martes, 28 de julio de 2009

La capacidad de indignación y la violencia simbólica en el Perú


Louis Napoleon Nelson junto a su nieto Nelson W. Winbush, actualmente
de 78 años. Fuente: Confederate Digest

El sur norteamericano le quitó todo a sus esclavos: sus familias, la habilidad de leer, escribir y sumar, la niñez, los derechos más elementales. A muchos, para prestarle la frase a Alberto Flores Galindo, les quitó también la “capacidad de indignación.”

Louis Napoleon Nelson fue un esclavo en el estado sureño de Tennessee. Peleó en la guerra civil norteamericana, no en las filas del abolicionista ejército del norte, sino en el ejército rebelde del sur. Fue a la guerra con sus amos. Cocinó para ellos y los atendió en sus travesías por los campos de batalla.

Un día mató una mula, la descuartizó, y llevó un muslo ensangrentado para aliviar el hambre de sus dueños. Peleó con un rifle al mando del general Nathan Bedford Forrest, infame tratante de esclavos y plantation owner. Luego de memorizar pasajes bíblicos, el esclavo sirvió de capellán iletrado para combatientes esclavistas mortalmente heridos.

El sur fue derrotado y Louis Napoleon obtuvo su libertad, pero eligió vivir en la antigua plantación y a través de los años asistió a 39 reuniones de confederados donde chisporroteaba la amargura y donde melancólicamente se rememoraba los tiempos idos de la esclavitud.

Antes de morir, Louis Napoleon dejó su uniforme rebelde como herencia para su nieto (quien ya vestía el gris uniforme de lana, asistía a reuniones de los confederados y creía que Lincoln fue un déspota).

Cuando Louis Napoleon murió, el periódico local publicó un obituario en el que este extraño soldado sureño es descrito como un “darkie,” un adjetivo que suda desprecio y que encierra la palabra mierda.

Nos hundió y lo reelegimos. ¿Falta de memoria o de dignidad? Fuente: Apoyo/Andina

¿Cómo explicar todo esto? Pierre Bourdieu ofrece la teoría de la violencia simbólica. Los actores sociales, dice Bourdieu, incrustados como estamos en un orden social, frecuentemente hacemos y deseamos cosas porque, como diría Heidegger, hemos sido arrojados en un mundo que no escogimos; porque nuestra voluntad es sólo una boca de la voluntad del mundo que nos rodea; porque como actores sociales nos encontramos arbitrariamente localizados bajo el poder regulatorio de fuerzas económicas, políticas, culturales. Fuerzas que tendemos a, literalmente, in-corporar, que tendemos a admitir no solo en nuestras mentes sino también en nuestros cuerpos: en nuestra manera de hablar (inflexiones, modulación, tono), en nuestros sentimientos y deseos, en nuestro ritmo corporal, en nuestra manera de ver y oír el mundo.

El ejemplo de Louis Napoleon Nelson es extremo. Y la violencia simbólica es frecuentemente sutil y casi siempre arropada con la retórica del sentido común, o de la ley, del orden, de la ciencia.

Esta seductora violencia habla de una incapacidad de sentir las indignidades del orden social como tales. Habla de un profundo déficit personal y cultural; de gente atrapada, en cuerpo y alma, en mecanismos sociales que la seducen, la amenazan y la esposan.

Bourdieu dice que en estas circunstancias nos volvemos “ignorantes de nuestra propia ignorancia y de las condiciones sociales que la hacen posible.”

El Perú es un ruedo cubierto por capas arqueológicas y casposas de violencia simbólica. Desde que los “indios” que no lo eran fueron forzados a desterrar su propia identidad, un vacío fue creado en lo que Hegel llamaría el Espíritu del tiempo; vacío que fue habitado por este tipo de violencia despersonalizadora y alienante.

Y esta violencia todavía nos acompaña hoy. El racismo en el Perú, sobre todo el dirigido a uno mismo, es un reflejo de ella. Y la homofobia. O las niñas que juegan con juguetes que promueven la el dúo feminidad-debilidad y que cierran filas ante el sentimiento de poder y responsabilidad.

De tal palo tal astilla, sin embargo Keiko consigue figurar en las encuestas de
intención de voto para el 2011, tratando de reivindicar el gobierno más
corrupto y delincuencial de nuestra historia. Fotos: Andina

Un presidente deja el país con dos millones por ciento de inflación. Hay que reelegirlo. Otro es condenado “mas allá de toda duda” por su participación logística en el asesinato de un niño y varios adultos. Hay que votar por la hija. Incapacidad de sentir el déficit moral, cultural, cívico.

Las estructuras sociales pueden crear un cierto “sentido común,” una socio-lógica, un orden social que nos parece normal y natural y que sin embargo refleja las arbitrariedades de la historia, las manipulaciones de los grupos de poder, la fuerza de instituciones sociales.

Nuestro problema es que la efectividad de este tipo de violencia reside en su capacidad de hacerse invisible a sus propias víctimas, las que, como Louis Napoleon Nelson, no notan el cauce que luego toma la vida. Nuestra democracia representativa, que es la única salida, representa también, en parte, este tipo de esclavizante violencia.

Fernando Narváez para la revista Nexus. Reproducido con autorización del autor
Fernando Narváez es Ph.D. en sociología, graduado en The New School for Social Research de Nueva York, EEUU

2 comentarios:

MurodeLima dijo...

La reeleccion de Garcia se debio a una campaña mediatica brutal.

Recordemos que Humala sin apoyo de la prensa (es decir, por sus propios medios) logro el primer lugar en la primera vuelta.

En la segunda vuelta todos se pusieron de acuerdo e hicieron una campaña comparable a fujimorismo cuando actuaba con la impunidad complice de Montesinos.

En lo personal, para la segunda vuelta mi razonamiento fue a base de preguntas simples:

¿Para ser militar se necesita amor a la Patria? ¿Se forman valores personales? ¿Se rebelo contra la corrupcion cuando tuvo el grado que le permitiera?

¿Quien quiere diigir mi voto? (Respuesta LA PRENSA). ¿La prensa se orienta en favor del pais o grupos empresariales?

Sobre Chavez y su posible intervencion, tambien me hice preguntas:

¿Hemos tenido un primer ministro peruano de nacimiento y que ELIGIO otra nacionalidad? (Respuesta PPK). ¿Quien es el mayor loobista del Perú?

Finalmente: ¿Alan Garcia estará interesado en corregir como la historia lo juzgo en su primer mandato? ¿O habra aprendido como funciona el estado y puede seguir con su sospechosa conducta?

Al responderme estas preguntas supe que el CAMBIO no iba por GARCIA. El discurso de LOURDES FLORES era mantener el rumbo. Ese discurso quedo tercero!

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Pd. Aunque se que el blog y la radio son diferentes, por favor pasale este link a Phillip Butters, me parece de muy mal gusto como conduce cuando lo dejas solo (ese dia habias salido un ratito de cabina y lo dijiste):

http://javi270270.blogspot.com/2009/07/phillip-butters-de-cabeza.html

SanTurron dijo...

todos aprovechan hacer un evento por el Perú y siempre presentaran algo nuevo, nunca visto en el Perú. Los criollos de antaño reviven sus glorias y cada año con menos fuerza salen de sus sarcófagos, con los bigotes pintados y el pelo engominado y los productores de television esperan que se mueran para hacerle un merecido homenaje, para manifestar con palabras y gestos almidonados, lo importante que fueron para la música criolla y el gran legado que dejaron.

Que rica es la comida peruana, pero es realmente peruana? En fin, todo lo que tenemos alrededor. La vida bohemia, la informalidad, las combis, las juergas, las putitas de Manco Cápac y todo lo pintoresco que tiene nuestro país. Es bonito. Pero, ya pues, porque tenemos que ser tan patriotas, es decir, bien por los que lo son, bien por ti Augusto Polo Campos, chévere contigo Pepe Vásquez, pero hay que tolerar también a los no queremos ser parte de eso y tenemos nuestra manera de sentirnos peruanos.

www.san-turron.blogspot.com

¿Qué es Sophimanía?

Divulgación Científica:
Impulsamos el conocimiento de temas que por coyunturas políticas, pasan a 2do plano. Creemos que solo nuestro instinto por saber, conocer, explorar, cuestionar, construir, ha permitido que nuestra especie ocupe este espacio-tiempo, y por lo que quizás permanezca.

Pensamiento Crítico:
Ver el mundo con ojos nuevos. Rebelarse contra la información estandarizada. No dejarse doblegar por el sistema, la educación pasteurizada o el circuito estético consumista imperante. Ser libre, o lo más libre posible, empezando por tu mente y tu cerebro.

Un blog de Claudia Cisneros