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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Científicos alemanes "capturan" haz de luz en esfera

Imagen: Newscientist.com

Científicos alemanes de la Universidad de Erlangen-Nuremberg han logrado algo que parece imposible: capturar un haz de luz en una esfera y hacerlo circular en su interior.

La luz, que normalmente viaja en líneas rectas, ha sido atrapada gracias al uso de superficies curvas complejas. No es una simple curiosidad, puede ayudar a entender cómo es que la luz viaja en espacios curvos.

De acuerdo con la relatividad general de Einstein, la gravedad es el producto de una masa deformando el espacio (como una bola sobre una sábana suspendida en el aire). Siguiendo este principio los científicos alemanes elaboraron complejos objetos 3D a los que dispararon lásers.

Imagen: Newscientist.com

La luz queda "atrapada" entre las superficies reflectantes, creando un anillo brillante a la vista del observador. Para conseguir el efecto se necesitan pulidoras de superficies sumamente complejas, utilizadas en la industria de los diamantes, máquinas que apenas tienen una década en el mercado.

"Es un experimento básico y bello", ha declarado Ulf Leonhardt, de la Universidad de St. Andrews en el Reino Unido, quien no participó en el experimento.

Información de Newscientist.com. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Polémico estudio físico: la constante de estructura fina no sería 'constante'


Foto: Images.iop.org

Hace miles de millones de años la fuerza electromagnética fue diferente en los extremos opuestos del universo. Esa es la sorprendente conclusión de un grupo de físicos en Australia, que han estudiado la luz de los quasares antiguos. Los investigadores encontraron que la constante de estructura fina, conocida como -a-(*), ha cambiado tanto en el espacio y el tiempo desde el Big Bang.

El descubrimiento – apodado como la noticia de física “del año” – es una prueba más de que -a-(*) no puede ser constante, después de todo. Si es correcto, la conclusión contradice un principio fundamental de la teoría general de la relatividad de Einstein. La naturaleza de la asimetría podría señalar a los científicos la ruta hacia una sola teoría unificada de la física y arrojar luz sobre la naturaleza del universo.

La constante de estructura fina es una medida de la fuerza de la interacción electromagnética y cuantifica cómo obliga a los electrones de los átomos y moléculas.

A pesar de ser llamada una constante, hay, sin embargo, buenas razones teóricas por las que -a-(*) puede variar con el espacio o el tiempo. Un cambio de -a-(*) podría, por ejemplo, ayudar a resolver el misterio más grande de la física: la manera de formular una teoría unificada que describe las cuatro fuerzas fundamentales: gravedad, electromagnetismo y las fuerzas nucleares fuerte y débil.

En 1998 John Webb, Víctor Flambaum y sus colegas de la Universidad de Nueva Gales del Sur empezó a buscar pruebas de las variaciones de -a-(*) mediante el estudio de la luz proveniente de quásares distantes. La radiación de estos objetos extremadamente brillantes ha viajado durante miles de millones de años antes de llegar a la Tierra y han pasado a través de nubes de gas antiguas a lo largo del camino.

Parte de la luz es absorbida en longitudes de onda específicas que revelan la composición química de la nube. Dentro del espectro de absorción es el epónimo o “estructura fina” de la cual puede ser el valor de -a-(*) extraído.

El equipo ha estudiado hasta ahora cientos de quásares en el cielo del norte y llegó a la conclusión de que miles de millones de años atrás estaba a punto -a-(*) a una parte en 100,000 menor de lo que es hoy. Esto, sin embargo, sigue siendo un resultado polémico que no es aceptado por todos los físicos.

Ahora, Webb y sus colegas han analizado 153 cuásares adicionales en el cielo austral utilizando el Very Large Telescope (VLT) en Chile y han hecho un descubrimiento aún más sorprendente. Encontraron que en el cielo del sur, -a-(*) estaba a punto una parte en 100,000, de más 10 mil millones años hace que hoy en día. El valor en el cielo del norte fue aún menor, tal como se encuentró antes.

Esta asimetría en los dos hemisferios –apodado el dipolo “Australia” por los investigadores– tiene una significación estadística.

Esta variación espacial en -a-(*) es una prueba más de que la interacción electromagnética viola el principio de equivalencia de Einstein que dice que -a-(*) debe ser el mismo donde y cuando se haya medido. Esa violación es una buena noticia para aquellos que buscan la unificación, porque muchas teorías que conducirá asimismo son contrarias al principio de equivalencia.

La estructura fina y otras constantes fundamentales determinan las masas y energías de enlace de las partículas elementales – incluyendo la materia oscura. Si estas constantes varían, la abundancia relativa de la materia normal, la materia oscura y energía oscura podrían ser diferente en diferentes partes del universo. Esto podría ser visto como una anisotropía adicional en el fondo cósmico de microondas o como una asimetría en el ritmo de expansión del universo.

Tal vez el aspecto más intrigante del hallazgo es en lo que respecta al principio antrópico, que señala que debemos nuestra propia existencia al hecho de que las constantes fundamentales tienen los valores que permiten a la materia y a la energía formar estrellas, planetas y en última instancia, nuestro propio cuerpo. Si -a-(*) varía a través del espacio y el tiempo, es posible que le debemos nuestra existencia a un lugar especial y al tiempo en el universo.

Enlaces relacionados

Información de Physicsworld.com. Resumen de Sophimanía

domingo, 30 de agosto de 2009

El debate del GEO 600: ¿El universo -incluyéndonos- somos un gran holograma?

Algo de la trilogía Matrix podría no ser tan jalado de los pelos. Foto: Warner Bros.

No, GEO 600 no es la última película de los hermanos Wachovsky, no. Es un laboratorio ubicado en Hanóver, Alemania, fruto del trabajo conjunto de ingleses y alemanes, quienes financiaron los U$ 200 millones que costó su construcción, iniciada en 1995.

Su misión: detectar -como ningún otro, gracias a su extrema sensibilidad- ondas gravitatorias (es decir: fluctuaciones cuánticas en la curvatura del espacio tiempo).

El GEO 600, en Alemania, sigue a la caza de las ondas gravitatorias, que
podrían revolucionar la astrofísica. Foto: BBC

Predichas por la Teoría de la relatividad general de Einstein, las ondas gravitatorias transportarían la radiación gravitacional producida por cuerpos masivos superacelerados como enanas blancas, estrellas de neutrones o agujeros negros.

Hogan hizo su vaticinio en NewScientist, una prestigiosa
revista científica. Foto: NewScientis

Pero, una vez puesto a funcionar, el GEO 600 todavía no ha captado directamente ninguna onda gravitatoria (al menos hasta ahora, se sabía que sería algo muy difícil, pero sí se considera que las capta indirectamente); pero sí hizo otra cosa más extraña: captar un inexplicable "ruido" de fondo, fenómeno que -según una teoría hecha por el científico del Fermilab, Craig Hogan- sería indicio de que el universo que conocemos, incluyéndonos, seríamos hologramas.

Craig Hogan, en padre de la "exótica" (pero científica) teoría. Foto: Fermilab.
Fotomontaje: Sophimanía

La teoría de Hogan fue hecha antes de que el GEO 600 se ponga a funcionar, pero de ahí no se sigue que lo encontrado sea, precisamente, un espaldarazo a sus hipótesis ya que todos los científicos involucrados en el experimento sabían que algo tan sensible captaría algún tipo de "ruido" o "interferencia".

Aunque la teoría de Hogan está elaborada dentro del marco de la ciencia (Hogan es el jefe del Centro de partículas astrofísicas del superprestigioso Fermilab y codescubridor de la materia oscura), sus colegas opinan que el extraño ruido hallado por el GEO 600 puede tener otra explicación, menos "exótica", que deberán continuar buscando.

El ruido provendría del confín del cosmos, donde el espacio tiempo "fluido" se torna
"granuloso", algo que vimos en la película "El piso 13". Foto: Posters.com

Según Hogan, el ruido provendría de los confines del cosmos, donde el universo deja de ser un espacio tiempo fluido para convertirse en un espacio tiempo "granuloso". Aunque suena a ciencia ficción, este enfoque se deriva de los estudios hechos a agujeros negros y tiene bases matemáticas.

En la física hay un antecedente análogo, cuando los jóvenes radioastrónomos Arno Penzias y Robert Wilson descubrieron accidentalmente el "ruido de fondo" que le daba el espaldarazo a la teoría del Big Bang como origen de (este) universo.

Enlaces relacionados

Artículo de Pablo Vásquez para Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros