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miércoles, 26 de agosto de 2009

Tildetón en Lima: la ciudad sí tiene quien la corrija


Lorena Flores poniendo el acento en las tildes. Foto: Sophimanía

"La ortografía no está asociada con discusiones técnicas ni con meditaciones lingüísticas. Está solamente relacionada con reglas, con preceptos y excepciones. Su mundo es inmoralmente dogmático." Palabras irrefutables de un pensador e investigador del Lenguaje, Luis Jaime Cisneros.

Y vaya que el dogma entra "con sangre"...Basta recordar las tortuosas lecciones escolares en que agudas, graves o esdrújulas se convertían en la pesadilla de todo colegial.


Ningún alcalde, empresa o negocio es incorregible. Así chambea Lorena y
vaya que hay harta chamba en la capital... Video: Sophimanía

Pero aunque nos pese o duela, la gramática no sólo es útil, también es necesaria. Especialmente en una época en la que el idioma sufre distorsiones, desfiguraciones y malformaciones, en parte debido a la llamada "economía del lenguaje" que las vías rápidas de comunicación de la internet, mensajes de texto o el msn han diseminado.

En medio de esas transfiguraciones que harían retorcerse a Cervantes - y que son la pesadilla de ortodoxos lingüistas y literatos- surgen, de las mismas redes sociales y su nueva tecnología, un comando de héroes urbanos dispuestos a enfrentar la ¨inmoralidad ortográfica¨ en cualquier parte de la ciudad.



Cuando el cartel es demasiado grande o alto, se usa esta técnica fotográfica
que luego pasará a la red. Foto: Sophimanía


¨Crímenes de lesa comunicación¨ se perpetran a diario en las calles de todo el mundo. Por eso, un grupo de entusiastas jóvenes se ha organizado para hacerles frente. En el Perú, su representante es Lorena Flores, una chica que armada de su corrección ortográfica y buen humor, vigila las calles para poner las tildes en su sitio, pegando carteles didácticos en todo Lima, en una altruista contribución a la sociedad hispanohablante.

Nadie se salva: ni transnacionales multimillonarias, ni instituciones gubernamentales, ni gigantografías al paso. Cualquier texto público al que le falte una tilde es pasivo de sufrir una "intervención urbana" de Lorena, representante local de "Acentos perdidos", movimiento que nació en la internet de México gracias al publicista español Pablo Zulaica.


Se arrastra una creencia equivocada: que las mayúsculas no se acentúan.
Error craso. Sí se deben acentuar. Foto: Sophimanía


Lorena, comunicadora de profesión, lleva en su blog "Acentos perdidos en Perú", una bitácora fotográfica de sus ¨intervenciones¨ y anima a otros a unirse a la cruzada. Allí ofrece libre descarga de plantillas con las tildes (de todo tamaño) que que te hagan falta para completar alguna frase escrita al apuro o ignorancia en cualquier rincón de la ciudad.



Vendrá de la "madre patria", pero al logo de Telefónica le sigue faltando
una tilde clara y contundente. Lorena se la puso. Foto: Sophimanía


"Acentos perdidos" tiene sucursales espontáneas en México, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Argentina y ahora Perú. Se van asociando a través de internet y comparten sus ¨gramáticas¨experiencias vía Twitter, Facebook y correo electrónico. La causa común, en palabras del pionero, Pablo Zulaica, es: "Hacer un reclamo universal por una mejor ortografía".

"Hace dos meses vi el link en el Twitter y pregunté si alguien ya había hecho algo acá en Perú. Pero nadie me daba respuesta. Así que me dije, bueno, yo lo haré". Pronto encontró cómplices con quienes ir "de tildes" cualquier fin de semana, que de bares.

"También hay unas chicas que crearon sus propias tildes de colores. Se llaman "Editoras Neuróticas" - apunta Lorena que apuesta por que la ¨tildetón¨ se extienda a todo distrito, ciudad y región del país.


Mientras más grande la omisión, mayor la urgencia de acentuación. Foto: Sophimanía

"La lengua no es un fósil, no es un elemento muerto, no es algo inerte que uno recibe, sino que es un elemento listo para enriquecerse y que se va modificando como señal precisamente de que lo vamos usando, de que nos va acompañando". (Luis Jaime Cisneros)

Sin ánimo de detener u oponerse radicalmente a las nuevas formas y estilos de comunicación asociadas a las neo tecnologías, en Sophimanía sentimos que es importante intentar marcar un límite y reservarnos un espacio para la defensa del buen "escribir". ¿Por qué importa? Pues porque el lenguaje es la materia prima de nuestros pensamientos. Si se empobrece, se empobrecerán también nuestras ideas y perspectivas.


Graña y Montero tampoco se "salva" del ojo de Lorena. Foto: Sophimanía

De hecho, la idea de los ¨¨correctores urbanos¨¨como Lorena, no es imponer o violentar la urbe, se trata, según define el blog de Zulaica, de "una iniciativa que busca generar sonrisas y no enfados".


El ¨acentuado¨ y merecido descanso del guerrero . Foto: Sophimanía

Así es que, abre bien los ojos, afina la puntería y súmate a la cruzada por colaborar con algo de corrección callejera. Es tiempo de poner las tildes en su lugar. No saldrá bien a la primera, como suele decir el maestro Cisneros, pero se debe persistir:

«El lenguaje nos une, pero puede separarnos. Nos une si no lo desvinculamos de la cultura y de la historia a la que va adherido; nos escinde si queremos forzadamente quebrar en los hablantes la conciencia, adquirida en la cuna, de que se hereda una tradición en el curso de la cual nos comunicamos con los vecinos de hoy y dejamos establecidos los vínculos con los vecinos de mañana[...]. El lenguaje sí tiene quien lo escriba: y ésa es la inmensa multitud de los trescientos [ahora cuatrocientos] millones que hablamos y escribimos en español».

Depende de todos cómo lo sigamos escribiendo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

¿La tecnología está reescribiendo nuestras redes neuronales?

El doctor Gary Small de UCLA cree que la red está cambiando nuestras
habilidades sociales. Fuente: AP

¿En qué se parece un cerebro adolescente a Google? Todas esas horas que pasamos en línea... ¿Están reescribiendo nuestro cerebro? ¿Los jóvenes responden mejor a los emoticones que a la gente de carne y hueso? Esto suena a preguntas de padres preocupados, pero vienen de neurocientíficos.

Mientras algunos se siguen preocupando por los posibles efectos de los video juegos violentos en la juventud, otros van más allá. Algunos científicos se preguntan ahora qué consecuencias tendrá en nuestros cerebros nacer y vivir en un mundo interconectado por la internet y los teléfonos celulares, fenómenos que han cambiado la forma en que nos relacionamos, informamos y aprendemos.


Tan cerca y tan lejos. En la película Walle, los humanos prefieren interactuar
en línea a pesar de estar uno junto al otro. Fuente: Pixar

Según el doctor Gary Small, siquiatra de UCLA, la exposición diaria a las tecnologías digitales puede alterar la forma en que trabaja el cerebro. Ya que interactuamos más con máquinas que con personas, podemos comenzar a perder la capacidad de leer las expresiones faciales y el lenguaje corporal de nuestros interlocutores. Dicho en otras palabras: un proceso de aislamiento.

Pero no todos están de acuerdo. Hace más de dos mil años, Sócrates pensaba que la lectura era una forma inferior de aprendizaje comparada con la tradición oral. Hace menos de cien años, la aparición de la televisión sembró dudas sobre cómo se afectaría la educación o si crearía personas más pasivas o violentas.

Obesos y sedentarios al extremo, eternamente en línea, asistidos por robots
como Walle. ¿El futuro? Fuente: Pixar

Con todo, Small está próximo a publicar su teoría en un libro llamado "iBrain", calificado por el científico Tracy Shors como "interesante y provocativo", pero "difícil de probar".

Hay otros que son más escépticos todavía, pero lo que nadie duda es que los medios digitales tendrán consecuencias en la forma en que nuestros cerebros funcionan e interactúan. Pero es muy pronto -y faltan muchos estudios- para saber cómo serán realmente estas consecuencias, y qué tan malas o buenas podrán ser.

John Rowe, estudiante de diecinueve años de Pasadena, admite que se pasa doce horas diarias en línea, pero que simultáneamente se da tiempo para salir con amigos. "Aunque pasamos mucho tiempo en la computadora, nuestras vidas sociales son normales" afirma.

Información de Yahoo News. Edición y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros