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lunes, 3 de mayo de 2010

Granjas para cultivar carne sin matar animales: ¿Ciencia o ficción?


Foto: LaRazón.es

La carne fermentada se hace cultivándola en el laboratorio a partir de células madre o de músculos de animales como pollos, cerdos o corderos y podría poner una hamburguesa "verde" sobre el plato en menos de diez años.
Esta alternativa, uno de los 50 inventos del año según la revista Time, sería "más sana y menos contaminante" y tendría las mismas proteínas que la carne normal. Se podría incluso controlar su producción para evitar enfermedades como el mal de las vacas locas o la gripe A, e incluso obtener carne "light".

"Y hasta podemos hacer hamburguesas que prevengan los ataques al corazón", aseguró a EFE Jason Matheny, director de New Harvest, una organización sin ánimo de lucro que une los esfuerzos de científicos de todo el mundo en este campo.

Para convencer a los que desconfían de una comida alejada de los prados o las granjas y con "ganaderos" de bata blanca, argumenta que "la mayor parte de lo que comemos viene del laboratorio, todo está procesado", como la leche, el queso o los "nuggets".

Sobre la posibilidad de que estas prácticas experimentales puedan tener efectos inesperados para la salud humana, respondió: "No somos conscientes de ningún riesgo". La idea de carne sin el coste de las vidas de seres vivos es una aspiración que va más allá de las reivindicaciones de los defensores de los animales.

Este invento podría ser una solución a la insostenibilidad de un planeta con un ganado que devasta el Amazonas y aumenta el calentamiento global, como alertó el informe de Naciones Unidas "La larga sombra del ganado".

La fórmula secreta está en una especie de sopa "biomédica" compuesta de nutrientes procedentes de sangre animal y microorganismos, donde se coloca una célula que podría teóricamente alimentar a toda la población mundial durante un año.

Por el momento, el resultado son sólo unas pequeñas tiras de carne de cerdo de un centímetro de largo que pueden ser estiradas y a las que se puede añadir proteínas. Si la tecnología continúa avanzando, "de cinco a diez años", estimó Matheny, esas tiras podrían producir sustitutivos de carne a gran escala con dureza suficiente como para hincarle el diente y confundir su sabor con el de una chuleta "tradicional".

El alto coste de estos procesos es, según el científico, el único obstáculo a la comercialización. "Necesitamos sistemas automatizados más eficientes que no requieran el trabajo de personas y encontrar ingredientes más baratos porque los de ahora proceden de la investigación biomédica", explicó.

En Estados Unidos, la NASA entró en el camino de esta investigación en 2001 para mejorar la dieta de los astronautas, pero su largo y caro desarrollo acabó con los fondos y dejó el espacio exterior con un comedor vegetariano. Desde entonces, el gobierno holandés es el que más ha invertido en esta carrera, unos cinco millones de dólares, y le siguen centros de investigación en Estados Unidos, Japón, Australia y en los países escandinavos.

Según el director de New Harvest, grandes compañías de biotecnología invierten en esta investigación en Estados Unidos, aunque no pudo revelar sus nombres. En el país de las hamburguesas, estos avances podrían añadir una nueva línea de producto al mercado de la industria dirigida al consumidor vegetariano.

Este sector ocupa cada vez más espacio en los estantes de los supermercados estadounidenses, donde los envoltorios de nuevos productos sin rastro animal muestran costillas a la barbacoa y hamburguesas hechas de tofu o soja.

Pero la revolución alimentaria de la carne fermentada sería un paso más, aunque aún demasiado caro. Y es que conseguir hoy una hamburguesa de laboratorio valdría un millón de dólares, estiman los expertos.

Información de EFE. Resumen de Sophimanía

domingo, 15 de noviembre de 2009

Menú controversial: ¡Bienvenidos a la granja de las vacas gemelas!


K.C., la primera vaca clonada por ViaGen. Foto: Reuters

Para el ojo poco entrenado, la granja de Pollard es como cualquier otra. Grupos de vacas se dedican a comer y dar leche. Pero una mirada más atenta puede descubrir algo increíble: todas son "hermanas gemelas". Es decir vacas clonadas.

Las 400 vacas de la granja Pollard provienene de 22 vacas originales que han sido clonadas, es decir copiadas genéticamente. ¿La razón? Las veintidós reses originales fueron escogidas por ser las vacas más productivas y saludables del mundo.

El señor Pollard, el neurocirujano propietario de la granja que lleva su apellido, dice que la ingeniería genética llevará a la industria de las granjas a una revolución.

El 2008 la FDA aprobó la venta de comida proveniente de animales clonados por considerarlos "indistinguibles" de los que no lo son. Japón, la Unión Europea y otros países siguieron el ejemplo.

Por eso los granjeros de estos países ahora pueden clonar a los animales que resultaron más sanos y productivos respecto de los que no lo son tanto. Pero todavía es una industria en pañales. De los millones de animales que hay en las granjas del mundo, solo seis mil son clonados, la mayor parte en Estados Unidos y países desarrollados.

ViaGen, la empresa de biotecnología que desarrolló el método de clonación usado en granjas y que lo patentó (por lo que es propietaria de todos los derechos), es la mayor beneficiada con esta tendencia.

Clonación de animales de granja: ¿una moda pop o un error del que pagaremos
las consecuencias? Foto Reuters / Montaje: Sophimanía

Las Naciones Unidas ha estimado que en los próximos cincuenta años la población mundial duplicará sus necesidades alimenticias. Muchos científicos creen que satisfacer este hambre esto solo será posible de aplicarse y popularizarse ingeniería genética, tanto para animales de granja como para cultivos (los famosos transgénicos).

El reto que afrontan estas empresas (y gobiernos) está en convencer a los grupos que se oponen a que esta tecnología se aplique masivamente en el mundo, y a los consumidores que desconfían de ella. Una encuesta hecha en Estados Unidos señaló que al menos la mitad de la población no quiere alimentos que tenga origen en animales o plantas genéticamente alterados.

Otros investigadores señalan que es muy temprano para saber si este tipo de alimentos es verdaderamente inocuo, y exigen estudios más amplios, hechos durante más tiempo.

Mientras tanto, de forma lenta pero segura, animales y plantas alterados genéticamente continúan aumentando su número día a día, al igual que la población mundial.

Información de Reuters. Versión, edición y traducción de Sophimanía

miércoles, 28 de enero de 2009

Vacas con nombres propios dan más leche



Investigadores del Reino Unido han descubierto que las vacas con nombre propio dan 3.4 por ciento más de leche al año.

El estudio, que involucró 516 haciendas, encontró que las vacas dan más leche cuando son tratadas de forma "personalizada" (con un nombre) que cuando las tratan como un grupo o manada.

A nadie le gusta ser tratado como una vaca, incluyendo a las vacas, parece ser el resultado de este estudio publicado en la web Anthrozoos por Catherine Douglas y Peter Rowlinson, de la Universidad de Newcastle.

El trato "personal" nos hace más felices, nos sentimos mejor y más relajados. Al parecer ocurre igual con la vacas, que al sentirse mejor, producirían más leche.

Aquí en Perú hay muchos ejemplos de trato "personalizado" a las vacas. En Cajamarca era un atractivo turístico ir a la hacienda Colpa para ver cómo las vacas iban entrando al establo solo al ser llamadas por su nombre.

Y en general, en todo el mundo, cuando las haciendas son pequeñas, se suele dar ese trato al ganado. Muchos ganaderos consideran a sus animales como "parte de la familia" ya que son el eje de sus actividades económicas.

La explotación industrial a gran escala, por el contrario, hace difícil este manejo.

Información de LiveScience. Edición, versión y traducción de Sophimanía

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros