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jueves, 17 de septiembre de 2009

Japoneses desarrollan hologramas que se pueden "tocar"


Durante las elecciones de Obama, CNN ensayó con cierto tipo de hologramas. Foto: CNN

Todavía estamos lejos del "holodeck" de Star Trek, pero imaginemos un interruptor de la luz o un libro que aparecen solo cuando los necesita. No es ficción, científicos japoneses han desarrollado una tecnología que permite "tocar" hologramas.

"Hasta ahora, la holografía era solo para los ojos, y si intentabas tocarla, la mano la atravesaba", dijo Hiroyuki Shinoda, profesor en la universidad de Tokio y uno de los desarrolladores de la tecnología. "Pero ahora tenemos una tecnología que también añade la sensación de tocar los hologramas", explicó a Reuters.

Todavía en pañales, pero un primer paso muy prometedor. Imagen: ShinodaLab

Los hologramas -imágenes tridimensionales- aparecen normalmente como "estampillas" en tarjetas de crédito, DVDs y discos compactos para evitar la falsificación. Los de mayor tamaño han sido utilizados también en la industria del entretenimiento.

Pero al utilizar ondas ultrasónicas, los científicos han desarrollado un software que crea presión cuando la mano de un usuario "toca" un holograma.

El concepto de holograma nos es familiar por la ciencia ficción. Foto: LucasFilms

Para rastrear la mano de un usuario, los investigadores utilizan los controles de la popular consola Wii de Nintendo, que cubren la zona de proyección del holograma.

Hasta ahora la tecnología se ha probado con objetos relativamente simples, aunque los investigadores tienen planes más prácticos, como interruptores virtuales en hospitales, por ejemplo, y otros lugares donde la contaminación por contacto es un problema.

Video donde se muestra los primeros alcances de esta prometedora tecnología. Video: ShinodaLab

Shinoda también dijo que la tecnología podría utilizarse para sustituir otros objetos físicos, haciéndola económica y ecológica. La industria del entretenimiento también podría usar esta tecnología para crear nuevos filmes y juegos interactivos, sin descartar por supuesto el sexo virtual.

Informacion de Reuters. Resumen de Sophimanía

martes, 5 de mayo de 2009

Pre estreno en Lima: Star Trek vuelve a nacer de la mano de J.J. Abrams


"El hombre y su máquina": Kirk conoce el Enterprise en plena construcción. Fuente: Paramount

"La amenaza fantasma", cuarta entrega de la saga de "La guerra de las galaxias" probablemente ha sido la peor "precuela" de la historia del cine. George Lucas, a pesar de tener todo el dinero y los recursos tecnológicos del cine, se dio "maña" para destruir con el codo todo lo que había construido décadas antes con la primera parte de la trilogía.

Afortunadamente, Star Trek o, como la conocemos nosotros, "Viaje a las estrellas" ha tenido mucha mejor suerte con su más reciente precuela, llamada, simple y precisamente: "Star Trek". El fenómeno "Star Trek" comenzó en 1966 con la serie protagonizada por William Shatner (Kirk) y Leonard Nimoy (Spock). Desde entonces este universo, creado por el visionario Gene Roddenberry (fallecido en octubre del 91), ha marcado varios hitos en la historia de la televisión, el cine, la ciencia ficción, la literatura popular e incluso las ciencias (tanto como divulgación como en inspiración para científicos).

Sería demasiado largo e innecesario contar aquí esa historia. Baste mencionar por ejemplo que el primer beso interracial aparecido en la televisión norteamericana -un verdadero desafío al racismo de la época- fue entre la teniente Uhura y el capitán Kirk.

En la televisión norteamericana Star Trek marcó el fin de los westerns (Bonanza, el Gran Chaparral, etc) para comenzar la era "del espacio", tan en boga en los años sesenta, y que tuvo su punto culminante con el alunizaje del Apollo 11 en julio de 1969 (acontecimiento que este año celebrará sus cuarenta años).

La serie original, como todo producto masivo "de transición" entre dos modas, cumplía las reglas del western, pero las llevaba al espacio. En lugar de un grupo de pioneros avanzando en una carreta por tierras ignotas llenas de indios hostiles, Star Trek era un grupo de científicos explorando "la frontera final", llena de planetas y culturas desconocidas.

Afortunadamente, Roddenberry tuvo la inteligencia para ir literalmente mucho más allá. Como toda buena propuesta de ciencia ficción, Star Trek exploraba problemas sociales, filosóficos y científicos vistiéndolos de historias de extraterrestres, en planetas recién descubiertos. Hoy la serie original nos puede parecer un poco boba e ingenua, pero sus temas -la guerra, la segregación, el fascismo, el viaje en el tiempo- siguen tan vigentes como el primer día.


Spock tiene sentimientos y emociones, solo que los controla y los somete a la lógica.
Algo que no siempre le liga. Fuente: Paramount


Al mismo tiempo, Star Trek fue de vanguardia al proponer una nave espacial no colonizadora, que representara no solo a Estados Unidos (aunque de hecho Kirk responde al típico perfil del "héroe norteamericano") sino a distintas nacionalidades (incluyendo a Rusia, país con el que en esos momentos se libraba la guerra fría), biotipos y "aliens", en la utopía de que en el futuro sería posible la convivencia pacífica y la prosperidad generalizada, basados en el conocimiento científico y los ideales de igualdad, confraternidad y libertad.

Los personajes, todos muy distintos, podían sin embargo trabajar en equipo (algo muy norteamericano) para lograr objetivos comunes, generalmente salvar el trasero de algún peligro estelar. Como en la serie original, las diferencias entre los miembros de la tripulación no son un problema, por el contrario, son la riqueza que permite encontrar soluciones.

El dúo más representativo de esa complementariedad era, sin duda, Kirk y Spock. Kirk como el héroe norteamericano más típico: independiente, valeroso, dispuesto a quebrantar las reglas y afrontar las pocas probabilidades de éxito en el convencimiento irracional de que al final "todo saldrá bien", un poco inculto y un poco bruto, pero con un corazón de oro. Spock, en el extremo opuesto, representaba el pensamiento racional, no "contaminado" por las pasiones humanas, super culto, super informado y super dispuesto a tomar decisiones "racionales" así le costaran la propia vida.

Buena parte del atractivo de esta dinámica era constatar que trabajando en equipo conseguían las cosas que por separado jamás lograrían, algo a lo que sumaba el resto del variopinto equipo de la tripulación.

Hoy, cuarenta y tres años después de ese inicio, Star Trek renace de la mano de otro "genio" del cine y la televisión comercial norteamericana: J.J. Abrams, productor y director de series tan exitosas y apasionantes como Lost, Alias, Fringe y películas como Misión Imposible 3, sin duda la mejor de todas.

Abrams y su equipo aceptaron el reto de hacer la precuela de Star Trek, una franquicia que cuenta con una saga de inquietantes "fanáticos", bastante radicales. El resultado Sophimanía lo pudo ver antes del estreno mundial, gracias a una gentileza de los representantes locales.

Star Trek, la precuela, narra brevemente la infancia de Kirk y Spock y las circunstancias posteriores en las que ambos jóvenes deciden enrolarse en la "Federación", convirtiéndose luego en la primera tripulación del "Enterprise".

La película rescata muy bien la escencia de la serie original y no defrauda en presentarnos una vez más a Kirk, Spock, Uhura, Scotty, Bones McCoy, Sulu y Chekov, explicando a su vez cómo nacieron sus amistades y sus recelos.


Primer beso interracial visto en la TV norteamericana de los años sesenta. Sin duda,
en su época, el quebrantamiento de una "frontera final". Fuente: Internet


Astutamente, la relación inicial entre Spock y Kirk es de enemistad y desprecio, y es precisamente en los problemas que plantea la aparición del villano Nero que ambos aprenden a conocerse, respetarse y trabajar en equipo.

Star Trek es también una película de ciencia ficción llena de aventura y excelente efectos especiales que no requiere conocer sus antecedentes para entenderla y disfrutarla.

En un giro muy acertado, Abrams propone que debido a cambios inducidos por un viaje involuntario de Spock (anciano) en el tiempo, lo que veremos a partir de esta semana en el cine (y las secuelas que vienen y ya están anunciadas) es un Star Trek "alternativo" al de la serie, que transcurre en una línea de tiempo "paralela", léase un total y completo renacimiento de la saga más prolífica de la historia de la ciencia ficción que, a pesar de los años, continúa desafiando los límites de la "frontera final".

Comentario de Pablo Vásquez para Sophimanía

miércoles, 14 de enero de 2009

Adelantos de Watchmen y de precuela de Star Trek en Lima


Cuatro escenas de cada película (una media hora por cada una), comentadas por sus directores, fueron vistas anoche por la prensa local gracias a una promoción de UIP (United International Pictures).

J.J. Abrams es una de las grandes revelaciones del cine y la televisión de los últimos años. Creador, guionista, productor y director de éxitos de TV como Felicity, Alias, Lost y últimamente Fringe (en la tradición de los X-Files), J.J. Abrams tiene la habilidad de entretener con inteligencia y calidad, y a la vez hacer montones de dinero.

El excelente trabajo que hizo con la serie Alias, donde convirtió a Jennifer Garner en una estrella de acción, le sirvió para que Tom Cruise (propietario de la franquicia de Misión Imposible) le ofreciera dirigir la tercera entrega de esa saga. El trabajo de Abrams superó lo que antes hicieron el renombrado Brian de Palma y el irregular John Woo, haciendo de MI3 la mejor de todas.


El Enterprise reabrirá sus compuertas este año. Fuente: Internet

Actualmente el reto que lo tiene ocupado es dirigir la precuela de la más reciente película de Star Trek (Viaje a las estrellas). La historia, escrita por Roberto Orci y Alex Kurtzman (que escriben para Abrams desde Alias), cuenta la juventud del capitán Kirk, Spock, Uhura, Chekov, Bones, Scotty y el señor Sulu cuando son recién graduados de la Flota Estelar y afrontan su primera misión con el mítico Enterprise.

Vimos cuatro escenas: la presentación de Kirk en un bar, enamorando a Uhura (Kirk en un bar, pelea asegurada por supuesto), su ingreso al Enterprise (como polizón), la invención del transportador (por un joven Scotty, ayudado por un anciano Spock (Leonard Nimoy), viajero del tiempo) y la destrucción de una sonda romulana sobre la superficie de Vulcano.

Aun cuando está lejos de ser una película terminada, lo visto deslumbra y conmueve a los viejos seguidores de la serie (como yo) e interesa y divierte a las nuevas generaciones que no conocían esa época de este western interespacial creado por Gene Roddenberry en 1966.

A diferencia del desastre que hizo George Lucas en las tres precuelas de Star Wars, Abrams y sus guionistas han sabido recrear las motivaciones y la forma en que los personajes se conocieron, sin defraudar a quienes conocen y siguen la historia posterior.

El reparto parece funcionar (Zachary Quinto es un joven Spock casi perfecto), incluyendo al díscolo capitán Kirk (Chris Pine), el irónico Bones, el práctico Scottie y la siempre competente y sexy teniente Uhura.

Los efectos especiales, al menos los que aparecen en estas cuatro escenas, son impecables y bastante realistas.

La dirección artística y vestuario consigue otro logro notable: respetar la estética exterior e interior del Enterprise original, modernizándolo lo suficiente para hacerlo atractivo hoy en día, sin olvidar -por fortuna- las minifaldas del personal femenino de la flota, que tanto motivaron a los de mi generación para ir a conquistar el espacio.

Huachimanes

Si Star Trek sigue fiel a su tradición brillante, optimista y bienintencionada de los seres humanos y el futuro (casi ingenua), donde usamos la razón, el conocimiento y la tecnología para construir la prosperidad, la paz y la hermandad entre los diversos planetas del cosmos, Watchmen se ubica al otro extremo: una historia de superhéroes totalmente oscura y pesimista, pero ciertamente atractiva.



Watchmen es la única novela gráfica (eufemismo para Comic Book) que los críticos estadounidenses han equiparado en calidad a una novela "convencional", elevándola a la categoría de obra maestra.

Cuenta una historia "paralela" de la humanidad, donde los superhéroes (personas con trajes llamativos comprometidos con "defender la justicia") aparecen como seres reales a partir de los años cuarenta y se integran y participan de la historia tal como la conocemos.

Aparecen la Segunda Guerra Mundial, la bomba atómica, Nixon, la Guerra de Vietnam, etc, mezclados con las vidas honorables y desgraciadas de un grupo de superhéroes sin poderes sobrenaturales, salvo el todo poderoso Mr. Manhattan (Billy Crudup).

La película, dirigida por Zack Snyder, quien hizo un trabajo interesante (aunque con demasiadas licencias históricas) con la adaptación de 300, otra novela gráfica de mucho éxito, promete ser muy atractiva, tanto por su trama, como por su propuesta visual.

Watchmen será estrenada el 5 de marzo y Star Trek el 7 de mayo.

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros