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jueves, 20 de enero de 2011

L.J. Cisneros: 'Si un día llegamos a creer que la verdad no es un valor entonces no valdría la pena vivir'


Todos nacemos y morimos, pero pocos, como L.J. Cisneros, marcan la
diferencia y dejan huella tan profunda. Fotos: PUCP

Fue el diario El Comercio el último medio masivo en entrevistar a Luis Jaime Cisneros, quien falleció hoy a los 89 años, tras complicaciones producto de un cáncer a los bronquios. La entrevista estuvo a cargo de la periodista María Luisa del Río y fue a propósito de la publicación de su libro "Aula abierta", en el año 2009. A continuación un extracto.

Hay un texto hermoso sobre su madre en su libro "Mis trabajos y los días. ¿Cómo era ella?"
Tuvo una idea muy clara de que nos preparaba para ser mejores. Yo tengo una presencia viva de esta mujer que, cuando estábamos en el destierro, se preocupaba de llevarnos al teatro, a la ópera, al cine mudo, en la cazuela, porque ella sostenía que uno tenía que ser culto y que el destierro y la situación a la que este nos condenaba no tenían que marcarnos, que no teníamos que acobardarnos. Era una mujer extraordinaria.

¿Cómo ve el Perú, en qué ha cambiado con los años?
Me satisface ver que la educación ha alcanzado a todas las clases sociales y eso lo he visto enseñando en la universidad, eso es un éxito. Al mismo tiempo, todavía tenemos un defecto, que es el miedo a la verdad. La media tinta sigue siendo un recurso, el miedo a la verdad anuncia que la educación no ha insistido lo suficiente en el valor de la duda, la gente suele abstenerse ante la duda y no advierte que esta es un primer indicio de que hay que seguir adelante.

¿Y en qué han cambiado los jóvenes?
Para mí han cambiado en algo que no los ayuda tanto: están reemplazando la felicidad por el éxito, y ocurre que el éxito solo está vinculado, en los últimos tiempos, con el consumo y el dinero. Eso no garantiza la felicidad. La escuela ha dejado de insistir en que se puede ser feliz, y eso obliga a la gente a pensar que la felicidad nos la dan, en vez de creer que uno la conquista, la trabaja y, porque la trabaja, la goza. La felicidad no nos la dan, y la escuela tiene que enseñar eso.

Unos años antes, el 2005, Luis Jaime Cisneros dio otra entrevista a la revista de la Católica .EDU, a propósito de los 400 años del Quijote. En la entrevista, Cisneros deja en claro por qué todos quienes lo conocieron lo consideran un maestro. Diego Avendaño le pregunta:

¿Por qué cree que el Quijote sigue vigente?
Es una obra moderna porque defiende lo que todavía defendemos, valores como la libertad y la justicia. Parece que todavía no las hemos conseguido. No hemos sabido apreciar la verdad y aún somos despreciativos respecto a la pobreza mental, física y social. Los políticos prometen lo mismo que prometían aquellos contra quienes don Quijote protestaba y se excusan con el mismo tipo de argumentos.

¿Cree que el Quijote es una novela de lectura obligatoria?
La palabra obligatoria no me gusta, creo que es una novela de lectura necesaria. Sirve para fortalecerse interiormente, intelectualmente, vivir el gusto por el idioma.

¿Qué pasaría si dejáramos de defender la libertad y la justicia?
Si algún día dejamos de hacerlo sería porque que creeremos que no son necesarios, lo cual significaría el fin de la humanidad. Si un día llegamos a creer que la verdad no es un valor entonces no valdría la pena vivir.

Enlaces relacionados

Pablo Vásquez para Sophimanía

viernes, 18 de junio de 2010

Literatura: Fallece ganador del Nobel José Saramago


Foto: Radioenciclopedia.cu

Escritor portugués y Premio Nobel de Literatura José Saramago falleció hoy en su casa de Lanzarote (islas Canarias) a los 87 años de edad, informaron fuentes de la familia.

Saramago nació en Azinhaga, Portugal, el 16 de noviembre de 1922, el literato escribió obras como 'El Ensayo sobre la ceguera', 'El hombre duplicado', 'El Evangelio según Jesucristo'; entre otros.

La muerte se produjo pasadas las 13:00 horas locales (11:00 GMT) , cuando el escritor se encontraba en su residencia canaria, acompañado por su mujer y traductora, Pilar del Río.

José Saramago había pasado una noche tranquila. Tras desayunar con normalidad y haber mantenido una conversación con su esposa, comenzó a sentirse mal y al poco tiempo falleció, explicaron familiares.

"Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan se puede decir que nos merecemos lo que tenemos" , aseguraba Saramago en junio de 2007, en unas jornadas de la Fundación Santillana.

De origen humilde, Saramago se dedicó a la literatura porque no le gustaba el mundo donde le tocó vivir. En 1947 publicó su primera novela, "Tierra de pecado" . Por esa época prendió en él la conciencia política que siempre le acompañó y que le llevó a afiliarse en 1969 al Partido Comunista Portugués.

Tras un largo silencio de casi veinte años, en los que estuvo sin publicar porque no tenía "nada que decir" , Saramago se atrevió con la poesía entre 1966 y 1975 y publicó "Poemas posibles" , "Probablemente alegría" y "El año de 1993".

Información de EFE. Resumen de Sophimanía

miércoles, 14 de enero de 2009

Descansa en paz, Fernando Cabieses

Larga vida, prolífica y reconocida trayectoria. Fuente: Andina

Conocí a Fernando Cabieses Molina hace algunos años, a propósito de una entrevista que me encargó realizar la revista Cosas.

Gracias a un amigo en común, Tomás Unger, me fue muy rápido concretar la reunión en sus oficinas del Ministerio de Salud.

Es difícil resumir en un párrafo aquella experiencia, enriquecedora de muchas formas distintas. Para decir la huachafada de rigor: Cabieses fue un amauta, un término que si bien puede ser resultar cursi aplicado a otros, en el caso del neurocirujano resulta enaltecedor y justo.

A despecho de su apariencia de austriaco o alemán, con su blanca cara redonda y ancha y sus ojos intensamente azules, Cabieses fue un peruano en toda la extensión de la palabra.

Recuerdo poco la información específica que conseguí en ese momento, pero me queda lo importante: en la hora y media que compartimos Cabieses me dió cátedra de todo, pero no desde la distancia o arrogancia de quien se sabe o cree un sabio, sino desde una sencillez, una calidez, un sentido del humor y una simpatía de un hombre profunda y auténticamente enamorado del Perú, deseoso tanto de compartir como de aprender.


Nada estuvo fuera de su interés ni de su sentido del humor. Fuente: Caretas

Médico neurocirujano egresado de San Marcos con post grados en Estados Unidos, pionero en estudios y técnicas para tratar aneurismas y epilepsia, Cabieses fue también un estudioso del "Perú profundo", al que abordó siempre tanto con el rigor de su formación científica como con su inmenso y desprejuiciado respeto por nuestras expresiones culturales.

El se enorgullecía de ir a entender y aprender de chamanes, comuneros y comadronas. No, no es que Cabieses traicionara su profesión de médico o su formación científica. Por el contrario, él sabía que el conocimiento, cuando es certero y eficaz, es finalmente científico, no importa su origen o su génesis. Y él cosechaba conocimientos con entusiasmo.

Fue el primero en explicar y defender que el popular hábito andino de chacchar coca no es una forma de drogadicción o narco dependencia -como prejuiciosamente se pensaba en su momento- sino una forma válida e inocua de responder a las necesidades de trabajar y vivir en las alturas andinas.


Vida dedicada al estudio de la medicina en el Perú. Fuente: BBC

En esa línea de trabajo se volvió el principal historiador de la medicina en el Perú, publicó libros, fundó el Instituto de medicina tradicional e identificó y ayudó a explicar el funcionamiento terapéutico de muchas plantas peruanas como la uña de gato, la maca, la sangre de grado, etc.

En su cerebro convivían tanto los nombres latinos de la farmacopea científica con las palabras quechuas con las que se conocen en los lugares más apartados del Perú. Por ejemplo, Cabieses no solo estaba interesado en que las comadronas aprendieran principios médicos que les permitieran salvar parturientas, con igual pasión estaba interesado en aprender de ellas, ya que entendía que tras las prácticas culturales aparentemente más extrañas, podía haber importantes conocimientos qué rescatar para la ciencia.

En esa hora y media que compartí con Cabieses aprendí varias cosas: Que la peruanidad no tiene nada que ver con el color de piel, lugar de nacimiento o la etimología de nuestro apellido sino con la decisión de amar el país y con el convencimiento de rescatar sus valores, vengan de donde vengan. Que el amor por la ciencia no tiene tanto que ver con vivir en una torre de marfil llena de doctos libros, sino principalmente con no tener problema en "escarbar" en todos los lugares, pueblos y vivencias que se interpongan en nuestro camino, en la metrópoli de Lima o en un caserío de Huari.

¿Qué es un amauta? Creo que una persona que enseña siempre, no solo cuando está frente un aula universitaria o dando una conferencia, sino también -y acaso sobre todo- en su vida diaria, en la terca reiteración de sus búsquedas, dudas y convicciones, en aprender de sus eventuales errores, en la duda metódica, y -cómo no- en la forma simple, cálida y amistosa de estrechar una mano y compartir sin recelo el conocimiento, ese saber por el que en Sophimanía somos tan maniáticos.

Fernando Cabieses murió en Lima, de causas naturales, a los 89 años de edad. Descanse en paz doctor.

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros