo pueden afectar más rápido y de forma más grave de lo que antes se estimaba.

En ANDRILL colaboran científicos de Alemania, Italia, Nueva Zelandia y Estados Unidos. Han sacado muestras de hasta 1,138 metros de profundidad que sugieren que el corazón de hielo de la Antártida avanza y retrocede más rápido de lo imaginado (unos 74 ciclos de grosor - adelgazamiento en unos seis millones de años, actividad que comenzó en el mioceno, hace unos veinte millones de años).
Estas nuevas cifras han variado las estimaciones sobre la fortaleza de la Antártida frente al calentamiento global. "Los modelos matemáticos que usábamos para estimar el impacto de los cambios en el clima sobre la Antártida estaban dramáticamente desfasados, la cosa es mucho peor de lo que creíamos" ha dicho Robert DeConto, de la Universidad de Massachusetts.
La Antártida contiene dos tercios del agua dulce del mundo. Si se derrite su parte Oeste se estima que el nivel de los oceanos podría subir unos seis metros. Pero si a esto se suma su parte Este el nivel podría subir más de sesenta metros, lo que sería catastrófico para las ciudades costeras del mundo.

Nadie espera que la Antártida se derrita de la noche a la mañana. Las peores estimaciones señalan que pasarán siglos antes de que eso ocurra, pero es un proceso que parece estar en marcha.

Entre las cosas que los científicos han hallado en las muestras de hielo es evidencia de que la Antártida ha sufrido cambios climáticos profundos en el pasado. Por ejemplo han encontrado polen y microorganismos, lo que indica que en algún momento hubo flora y fauna, pero la data todavía no es concluyente y además muy difícil de interpretar.

Los investigadores concuerdan en que es necesario seguir estudiando la Antártida para obtener más información confiable sobre la cual poder hacer modelos predictivos más exactos. Solo así se podrán prevenir los problemas y -en el mejor de los casos- evitarlos.

Información de Scientific American. Versión, edición y traducción de Sophimanía

martes, 1 de septiembre de 2009

Extrañas medusas de las profundidades del Océano Ártico sorprenden a científicos


La Crossota millsae vive bajo los 2.000 metros en el océano Ártico. (Foto: Kevin Raskoff)

Un grupo de científicos internacionales decidió realizar hallazgos biológicos en zonas profundas del mar, en vez de en algún punto lejano del planeta. Y los trabajos llevados a cabo en las inhóspitas y profundas aguas del Océano Ártico los dejaron más que satisfechos.

Utilizando un vehículo a control remoto filmaron y fotografiaron las formas de vida que se desarrollan hasta los 3.000 metros de profundidad.

El animal más “común” encontrado con esta investigación fue la medusa, desde tipos que eran desconocidas hasta el momento para la comunidad científica, especies tan inusuales que obligaron a constituirles un propio género, hasta otras conformadas por especies vistas en otros océanos, pero no en el Ártico.

Otro hallazgo fue la constatación de los muchos tipos de medusas que habitan en esas profundan aguas que están prácticamente aisladas de la mayor parte del agua del resto del planeta.

Se registraron alrededor de 50 tipos, además de destacarse la gran cantidad de individuos que conforman sus comunidades.

La investigación, con el registro fotográfico y fílmico de los animales, se inició en el 2005 con financiamiento de Oficina de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

Traducción y edición de Sophimanía. Información de la BBC.
Artículo original (en inglés) aquí.

lunes, 16 de febrero de 2009

Misterio científico: Encuentran las mismas especies en ambos extremos del planeta

¿Extraterrestres? Por supuesto que no. Habitantes de los mares 
de los polos. A pesar de sus exóticas apariencias tenemos el
mismo ADN. Fuente: LiveSciene

Hasta el momento los científicos han hallado unas 235 especies de animales que viven en ambos mares polares, separados por una distancia de 13 mil kilómetros.

Cómo es posible que las mismas especies vivan en ambos extremos de la Tierra es todavía un misterio, ya que se trata de criaturas que solo pueden sobrevivir en aguas frías, lo que hace improbable que viajen de un extremo al otro del planeta, cruzando -literalmente- un océano de agua caliente.

Para confirmar que se trata de las mismas especies se está comenzando hacer pruebas de ADN.


A pesar de que son aguas extremadamente frías, hay una gran
variedad de vida en los oceanos polares. Fuente: LiveScience

Estas especies están concentrándose alrededor de los polos, escapando del calentamiento de las aguas producido por el cambio climático.

"Al contrario de lo que se piensa, los oceános polares están sorprendentemente repletos de variedades de vida" dijo Ian Poiner, jefe del comité científico que está censando la vida en los polos.

Desde hace dos años, más de 500 biólogos marinos provenientes de 25 países se encuentran censando la vida en los fríos mares de los polos, hasta una profundidad de 16 metros.


¿Cómo es que las mismas especies pueden vivir en lugares tan distantes e
incomunicados? Es un misterio... Todavía. Fuente: LiveScience

Gusanos, crustáceos y pteropodos que parecen ángeles son solo algunas de estas fascinantes especies.

Los estudios revelan a la fecha que existen unas 7,500 especies de animales en el océano antártico y unas 5,500 en el ártico, de un total de especies marinas conocidas estimado en 250 mil (en todo el mundo), pero que podría llegar a un millón.

Actualmente no hay consenso entre los científicos sobre la cantidad de especies que viven actualmente en la Tierra. Unos hablan de 5 millones de especies. Otros de 100 millones. Al momento la ciencia ha catalogado unos dos millones.

Información de LiveScience. Versión, edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros